DICCIONARIO MÉDICO
Tricuriasis
La tricuriasis es una parasitosis intestinal causada por el tricocéfalo (Trichuris trichiura), un gusano que se aloja en el intestino grueso. Se contrae al ingerir los huevos del parásito, que maduran en la tierra y llegan al organismo con las manos, el agua o los alimentos contaminados. Pertenece al grupo de las helmintiasis transmitidas por el suelo y figura entre las infecciones parasitarias más extendidas del mundo, sobre todo en zonas cálidas con saneamiento deficiente. Conocida también como tricocefalosis o tricurosis, la tricuriasis resulta de la infección del intestino grueso por el nematodo Trichuris trichiura, el gusano al que se llama popularmente tricocéfalo o gusano látigo. El nombre se construye sobre el del parásito: tricuriasis une Trichuris con el sufijo -iasis, que en la terminología médica denota la infestación por un agente; tricocefalosis hace lo propio con Trichocephalus, la denominación alternativa del mismo gusano, y el sufijo -osis. Las dos palabras designan la misma parasitosis. Se clasifica dentro de las geohelmintiasis, o helmintiasis transmitidas por el suelo, un conjunto de infecciones intestinales cuyo agente necesita pasar una temporada en la tierra para completar su desarrollo. En ese grupo comparte protagonismo con la infección por áscaris y con las producidas por anquilostomas, los otros geohelmintos que con más frecuencia parasitan al ser humano. El tricocéfalo se fija a la mucosa del ciego y el colon por su extremo anterior, más fino, que introduce entre las células de la pared intestinal. El efecto sobre el intestino guarda relación con el número de gusanos: unos pocos apenas lo alteran, mientras que una carga elevada irrita la mucosa de manera difusa. Cada huevo ingerido origina un solo parásito, y estos no se reproducen dentro del cuerpo, de modo que la intensidad de la infección refleja cuántos huevos ha tragado la persona a lo largo del tiempo. La transmisión es fecal-oral y siempre con la tierra de por medio. Los huevos salen en las heces de una persona infectada, maduran en el suelo durante dos a cuatro semanas y solo entonces resultan infecciosos; regresan al organismo cuando alguien se los lleva a la boca con las manos sucias, con agua o con verduras crudas cultivadas en terreno contaminado. No hay contagio directo de una persona a otra. Es una parasitosis cosmopolita, aunque se concentra en las regiones tropicales y subtropicales de higiene precaria, y afecta sobre todo a la infancia. Se calcula que alrededor de 800 millones de personas la padecen en todo el mundo, cifra que la sitúa entre las tres geohelmintiasis más frecuentes. La Organización Mundial de la Salud la incluye entre las enfermedades tropicales desatendidas. La tricuriasis se confunde con facilidad con otras lombrices que comparten hábitat y forma de contagio. Coincide a menudo en la misma persona con la infección por áscaris, porque los dos parásitos prosperan en idénticos suelos, pero son gusanos distintos: el áscaris es mucho mayor y habita el intestino delgado, mientras que el tricocéfalo, más pequeño y con forma de látigo, se queda en el grueso. Nada tiene que ver con la triquinosis, provocada por un pariente lejano, la triquina, que se adquiere comiendo carne y acaba en el músculo, no en el intestino. Por el parásito que la causa. Tricuriasis procede de Trichuris, el nombre científico del tricocéfalo, con el sufijo -iasis, que indica infestación; tricocefalosis parte de Trichocephalus, la otra denominación del mismo gusano. Ambas palabras nombran la misma enfermedad. Al tragar los huevos del parásito. Estos maduran en la tierra durante unas semanas antes de volverse infecciosos, y llegan a la boca a través de las manos, el agua o los alimentos en contacto con suelo contaminado por heces. No se transmite ni por contacto directo ni por picaduras. Los más afectados son los niños de zonas endémicas. La mayoría de las infecciones cursan de forma leve y pasan desapercibidas, y las de mayor carga se dan en la infancia de regiones tropicales con saneamiento deficiente, por la exposición repetida al suelo contaminado. Se estima que la padecen unos 800 millones de personas en el mundo. Sí. Comparte suelo y vía de entrada con el áscaris, con el que llega a coexistir en un mismo intestino, aunque son especies diferentes. Se distingue también de la triquinosis, que pese al parecido del nombre se transmite por la carne y no por la tierra. Para situar la tricuriasis, puede consultar:Qué es la tricuriasis
Por qué se produce
Cómo se transmite y a quién afecta
Diferencia con otras parasitosis intestinales
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama tricuriasis o tricocefalosis?
¿Cómo se contrae?
¿A quién afecta más?
¿Se puede confundir con otras lombrices intestinales?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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