DICCIONARIO MÉDICO
Tonometría de indentación
La tonometría de indentación es la técnica que estima la presión intraocular a partir de la profundidad que alcanza un émbolo de peso conocido al hundirse en la córnea. Cuanto mayor es la presión interior del ojo, menor resistencia opone el ojo a ceder y más superficial queda la huella; cuanto más blando está el ojo, más se hunde el émbolo. Fue, durante la primera mitad del siglo XX, el método dominante de tonometría en todo el mundo. Indentar es dejar una marca por presión, del latín dens, dentis (diente), a través del inglés indent, mellar como con un diente. Aplicado al ojo, el término describe con precisión lo que ocurre: un objeto romo se clava ligeramente en la córnea y deja, literalmente, una huella cuya profundidad se mide. El instrumento reposa sobre la córnea previamente anestesiada mediante una plancha cóncava (curvada para adaptarse a la superficie del ojo), y en su interior se desliza un émbolo cargado con pesas intercambiables. La distancia que el émbolo recorre hacia dentro, leída en una escala graduada, no guarda una relación simple con la presión: la relación es logarítmica, de modo que los valores altos de presión quedan comprimidos en el extremo inferior de la escala. Por eso hicieron falta tablas de conversión, elaboradas primero con manómetros sobre ojos cadavéricos y artificiales, para traducir cada lectura a milímetros de mercurio. Hundir la córnea significa, inevitablemente, desplazar parte del humor acuoso hacia el resto del ojo, lo que eleva de forma artificial la presión mientras dura la medición. Este defecto de fondo, señalado ya en 1867 por Adolf Weber, nunca llegó a resolverse del todo en los tonómetros de indentación: solo se compensó, con notable pericia matemática, mediante las tablas de calibración. La variabilidad de esas tablas dio trabajo, décadas después, al oftalmólogo Jonas Friedenwald, de la Universidad Johns Hopkins, que dedicó buena parte de su carrera a perfeccionarlas. Junto con Robert Moses ofreció una versión revisada en 1954 y, ya de forma póstuma, otra en 1957, ambas orientadas a corregir discrepancias que se habían acumulado desde la calibración original de 1905. Albrecht von Graefe fue quien primero imaginó, en una carta de 1862 a Frans Cornelis Donders, un aparato mecánico capaz de sustituir la palpación digital. Su idea no pasó del papel, pero Donders la llevó a la práctica en su clínica de Utrecht entre 1863 y 1868, con los primeros tonómetros de indentación realmente construidos. Priestley Smith y F. Layerat introdujeron mejoras sucesivas en 1879, 1887 y 1885, sin que ninguno de esos diseños llegara a imponerse de forma amplia. El punto de inflexión llegó en 1905, cuando el oftalmólogo noruego Hjalmar Schiøtz presentó su propio tonómetro. Sencillo, robusto y sorprendentemente preciso para un instrumento de indentación, se convirtió de inmediato en la referencia clínica y así se mantuvo hasta la irrupción del tonómetro de Goldmann, a mediados de la década de 1950. El desarrollo completo de ese instrumento y la biografía de su inventor se recogen en la entrada dedicada al tonómetro de Schiøtz. La tonometría de aplanación resuelve precisamente el problema que la indentación nunca superó: al aplanar la córnea en lugar de hundirla, desplaza una cantidad mínima de humor acuoso y evita así la principal fuente de error de este método más antiguo. La indentación, sin embargo, no exige lámpara de hendidura ni electricidad, lo que explica su permanencia en contextos con recursos limitados mucho después de perder la primacía clínica. Del latín dens, dentis, diente, a través del inglés indent: dejar una marca o mella por presión, como haría un diente al morder. De forma minoritaria. Ha sido sustituida en la práctica habitual por la aplanación, aunque conserva utilidad en entornos sin acceso a equipos más sofisticados, por su sencillez mecánica y su bajo coste. Porque la relación entre la profundidad de hundimiento y la presión real del ojo es logarítmica, no proporcional. Un mismo incremento de presión hunde menos el émbolo cuanto más alta es ya esa presión. Jonas Friedenwald, de la Universidad Johns Hopkins, junto con Robert Moses, en revisiones sucesivas publicadas en 1954 y 1957. El movimiento de la córnea. Una la hunde con un peso; la otra la aplana sobre un área fija sin apenas desplazar el contenido del ojo, lo que hace de la aplanación el método menos propenso a error por este concepto.Qué es la tonometría de indentación
El problema que arrastra todo este principio
De la idea al instrumento clínico
Diferenciación con la aplanación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "indentación"?
¿Sigue usándose hoy la tonometría de indentación?
¿Por qué la escala del tonómetro de Schiøtz no es lineal?
¿Quién resolvió el problema de las tablas de conversión?
¿Qué distingue a la tonometría de indentación de la de aplanación?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026