DICCIONARIO MÉDICO
Zipeprol
El zipeprol es un antitusígeno de acción central y periférica, clasificado como no opiáceo, que se utilizó en el alivio de la tos improductiva. Fue retirado del mercado en España y en varios países por su potencial de abuso y por reacciones adversas neurológicas graves asociadas a sobredosis. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El zipeprol es un compuesto sintético desarrollado en Francia durante la década de 1970 (conocido inicialmente como compuesto 3024 CERM) para suprimir la tos sin recurrir a derivados del opio. Pertenece al grupo de los antitusígenos no narcóticos y posee, además de su efecto supresor central sobre el reflejo tusígeno, una acción espasmolítica bronquial atribuida a propiedades anticolinérgicas y antihistamínicas H1. El nombre "zipeprol" procede de la nomenclatura interna del laboratorio francés que lo sintetizó y no tiene raíz etimológica grecolatina. El reflejo tusígeno se origina en receptores sensoriales del árbol bronquial y la laringe, asciende por el nervio vago hasta el centro de la tos en el bulbo raquídeo y desencadena la contracción espiratoria brusca que conocemos como tos seca. El zipeprol eleva el umbral de activación de ese centro, lo que reduce la frecuencia de los accesos. A nivel periférico, su componente anticolinérgico relaja la musculatura bronquial. Tras su administración oral, el compuesto alcanza concentraciones plasmáticas máximas en unos quince minutos y presenta una vida media de aproximadamente tres horas y media. Se elimina por vía renal en forma de múltiples metabolitos. Desde 1984 empezaron a publicarse informes de uso indebido del zipeprol. Dosis muy superiores a las terapéuticas producían un estado eufórico con alucinaciones visuales, auditivas y táctiles, lo que llevó a un patrón de consumo compulsivo en algunos usuarios. Las consecuencias de la sobredosis iban más allá de la euforia: se describieron crisis convulsivas repetidas, edema cerebral y desenlaces fatales. En España, la AEMPS retiró el zipeprol del mercado por motivos de abuso y dependencia. Varios países latinoamericanos, donde el consumo indebido entre adolescentes fue particularmente visible, tomaron medidas similares. El Boletín de la Tarjeta Amarilla del Centro Regional de Farmacovigilancia de Castilla y León documentó formalmente su retirada dentro de la serie de fármacos eliminados del mercado español. No. Se clasifica como antitusígeno no opiáceo. Su mecanismo de acción no implica la activación de receptores opioides, lo que lo distingue de la codeína y sus derivados. Con todo, su capacidad para producir euforia a dosis altas explica el potencial de abuso que acabó con su comercialización. En la mayoría de los mercados donde llegó a estar disponible, ha sido retirado o sometido a restricciones severas. Conviene consultar la regulación vigente de cada país, ya que la situación puede diferir entre jurisdicciones. Los antitusígenos de acción central que permanecen en uso incluyen principios activos como el dextrometorfano, que carece de efecto analgésico y presenta un perfil de seguridad mejor documentado. La levodropropizina actúa por vía periférica. La elección depende siempre de la causa subyacente de la tos no productiva. Si desea profundizar en conceptos asociados al zipeprol, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el zipeprol
Acción sobre el reflejo de la tos
Retirada por abuso y toxicidad neurológica
Preguntas frecuentes
¿El zipeprol es un opiáceo?
¿Se sigue vendiendo zipeprol en algún país?
¿Qué alternativas existen para suprimir la tos no productiva?
Referencias
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