DICCIONARIO MÉDICO

Vitreorretinopatía familiar exudativa

La vitreorretinopatía familiar exudativa es una enfermedad hereditaria poco frecuente en la que los vasos sanguíneos de la retina periférica no terminan de desarrollarse. El resultado es una zona de retina sin riego que, con el tiempo, puede desencadenar la formación de vasos anómalos y tracción sobre el tejido.

Qué es

Se conoce también por sus siglas en inglés, FEVR (familial exudative vitreoretinopathy), y en la literatura en español, VREF. El nombre describe con bastante literalidad lo que ocurre: es familiar porque se transmite de padres a hijos, exudativa porque la retina afectada filtra líquido y lípidos hacia el espacio subretiniano, y vitreorretinopatía porque el daño alcanza tanto a la retina como al vítreo que la recubre.

La describieron por primera vez Vincent Criswick y Charles Schepens en 1969, tras identificar seis casos repartidos en dos familias con un patrón de herencia claro. Por eso la enfermedad conserva también el nombre de síndrome de Criswick-Schepens en algunos textos.

Mecanismo

La vascularización de la retina no se completa antes de nacer, ni siquiera en un embarazo a término: el proceso sigue avanzando desde el centro hacia la periferia durante las primeras semanas de vida, y en los prematuros ese margen es todavía mayor. La vitreorretinopatía familiar exudativa interrumpe esa progresión por un fallo genético en la vía de señalización Wnt, el sistema molecular que dirige el crecimiento ordenado de los vasos retinianos. El resultado es una franja de retina periférica que se queda sin riego sanguíneo de forma permanente.

Se han identificado mutaciones causales en varios genes de esa misma vía: FZD4, LRP5, TSPAN12 y NDP, este último el mismo gen implicado en la enfermedad de Norrie cuando la mutación es más grave. Entre los cuatro explican alrededor de la mitad de los casos diagnosticados; el resto conserva una causa genética sin identificar todavía, lo que sugiere que existen otros genes por descubrir.

Herencia

No sigue un patrón único. La forma más frecuente es autosómica dominante, ligada sobre todo a mutaciones en FZD4 y TSPAN12. Existen también formas autosómicas recesivas, generalmente más graves, y una forma recesiva ligada al cromosoma X por mutaciones en NDP, que explica por qué esta variante concreta afecta casi siempre a varones. Dentro de una misma familia, dos personas con idéntica mutación pueden presentar grados de afectación muy distintos, lo que complica el consejo genético.

Diferenciación

El parecido clínico más citado en la literatura es con la retinopatía del prematuro: ambas dejan una zona avascular en la retina periférica y pueden progresar hacia tracción y desprendimiento. La diferencia está en el punto de partida. La retinopatía del prematuro aparece por definición en niños nacidos antes de término, como consecuencia de una vascularización retiniana que se interrumpió de forma brusca al nacer; la vitreorretinopatía familiar exudativa puede darse en recién nacidos a término e incluso diagnosticarse por primera vez en la edad adulta, en revisiones oftalmológicas rutinarias sin antecedente de prematuridad alguno.

Comparte familia, además, con otras vitreorretinopatías hereditarias que este diccionario trata por separado: la enfermedad de Wagner, ligada a mutaciones del gen VCAN y no a la vía Wnt, y la enfermedad de Goldmann-Favre. Las tres comparten la afectación conjunta de vítreo y retina, pero difieren en el gen implicado y en el patrón de fondo de ojo.

Preguntas frecuentes

¿Quién describió la enfermedad por primera vez?

Vincent Criswick y Charles Schepens, en 1969, a partir de seis casos en dos familias con herencia autosómica dominante. El artículo original se publicó en el American Journal of Ophthalmology.

¿Es lo mismo que la retinopatía del prematuro?

No. Se parecen mucho en el fondo de ojo, porque ambas dejan retina periférica sin vascularizar, pero la retinopatía del prematuro exige, por definición, un nacimiento antes de término. La vitreorretinopatía familiar exudativa puede aparecer sin ese antecedente.

¿Todos los casos tienen antecedentes familiares?

La mayoría, aunque la expresividad tan variable de la enfermedad hace que algunos portadores de la mutación no presenten signos detectables. Eso explica que, en ocasiones, un caso se identifique como aparentemente aislado hasta que se explora a los familiares de primer grado.

¿Qué genes están implicados?

FZD4, LRP5, TSPAN12 y NDP son los mejor caracterizados, todos ellos integrados en la vía de señalización Wnt. Entre los cuatro justifican en torno a la mitad de los diagnósticos genéticos confirmados.

¿Por qué se llama también síndrome de Criswick-Schepens?

Por sus descubridores. La denominación epónima convive con el nombre descriptivo en la literatura oftalmológica, aunque en la práctica clínica actual predomina claramente la sigla FEVR.

Referencias

  1. StatPearls, NCBI Bookshelf. Familial Exudative Vitreoretinopathy (FEVR). Disponible en: ncbi.nlm.nih.gov.
  2. EyeWiki, American Academy of Ophthalmology. Familial Exudative Vitreoretinopathy (FEVR). Disponible en: eyewiki.org.
  3. FEMEXER. Vitreorretinopatía exudativa familiar. Disponible en: femexer.org.
  4. Scielo (Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología). Vitreorretinopatía exudativa familiar: nuestra experiencia. Disponible en: scielo.isciii.es.

Entradas relacionadas

  • Enfermedad de Wagner. Otra vitreorretinopatía hereditaria, ligada a un gen distinto (VCAN) y no a la vía Wnt.
  • Enfermedad de Goldmann-Favre. Vitreorretinopatía hereditaria que comparte con esta la afectación conjunta de vítreo y retina.
  • Proliferación vitreorretiniana. Crecimiento de tejido fibroso en la interfaz vítreo-retina, un mecanismo relacionado con la tracción que puede aparecer en esta enfermedad.
  • Desprendimiento de retina. Complicación posible de la tracción vitreorretiniana generada por esta enfermedad.
  • Vítreo. Gel ocular cuya interfaz con la retina periférica es el escenario de esta enfermedad.

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