DICCIONARIO MÉDICO
Triptán
Los triptanes son una familia de fármacos agonistas selectivos de los receptores 5-HT1B y 5-HT1D de la serotonina, desarrollados específicamente para interrumpir el episodio agudo de migraña. Desde la introducción del sumatriptán en 1991, se han comercializado otros seis miembros del grupo. Todos comparten un núcleo químico derivado de la triptamina y un código ATC común: N02CC. El término triptán procede de triptamina, el esqueleto molecular que la serotonina (5-hidroxitriptamina, 5-HT) comparte con toda esta familia de fármacos. El sufijo -triptán se acuñó en los años ochenta para designar a los agonistas selectivos de los receptores serotoninérgicos 5-HT1 que estaban siendo diseñados en los laboratorios de Glaxo, en Inglaterra, con un objetivo muy concreto: encontrar un fármaco que contrajera los vasos sanguíneos craneales dilatados durante la crisis de migraña sin afectar de forma significativa a la circulación periférica. No son analgésicos en el sentido clásico del término. Su mecanismo es más preciso: actúan sobre los receptores 5-HT1B situados en la pared de las arterias meníngeas, provocando vasoconstricción, y sobre los receptores 5-HT1D de las terminaciones del nervio trigémino, donde frenan la liberación de neuropéptidos inflamatorios como el CGRP (péptido relacionado con el gen de la calcitonina). Son dos acciones convergentes, no una sola. A finales de los años sesenta, el neurólogo australiano James Lance confirmó que la serotonina administrada por vía intravenosa aliviaba el dolor de la migraña, pero los efectos adversos la hacían impracticable en la clínica. Patrick Humphrey, farmacólogo sudafricano formado en la Universidad de Londres, se propuso resolver el problema identificando cuál de los numerosos subtipos de receptor serotoninérgico era el responsable del efecto beneficioso. Trabajando en la división de farmacología de Glaxo en Ware (Inglaterra), su equipo descubrió un receptor entonces desconocido (hoy denominado 5-HT1B) que se concentraba en los vasos craneales y apenas aparecía en los periféricos. El paso siguiente fue diseñar moléculas que estimularan selectivamente ese receptor. De ahí salió el compuesto GR 43175, que acabaría recibiendo el nombre de sumatriptán. Los primeros ensayos clínicos con inyección subcutánea mostraron una eficacia que la Sociedad Americana de Cefalea llegó a considerar el avance más relevante en medicina del dolor de cabeza en medio siglo. La comercialización llegó en 1991 en los Países Bajos y en 1993 en Alemania y España. A partir de ese momento, otros laboratorios desarrollaron variantes con diferencias farmacocinéticas: zolmitriptán (1997), naratriptán (1997), rizatriptán (1998), almotriptán (2000, desarrollado por el laboratorio español Almirall), eletriptán (2002) y frovatriptán (2002). La velocidad con la que un triptán se absorbe y el tiempo que permanece en el organismo son los dos parámetros que más los diferencian entre sí. Durante un episodio de migraña, las fibras sensoriales de la primera rama del nervio trigémino liberan CGRP, sustancia P y neuroquinina A en la pared de las arterias meníngeas. Estos neuropéptidos dilatan los vasos, aumentan la permeabilidad capilar y generan una inflamación neurógena que retroalimenta las señales de dolor hacia el tronco del encéfalo. Los triptanes intervienen en dos puntos de este circuito: contraen el vaso dilatado (vía receptor 5-HT1B) y bloquean la liberación de CGRP en la terminación nerviosa (vía receptor 5-HT1D). El resultado es que la crisis se aborta, no simplemente que el dolor se enmascara. Esa misma propiedad vasoconstrictora explica sus contraindicaciones en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida, y fue en parte lo que motivó la búsqueda de alternativas sin efecto vascular. De esa búsqueda nació el lasmiditán, un agonista selectivo del receptor 5-HT1F que carece de actividad sobre los receptores 5-HT1B. El lasmiditán comparte el código ATC N02CC con los triptanes, pero farmacológicamente pertenece a una clase distinta, los ditanes. Del término triptamina, que es la estructura molecular base de la serotonina. El sufijo -triptán se adoptó como denominación común internacional (DCI) para identificar a todos los agonistas selectivos 5-HT1B/1D diseñados contra la migraña. Por eso todos los miembros de la familia terminan igual: sumatriptán, naratriptán, zolmitriptán, rizatriptán, almotriptán, eletriptán y frovatriptán. No. Un analgésico convencional actúa sobre las vías generales del dolor. Los triptanes actúan sobre receptores específicos de la serotonina en los vasos craneales y las terminaciones del trigémino, es decir, sobre el mecanismo concreto que genera la crisis migrañosa. No alivian otros tipos de cefalea ni se utilizan como analgésicos de uso general. No, ningún triptán tiene efecto profiláctico. Se toman al inicio de la crisis y su objetivo es abortarla, no evitar que se produzca. Para la prevención de la migraña existen otros grupos farmacológicos (betabloqueantes, antiepilépticos, anticuerpos monoclonales anti-CGRP) que no guardan relación con los triptanes. La diferencia está en el subtipo de receptor al que se dirigen. Los triptanes activan los receptores 5-HT1B (vascular) y 5-HT1D (neuronal). Los ditanes, cuyo único representante comercializado es el lasmiditán, activan exclusivamente el receptor 5-HT1F, que no se expresa en los vasos sanguíneos. Eso los convierte en una opción para pacientes en los que la vasoconstricción coronaria es un riesgo. Si desea profundizar en conceptos asociados a los triptanes y la migraña, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un triptán
Patrick Humphrey y el nacimiento del sumatriptán
Mecanismo de acción sobre la vía trigeminovascular
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra triptán?
¿Son lo mismo los triptanes que los analgésicos?
¿Previenen la aparición de migrañas?
¿Qué diferencia hay entre un triptán y un ditán?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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