DICCIONARIO MÉDICO
Ditranol
El ditranol es un antipsoriásico de uso tópico, derivado sintético del antraceno, empleado en el tratamiento de la psoriasis en placas. No actúa sobre un receptor específico, como los corticoides o los análogos de la vitamina D: genera radicales libres que frenan la mitosis excesiva de los queratinocitos. Su código en la clasificación ATC es D05AC01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, el ditranol es la 1,8-dihidroxi-9-antrona, también citada como 1,8,9-trihidroxiantraceno, con fórmula C14H10O3. Se presenta como un polvo cristalino de color amarillo, insoluble en agua, que solo se disuelve bien en cloroformo o en acetona. El compuesto es el derivado desmetilado de la crisarrobina, la sustancia activa del polvo de Goa: un producto que durante décadas llegó a Europa etiquetado con el nombre del puerto indio por el que se comercializaba, aunque procedía en realidad de la madera de un árbol brasileño, el Andira araroba. La crisarrobina se empleaba ya en la década de 1870 contra la psoriasis, con un inconveniente notable: su concentración variaba de un árbol a otro y resultaba difícil de estandarizar. En 1916, el dermatólogo alemán Eugen Galewsky, de Dresde, sintetizó una versión purificada de esa molécula: la misma estructura de antraceno, pero sin el grupo metilo que sí porta la crisarrobina. El nuevo compuesto ofrecía una actividad más constante, y con el tiempo pasó a conocerse indistintamente como ditranol o antralina, según la fuente y el país. Se presenta hoy en forma de crema para aplicación cutánea. El ditranol se oxida con facilidad al contacto con el aire y con la piel. De esa oxidación surgen radicales libres que penetran en las mitocondrias de los queratinocitos y alteran su producción de energía, lo que interfiere en la síntesis de ADN y frena la división celular característica de la placa psoriásica. Los mismos radicales inhiben además la glucosa 6-fosfato deshidrogenasa y la ornitina descarboxilasa, dos enzimas implicadas en la proliferación celular. Además, interfiere en el metabolismo del ácido araquidónico y reduce la actividad de granulocitos, linfocitos y células dendríticas en el infiltrado inflamatorio de la piel psoriásica, lo que suma un componente antiinflamatorio a su efecto antiproliferativo. El uso continuado genera cierta tolerancia al efecto irritativo, ligada a la formación de aniones superóxido en el espacio extracelular. El color no es casual: la misma oxidación que genera los radicales libres tiñe de pardo la piel, el cabello claro y los tejidos con los que el producto entra en contacto, un pigmento que se desvanece de forma gradual una vez retirado el tratamiento. En 1953, el dermatólogo británico John Ingram combinó la aplicación de pasta de ditranol con fototerapia ultravioleta B y baños de alquitrán de hulla, en un protocolo hospitalario que llegó a conocerse como método de Ingram. Durante buena parte del siglo veinte fue el tratamiento de referencia para la psoriasis extensa en el Reino Unido. Ingram llegó a fundar en Leeds el primer centro de día dedicado en exclusiva a esta enfermedad, una idea llamativa entonces para un problema que rara vez se consideraba motivo de ingreso hospitalario. Con la llegada de los análogos de la vitamina D y, después, de los tratamientos biológicos, el protocolo fue quedando relegado a un segundo plano, aunque los tratados de dermatología siguen citándolo como referencia del abordaje tópico intensivo de la enfermedad. No. El ditranol es el derivado desmetilado y sintético de la crisarrobina, obtenido por primera vez en 1916: comparte el esqueleto de antraceno, pero carece del grupo metilo que sí porta la molécula natural. La diferencia, mínima en apariencia, se traduce en una actividad antipsoriásica más constante y predecible. Porque el mismo proceso de oxidación que genera los radicales libres responsables de su efecto terapéutico produce compuestos coloreados, de tono pardo a violáceo. En la piel, la mancha se desvanece en una o dos semanas; en tejidos y superficies puede quedar de forma permanente. Sí, aunque con mucha menor frecuencia que hace unas décadas. Los análogos de la vitamina D, los corticoides tópicos y, más recientemente, los tratamientos biológicos han desplazado al ditranol a un papel secundario en buena parte de las consultas de dermatología. Se sigue considerando, sin embargo, una alternativa válida en la psoriasis en placas, sobre todo cuando otras opciones tópicas no han funcionado bien. Su principal atractivo frente a las alternativas más modernas es que no comparte con los corticoides el riesgo de adelgazamiento cutáneo asociado al uso prolongado. Si desea ampliar información sobre el ditranol o conceptos afines, puede consultar:Qué es el ditranol
Un efecto terapéutico que nace de la misma reacción que irrita la piel
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la crisarrobina?
¿Por qué mancha la piel y la ropa?
¿Sigue empleándose en la práctica clínica actual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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