DICCIONARIO MÉDICO

Translocación robertsoniana

La translocación robertsoniana es la fusión de dos cromosomas acrocéntricos completos por su región centromérica, con pérdida de los brazos cortos de ambos, que reduce el número total de cromosomas de 46 a 45 sin que desaparezca material genético relevante. Es la translocación más frecuente en la especie humana: se calcula que la porta en torno a 1 de cada 1.000 personas. Quien la tiene suele ser fenotípicamente normal, pero en la meiosis puede generar gametos con un cromosoma de más o de menos, lo que explica su papel en abortos de repetición y en algunas formas hereditarias del síndrome de Down.

Qué es la translocación robertsoniana

El nombre rinde homenaje a William Rees Brebner Robertson, genetista estadounidense que de niño se aficionó a los saltamontes que poblaban los campos de su padre, en Kansas, y que en 1916 describió por primera vez este tipo de fusión cromosómica. Su estudio, publicado en el Journal of Morphology bajo un título que ocupa casi un párrafo entero, analizaba siete especies de la familia de los saltamontes y observó que algunos de sus cromosomas, con forma de V, se fusionaban por el vértice para dar uno solo.

En la especie humana, el fenómeno afecta a los cinco cromosomas acrocéntricos: 13, 14, 15, 21 y 22. Dos de ellos se unen por sus brazos largos y pierden los brazos cortos, que apenas contienen ADN ribosómico redundante. El resultado es un cariotipo con 45 cromosomas en lugar de 46, aunque el material genético relevante permanece intacto. Por eso el portador, salvo excepciones, no presenta ningún signo clínico atribuible a la translocación en sí misma.

Frecuencia y combinaciones posibles

La cifra que manejan la mayoría de los estudios clínicos sitúa la frecuencia en torno a 1 de cada 1.000 recién nacidos. Un trabajo de secuenciación completa publicado en la revista Nature en 2025 eleva la estimación a 1 de cada 800, un ajuste que refleja las mejoras recientes en el mapeo de unas regiones del genoma tradicionalmente difíciles de secuenciar por su contenido repetitivo.

No todas las combinaciones se comportan igual. En la población general, la fusión entre los cromosomas 13 y 14 es, con diferencia, la más habitual, y puede transmitirse durante varias generaciones sin dar ninguna señal hasta que aparece asociada a un estudio por infertilidad o aborto de repetición. Entre las translocaciones que sí originan síndrome de Down, en cambio, predomina otra pareja: la que une los cromosomas 14 y 21, responsable de la mayoría de los casos de trisomía 21 por translocación.

El caso particular de rob(21;21)

Existe una combinación que se sale de la norma: la fusión entre las dos copias del cromosoma 21 de una misma persona. Quien la porta no puede, en la práctica, tener descendencia con un cariotipo normal. Sus óvulos o espermatozoides solo pueden llevar el cromosoma fusionado, con las dos copias de 21 juntas, o ningún cromosoma 21 en absoluto: la primera opción da lugar a una trisomía 21 completa tras la fecundación, y la segunda es incompatible con la vida. No hay término medio para esta pareja cromosómica. Un estudio peruano reciente lo cuantificó con claridad: el riesgo de recurrencia asciende a cerca del 100% cuando la translocación 21;21 se hereda de un progenitor portador, frente a un 2% aproximado cuando aparece de novo, sin antecedentes familiares.

Origen de novo y disomía uniparental

La mayoría de las translocaciones robertsonianas surgen de novo, sin que ninguno de los progenitores la porte, y el error se produce con más frecuencia durante la meiosis materna que durante la paterna. Un trabajo de 2002 sobre 29 casos de translocación de novo añadió un matiz menos intuitivo: en un número apreciable de embriones, la fusión venía acompañada de disomía uniparental, esto es, de la herencia de las dos copias de un cromosoma procedentes de un único progenitor en lugar de una de cada uno. El hallazgo tiene consecuencias prácticas para los cromosomas 14 y 15, que llevan genes sometidos a impronta genómica: recibir ambas copias del mismo progenitor puede alterar su expresión aunque el número total de cromosomas parezca, a simple vista, normal.

