DICCIONARIO MÉDICO

Úvea

La úvea es la capa vascular intermedia del globo ocular, situada entre la esclerótica y la retina, y está formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Es el tejido con mayor riego sanguíneo de todo el ojo y cumple funciones tan distintas como regular la entrada de luz, producir el humor acuoso y nutrir la retina.

Qué es la úvea

El nombre procede del latín medieval "uvea", derivado de "uva" (uva). La razón es visual: cuando se diseca el globo ocular y se retira la esclerótica, esta capa queda expuesta con un tono azulado y una textura que recuerda a la piel de una uva pasa. El calco ya aparece en un tratado latino de 1140, que habla de la "tunica uvea", y la Real Academia Española conserva hoy la misma filiación etimológica.

Desde el punto de vista anatómico, la úvea ocupa la posición central de las tres capas concéntricas del ojo. Por fuera, la esclerótica (continuada en su parte anterior por la córnea transparente) le da soporte estructural. Por dentro, la retina recoge la información visual que la úvea contribuye a hacer posible. Entre ambas, tres estructuras diferenciadas, iris, cuerpo ciliar y coroides, forman un conjunto continuo, aunque cada una desempeña una función propia.

Estructura y función

El iris ocupa la parte más anterior de la úvea. Es la porción coloreada y visible del ojo, con un orificio central (la pupila) cuyo diámetro regulan dos músculos antagonistas: el esfínter, que lo contrae, y el dilatador, que lo abre. De este modo, el iris funciona como el diafragma de una cámara fotográfica, ajustando la cantidad de luz que llega a la retina.

Justo detrás se sitúa el cuerpo ciliar, un anillo muscular con dos tareas. Produce el humor acuoso, el líquido que llena la cámara anterior del ojo y mantiene la presión intraocular. Además, a través de la zónula, sostiene el cristalino y modifica su curvatura durante la acomodación, el proceso que permite enfocar objetos cercanos y lejanos.

La coroides ocupa el resto de la úvea, entre el cuerpo ciliar y el nervio óptico. Se trata de una lámina delgada, densamente vascularizada, que recibe su irrigación de las arterias ciliares (ramas de la oftálmica) y que nutre las capas externas de la retina, incluidos los fotorreceptores. Esta red vascular explica por qué la úvea concentra buena parte del flujo sanguíneo del ojo: sin ella, la retina, que carece de vasos propios en algunas de sus capas, no podría mantener su actividad metabólica.

Diferenciación con otras capas del ojo

La úvea suele confundirse con la esclerótica, pero cumplen papeles opuestos. La esclerótica es fibrosa, blanca y casi avascular: protege y da forma al globo ocular. La úvea, pigmentada y profusamente irrigada, nutre y regula. Tampoco debe confundirse con la retina, tejido neurosensorial que transforma la luz en señales eléctricas, mientras que la úvea es fundamentalmente vascular y muscular.

Dentro de la propia úvea conviene distinguir el segmento anterior (iris y cuerpo ciliar), de fácil exploración con lámpara de hendidura, del segmento posterior (coroides), que solo puede examinarse mediante oftalmoscopia o pruebas de imagen.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama úvea?

Por su aspecto. El término deriva del latín "uva" porque, una vez separada de la esclerótica, esta capa recuerda a la piel de una uva pasa por su color oscuro y su textura. La comparación ya se documenta en el siglo XII.

¿Qué diferencia hay entre la úvea y el tracto uveal?

Ninguna. Son sinónimos: "tracto uveal" es la denominación que emplean los textos de oftalmología para designar el mismo conjunto formado por iris, cuerpo ciliar y coroides.

¿Cómo se llama la inflamación de la úvea?

Uveítis. Puede afectar a una, dos o las tres estructuras que componen la úvea según la zona donde se origine, y da nombre a un grupo de entidades clínicas con entidad propia dentro de este diccionario.

¿Tiene la úvea alguna función más allá de nutrir el ojo?

Sí, varias. Además de aportar riego sanguíneo, regula la cantidad de luz que entra en el ojo a través del iris, produce el humor acuoso a través del cuerpo ciliar y, gracias a la melanina que contiene, absorbe la luz dispersa que de otro modo degradaría la calidad de la imagen retiniana.

Referencias

  1. Sociedad Española de Oftalmología. Anatomía y fisiología de la úvea
  2. MedlinePlus. Coroides: enciclopedia médica
  3. Real Academia Española. Úvea
  4. Manual MSD versión para profesionales. Generalidades sobre la uveítis

Entradas relacionadas

  • Uveítis. Inflamación de la úvea, con formas que varían según la estructura afectada.
  • Iris. Porción más anterior de la úvea, encargada de regular la entrada de luz al ojo.
  • Coroides. Segmento posterior de la úvea, responsable de nutrir las capas externas de la retina.
  • Esclerótica. Capa fibrosa y externa del ojo que envuelve y protege la úvea.
  • Globo ocular. Estructura completa del ojo, de la que la úvea forma la capa intermedia.

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