DICCIONARIO MÉDICO
Urapidilo
El urapidilo es un antihipertensivo parenteral que combina el bloqueo de los receptores alfa-1 adrenérgicos periféricos con la estimulación de los receptores 5-HT1A de serotonina en el tronco encefálico. Esa doble acción reduce la presión arterial sin provocar la taquicardia refleja característica de otros vasodilatadores. Su código ATC es C02CA06. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El urapidilo pertenece formalmente al grupo de los bloqueantes de receptores alfa-adrenérgicos, pero su farmacología no se ajusta a la de un alfabloqueante convencional. Actúa en dos niveles simultáneos: en la periferia bloquea los receptores alfa-1 postsinápticos del músculo liso vascular, relajando arteriolas y, en menor medida, vénulas; en el sistema nervioso central estimula los receptores serotoninérgicos 5-HT1A del núcleo del tracto solitario, lo que reduce el tono simpático eferente. El resultado neto es una caída de las resistencias periféricas sin el disparo compensador de la frecuencia cardíaca que lastra a fármacos como el nitroprusiato o la hidralazina. Se administra por vía intravenosa y su inicio de acción es rápido, del orden de 3 a 5 minutos tras la inyección en bolo. La duración del efecto hipotensor oscila entre 4 y 6 horas. En la práctica clínica se emplea sobre todo en dos contextos: el manejo de la crisis hipertensiva y el control de la presión arterial durante el periodo perioperatorio, particularmente en neurocirugía y cirugía cardíaca. Cuando un vasodilatador reduce bruscamente la presión arterial, los barorreceptores aórticos y carotídeos detectan la caída e incrementan el tono simpático como respuesta compensadora. Eso eleva la frecuencia cardíaca y el consumo miocárdico de oxígeno, justo lo contrario de lo que se necesita en un paciente con cardiopatía isquémica o tras una cirugía coronaria. El urapidilo cortocircuita ese reflejo: su componente central, la estimulación 5-HT1A, amortigua la descarga simpática antes de que llegue al corazón. La consecuencia práctica importa. En la manipulación quirúrgica del feocromocitoma, por ejemplo, la liberación masiva de catecolaminas puede generar picos tensionales superiores a 250 mmHg. El urapidilo permite controlar esos picos sin añadir taquicardia al cuadro, lo que le ha conferido un lugar en los protocolos europeos de anestesia cardiovascular. No es el único fármaco capaz de hacerlo, pero la combinación de eficacia, rapidez y previsibilidad hemodinámica le otorga una posición reconocida en ese nicho concreto. En algunos países europeos existieron formulaciones orales de urapidilo para el tratamiento crónico de la hipertensión, pero su uso mayoritario, y la indicación por la que se le conoce, es la vía intravenosa en situaciones agudas. La vía oral no está ampliamente disponible. Depende de con cuál se compare. Frente al nitroprusiato, el urapidilo carece de toxicidad por cianuro y no produce robo coronario. Frente a la nitroglicerina, no genera taquicardia refleja ni cefalea con la misma frecuencia. Frente a la fentolamina (un alfa-bloqueante no selectivo), su componente serotoninérgico central le confiere un perfil hemodinámico más predecible en el paciente crítico. Existen estudios clínicos que han evaluado el urapidilo en la hipertensión grave gestacional, pero la experiencia es limitada en comparación con la de fármacos como el labetalol o la hidralazina, que siguen siendo los de primera línea en la mayoría de las guías obstétricas. Si desea ampliar información sobre fármacos antihipertensivos y conceptos relacionados, puede consultar:Qué es el urapidilo
La ventaja hemodinámica del mecanismo dual
Preguntas frecuentes
¿Se utiliza el urapidilo por vía oral?
¿En qué se diferencia de otros antihipertensivos intravenosos?
¿Puede emplearse en la preeclampsia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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