Un mecanismo molecular descrito muy recientemente

Durante más de un siglo se desconoció por qué, de entre todo el genoma, estas fusiones se producen siempre en la misma región. Un equipo del Stowers Institute for Medical Research, junto con el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano estadounidense, logró en 2025 la primera secuenciación completa de tres cromosomas robertsonianos humanos y encontró la respuesta: un punto de rotura común en SST1, una familia de ADN repetitivo situada en los brazos cortos de los cromosomas 13, 14 y 21. En el cromosoma 14, esa secuencia está invertida respecto a su orientación en los otros dos, una peculiaridad exclusiva del genoma humano, ausente en chimpancés y bonobos, que facilita el entrecruzamiento meiótico entre cromosomas no homólogos.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Robertson y por qué lleva su nombre esta translocación?

William Rees Brebner Robertson, genetista estadounidense formado en la Universidad de Kansas bajo la tutela de Clarence McClung, uno de los pioneros de la citología en ese país. En 1916 describió, en siete especies de saltamontes, la fusión de cromosomas con forma de V para dar uno solo; el fenómeno heredó su apellido y, décadas después, se identificó también en el ser humano.

¿Tiene síntomas quien porta una translocación robertsoniana?

No, salvo excepciones. El material genético relevante se conserva casi por completo, de modo que la inmensa mayoría de los portadores llevan una vida sin ningún signo clínico atribuible a la translocación.

¿Es lo mismo que el síndrome de Down por trisomía libre?

El resultado final (tres copias funcionales del cromosoma 21) es el mismo, pero el origen no. La gran mayoría de los casos de síndrome de Down, en torno al 90-95%, se debe a una trisomía 21 libre, un error de reparto que ocurre al azar durante la meiosis y que no se hereda de manera predecible. Solo entre un 2% y un 4% de los casos se debe a una translocación robertsoniana, casi siempre entre los cromosomas 14 y 21. La diferencia importa porque, si la translocación es heredada de uno de los progenitores, el riesgo de que se repita en un embarazo posterior es muy superior al de la trisomía libre, que ronda apenas el 1%. El resto, una proporción pequeña, corresponde a mosaicismo.

¿Influye si el progenitor portador es la madre o el padre?

Sí, y de forma notable en las translocaciones que afectan al cromosoma 21. Cuando la translocación entre los cromosomas 14 y 21 la porta la madre, el riesgo de tener un hijo con síndrome de Down se sitúa en torno al 10-15%; si la porta el padre, baja a un 1-2%. La razón de esta asimetría no está resuelta del todo, aunque se relaciona con diferencias en cómo se comportan los cromosomas durante la meiosis femenina y la masculina.

Referencias

  1. Robertson WRB. Chromosome studies. I. Taxonomic relationships shown in the chromosomes of Tettigidae and Acrididae: V-shaped chromosomes and their significance in Acrididae, Locustidae, and Gryllidae. Journal of Morphology. 1916;27(2):179-331.
  2. de Lima LG, Guarracino A, Koren S, et al. The formation and propagation of human Robertsonian chromosomes. Nature. 2025;647(8091):952-961.
  3. Bandyopadhyay R, Heller A, Knox-DuBois C, et al. Parental origin and timing of de novo Robertsonian translocation formation. American Journal of Human Genetics. 2002;71(6):1456-1462.
  4. Universidad de San Martín de Porres. Síndrome de Down por translocación robertsoniana: cuando el cariotipo de los padres marca la diferencia. Horizonte Médico. 2026.

Entradas relacionadas

  • Translocación. Reordenamiento cromosómico en el que un fragmento, o un cromosoma entero, cambia de localización.
  • Acrocéntrico. Cromosoma cuyo centrómero se localiza muy cerca de uno de sus extremos.
  • Síndrome de Down. Trisomía del cromosoma 21, la alteración cromosómica más frecuente en recién nacidos.
  • Síndrome de Patau. Trisomía del cromosoma 13, asociada también a translocaciones robertsonianas.
  • Meiosis. División celular que da lugar a los gametos y en la que se segregan los cromosomas implicados en la translocación.

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