DICCIONARIO MÉDICO
Tonometría de aplanación
La tonometría de aplanación es la técnica que estima la presión intraocular a partir de la fuerza necesaria para aplanar, sin hundirla, un área fija de la córnea. A diferencia de la indentación, desplaza una cantidad mínima de humor acuoso, lo que reduce el error que ese desplazamiento introduce en la medición. Es la familia de tonometría más extendida en la oftalmología actual, con variantes de contacto y sin contacto. El nombre describe con literalidad el gesto: aplanar, del latín planus, llano, es hacer plana una superficie que no lo era. Aplicado a la córnea, consiste en presionarla lo justo para convertir una pequeña porción de su curvatura natural en una superficie plana, sin llegar a deformar el resto del globo ocular. El fundamento físico se conoce como principio de Imbert-Fick, en honor a los trabajos independientes del francés Armand Imbert y el alemán Adolf Eugen Fick. Ambos demostraron que, si un cuerpo esférico de paredes delgadas, secas y perfectamente elásticas se aplana con una superficie plana, la presión interior equivale exactamente a la fuerza aplicada dividida entre el área aplanada: P = F/A. Hans Goldmann tomó este resultado teórico, formulado antes incluso de que existiera un instrumento capaz de aprovecharlo, y lo bautizó como "ley de Imbert-Fick" al presentar su propio tonómetro. Ninguna córnea cumple las condiciones ideales del principio. No es infinitamente fina, sino que ofrece una resistencia propia a curvarse (su rigidez) que empuja el instrumento hacia fuera. Tampoco está seca: la película lagrimal que la recubre genera una atracción capilar que tira del instrumento hacia dentro. Estas dos fuerzas actúan en sentidos opuestos y, curiosamente, se compensan casi por completo cuando el área aplanada tiene un diámetro de entre 3 y 4 milímetros. Goldmann fijó ese punto de equilibrio en 3,06 milímetros de diámetro, un valor que además simplifica la aritmética: a ese tamaño, un gramo de fuerza equivale a 10 mmHg de presión, sin necesidad de tablas de conversión. Por eso su instrumento incorpora un doble prisma que divide en dos semicírculos el anillo de lágrima teñida con fluoresceína: cuando el explorador ajusta la fuerza hasta que los bordes internos de ambos semicírculos se tocan, el área aplanada mide exactamente ese diámetro de referencia. La idea de aplanar en vez de hundir no nació con Goldmann. Adolf Weber la propuso ya en 1867, precisamente para evitar el desplazamiento de humor acuoso que lastraba a los tonómetros de indentación de su época, pero su diseño no llegó a imponerse entre los oftalmólogos de entonces. En 1885, sin conocer el trabajo de Weber, el ruso Constantin Maklakoff presentó un tonómetro de aplanación distinto: un cilindro con los extremos pintados de tinta que, al apoyarse sobre la córnea anestesiada, dejaba una marca circular cuyo diámetro se medía después con una regla. Fue, durante más de medio siglo, el único tonómetro de aplanación de uso clínico real, y siguió empleándose en Rusia y Europa del Este hasta finales del siglo XX. La formulación física completa llegó casi setenta años después de Weber. Hans Goldmann, de la Universidad de Berna, publicó su propuesta en 1955 y la desarrolló con detalle en 1957, en colaboración con la casa suiza Haag-Streit. Sustituyó el patrón universal de Schiøtz en apenas unos años y sigue siendo, hoy, la referencia contra la que se validan el resto de tonómetros, incluidas sus variantes portátiles y las que prescinden del contacto directo. La aplanación de contacto se practica hoy sobre todo con el tonómetro de Goldmann, montado en la lámpara de hendidura, o con su versión portátil, el tonómetro de Perkins, pensada para pacientes que no pueden sentarse frente al equipo fijo. La variante sin contacto sustituye la sonda por un pulso de aire calibrado; se desarrolla en la entrada dedicada al tonómetro de aire. Del latín planus, llano o plano, con el prefijo que indica el resultado de la acción: convertir en plano lo que no lo era. Porque a ese tamaño la rigidez de la córnea y la atracción de la película lagrimal se anulan mutuamente, y además la aritmética resulta especialmente sencilla: un gramo de fuerza equivale a 10 mmHg. No exactamente. Goldmann es un instrumento concreto, el más extendido dentro de esta familia de técnicas; la tonometría de aplanación es el principio físico que ese instrumento, y otros anteriores como el de Maklakoff, ponen en práctica. Sí, de forma apreciable. Goldmann calibró su instrumento para una córnea de 520 micras de grosor central; por encima de ese valor la presión tiende a sobrestimarse, y por debajo, a subestimarse. El oftalmólogo ruso Constantin Maklakoff, en 1885, veinte años antes de que Schiøtz impusiera su propio tonómetro de indentación como patrón mundial.Qué es la tonometría de aplanación
Por qué el cálculo necesita una corrección
De los primeros intentos al instrumento actual
Variantes actuales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "aplanación"?
¿Por qué se eligió precisamente 3,06 milímetros de diámetro?
¿Es lo mismo que la tonometría de Goldmann?
¿Influye el grosor de la córnea en el resultado?
¿Quién desarrolló el primer tonómetro de aplanación clínicamente útil?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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