DICCIONARIO MÉDICO
Terminal
Terminal es el adjetivo que en medicina califica una enfermedad avanzada, incurable y progresiva, sin respuesta razonable al tratamiento específico, cuyo pronóstico de vida se calcula en semanas o meses. La misma palabra se usa también en un sentido puramente anatómico, para describir la porción final de una estructura, sin ninguna implicación pronóstica. El adjetivo procede del latín terminalis, derivado de terminus, límite o frontera. Los romanos llevaron esa idea hasta la religión: Términus era el dios que protegía las piedras que señalaban los linderos de una propiedad, y cada 23 de febrero se le dedicaba una fiesta, las Terminalia, en la que se coronaban esas piedras con guirnaldas. Una curiosidad que registra Plutarco es que Términus era la única divinidad romana a la que no se ofrecían sacrificios de sangre, solo flores. En español, "terminal" conserva dos usos bien diferenciados. Uno es descriptivo y neutro: se aplica a lo que ocupa el extremo de una estructura, como el bronquiolo terminal o el íleon terminal, sin que la palabra aporte ningún juicio sobre gravedad. El otro es el uso clínico, reservado para calificar una enfermedad, y es el que centra esta entrada. En inglés, esa acepción aplicada a heridas o enfermedades se documenta desde 1862, un dato que confirma que no es un uso reciente ni exclusivo del español. Calificar una situación de terminal no es un juicio moral. La Organización Médica Colegial española sitúa el concepto dentro de una secuencia de tres fases, cada una definida por un horizonte de pronóstico distinto. La primera es la enfermedad incurable avanzada: un curso gradual y progresivo, sin respuesta a los tratamientos curativos disponibles, que evolucionará hacia la muerte a corto o medio plazo, en un contexto de fragilidad creciente. La segunda es propiamente la enfermedad o situación terminal, con un pronóstico limitado a semanas o meses. La tercera, la situación de agonía, precede a la muerte cuando esta se produce de forma gradual, con deterioro físico intenso y un pronóstico que ya se mide en horas o días. Esta secuencia tiene una fecha concreta de formalización en España. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) se fundó en enero de 1992, y en noviembre de 1993 el Ministerio de Sanidad publicó su Guía de Cuidados Paliativos, cuyo segundo capítulo lleva por título, precisamente, "Definición de enfermedad terminal". Desde entonces, esos criterios (avance, irreversibilidad, ausencia de respuesta al tratamiento específico y pronóstico limitado) se han convertido en la referencia habitual en la práctica clínica española. El plazo de seis meses que suele citarse es orientativo, no una cuenta atrás exacta. La incertidumbre pronóstica es inherente a la medicina, y no son raros los casos en los que la evolución real se aparta, en uno u otro sentido, de lo previsto. Qué implica esta fase para la atención que recibe el paciente, y cómo se organiza esa atención en la práctica, es el objeto de la atención terminal y de los cuidados terminales, que desarrollan ese aspecto asistencial y el origen del movimiento hospice. No. La fase terminal y la agonía son dos tramos distintos del mismo recorrido, y se diferencian sobre todo por el pronóstico y por la intensidad del deterioro. Un paciente terminal puede mantener cierta autonomía y semanas o meses de vida; la agonía implica un deterioro físico y de la conciencia mucho más marcado, con un pronóstico de horas o días. Es una valoración clínica del equipo médico responsable, basada en la evolución de la enfermedad, la respuesta a los tratamientos ya probados y el estado funcional del paciente, no una decisión administrativa ni un trámite legal. Deja de recibir tratamientos dirigidos a curar la enfermedad de base, porque ya no ofrecen una posibilidad razonable de éxito. Sigue recibiendo tratamiento, y en muchos casos de forma más intensiva: el dirigido al control de síntomas y al alivio del sufrimiento. Es una referencia orientativa, no una medición exacta. Distintos organismos y sistemas sanitarios manejan cifras algo distintas, y la propia SECPAL advierte de que pronósticos aparentemente claros se han desmentido en la práctica en no pocas ocasiones.Qué es terminal
Un tramo dentro de un recorrido más largo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo terminal que agonía?
¿Quién decide que una enfermedad ha entrado en fase terminal?
¿Un paciente terminal deja de recibir tratamiento?
¿Por qué se habla de un plazo de seis meses?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026