DICCIONARIO MÉDICO
Treponema pallidum
Treponema pallidum es la especie que da nombre y fama al género Treponema, y la responsable de la sífilis. No es un organismo único, sino un grupo de tres variantes casi idénticas en su material genético que, sin embargo, producen enfermedades con una biografía clínica y geográfica muy distinta: la venérea sífilis, el pian y el bejel. Ninguna de las tres crece en un medio de cultivo convencional, lo que ha convertido a esta bacteria en una de las más estudiadas y, a la vez, peor conocidas de la microbiología médica. Treponema pallidum Espiroqueta de la sífilis Tipo: bacteria Morfología: espiroqueta helicoidal gramnegativa, microaerófila, con flagelos periplásmicos Transmisión: sexual y vertical (subespecie pallidum); contacto cutáneo directo (subespecies pertenue y endemicum) Reservorio: exclusivamente humano Patogenicidad: primaria Es la especie tipo del género Treponema, la que sirvió de referencia para definirlo cuando Schaudinn y Hoffmann la identificaron en 1905. Su nombre original, Spirochaeta pallida, describía justamente el problema que planteaba al microscopio: pallidum significa pálido en latín, y hace referencia a lo poco que la bacteria retiene los colorantes habituales de laboratorio. Ese defecto de tinción, lejos de ser un detalle menor, ha condicionado durante más de un siglo la forma en que se estudia y se identifica. Durante buena parte del siglo XX se debatió si la sífilis, el pian y el bejel eran enfermedades causadas por especies distintas o por variantes de un mismo organismo. La resolución llegó por vía genética. En 1984, el microbiólogo Robert Smibert formalizó en el Bergey's Manual la clasificación que hoy se usa: tres subespecies de Treponema pallidum (pallidum, pertenue y endemicum), cada una asociada a una enfermedad concreta pero genéticamente casi indistinguibles entre sí. El siguiente gran hito llegó en 1998. Un equipo liderado por Claire Fraser secuenció por completo su genoma: 1.138.006 pares de bases y algo más de mil genes, un tamaño reducido para una bacteria. La secuencia confirmó lo que ya se sospechaba por su comportamiento en el laboratorio: carece de buena parte de las rutas metabólicas que otras bacterias usan para sintetizar sus propios nutrientes, y depende del huésped para casi todo. La subespecie pallidum es la causante de la sífilis venérea, de transmisión sexual y con capacidad de atravesar la placenta. La subespecie pertenue provoca el pian, y la subespecie endemicum, el bejel o sífilis endémica. Las tres comparten más del 99,5% de su secuencia genética: son, en la práctica, casi la misma bacteria vista desde tres ángulos epidemiológicos distintos. Nada en su morfología ni en las pruebas serológicas convencionales permite distinguirlas; solo el análisis molecular de ciertos genes, como tprC o tprI, consigue separarlas con fiabilidad. Aquí conviene una precisión que rara vez se explica bien. La nomenclatura bacteriológica oficial (recogida en la Lista de Nombres Procariotas con Posición en la Nomenclatura, LPSN) sigue considerando a Treponema pertenue una especie propia y no una simple subespecie de pallidum, precisamente porque nunca se ha logrado establecer una cepa tipo cultivada que valide formalmente esa combinación. La literatura clínica y genómica, en cambio, la trata sistemáticamente como Treponema pallidum subespecie pertenue, por la altísima similitud del genoma. Ambas convenciones conviven en la bibliografía científica sin que ninguna se considere errónea. Frente a estas tres subespecies existe una cuarta enfermedad emparentada, el mal del pinto, causada por Treponema carateum. Esta sí se considera una especie aparte: su distancia genética frente a Treponema pallidum supera a la que separa entre sí a sus tres subespecies. Como el resto del género, es demasiado fina para verse con un microscopio óptico convencional o para teñirse de forma fiable con la tinción de Gram. Se observa mediante microscopía de campo oscuro, que revela su movimiento característico: una rotación helicoidal acompañada de flexiones bruscas cuando encuentra un obstáculo en su camino. Su crecimiento es lento incluso en las condiciones más favorables: se duplica cada 30 a 33 horas, a una temperatura óptima de entre 33 y 35 grados, ligeramente inferior a la corporal. No sobrevive más de unas horas o, como mucho, unos pocos días fuera de un organismo vivo. Durante décadas, la única forma de propagarla en el laboratorio fue inocularla en tejido testicular de conejo. En 2018 se consiguió, por primera vez, mantenerla en un cultivo celular continuo durante semanas, un avance que sigue sin trasladarse a la práctica rutinaria de ningún laboratorio clínico. El ser humano es su único reservorio conocido. La subespecie pallidum se transmite por contacto sexual directo con una lesión activa y, durante el embarazo, de la madre al feto a través de la placenta. Las subespecies pertenue y endemicum siguen un patrón completamente distinto: se contagian por contacto cutáneo directo, sin ninguna relación con la actividad sexual, y afectan sobre todo a la población infantil de zonas rurales con escasos recursos sanitarios. Por su escasa capacidad de teñirse con los colorantes de laboratorio habituales. Pallidum significa pálido en latín, y así la describieron Schaudinn y Hoffmann en 1905 cuando la observaron por primera vez bajo un microscopio de campo oscuro. Solo en parte. La subespecie pallidum es la causante de la sífilis venérea, pero la propia especie Treponema pallidum incluye otras dos subespecies (pertenue y endemicum) responsables de enfermedades distintas, el pian y el bejel, que no se transmiten por vía sexual. No. Ningún laboratorio clínico la cultiva de forma rutinaria. Solo en 2018 un equipo de investigación logró mantenerla viva en cultivo celular durante varias semanas, y ese método sigue reservado al ámbito experimental. No por su aspecto ni por las pruebas serológicas habituales, que dan el mismo resultado positivo en las tres. La diferenciación exige un análisis molecular de genes concretos, como tprC o tprI, capaz de detectar variaciones mínimas en un genoma que por lo demás es prácticamente idéntico entre las tres subespecies.Qué es Treponema pallidum
Tres subespecies, un mismo organismo casi
Cómo se identifica y por qué no se cultiva
Dónde vive y cómo se transmite cada subespecie
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama pallidum?
¿Es lo mismo que la bacteria de la sífilis?
¿Se puede cultivar en un laboratorio normal?
¿Cómo se diferencian sus tres subespecies entre sí?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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