DICCIONARIO MÉDICO
Taquicardia sinusal
La taquicardia sinusal es un ritmo sinusal, es decir, originado en el nodo sinusal, que discurre a una frecuencia superior a 100 latidos por minuto. Es la forma más frecuente de taquicardia: el marcapasos natural del corazón sigue al mando del ritmo, pero descarga sus impulsos más deprisa de lo habitual. "Sinusal" es el adjetivo derivado del latín sinus ("seno", "cavidad"), aplicado al nodo sinusal, la estructura de la aurícula derecha que genera de forma espontánea el impulso eléctrico que da inicio a cada latido. En la taquicardia sinusal, ese nodo conserva su papel de marcapasos y la morfología de la onda P en el electrocardiograma sigue siendo la propia del ritmo sinusal; lo único que cambia es la velocidad de disparo. Esta distinción es la que separa a la taquicardia sinusal del resto de taquicardias: en ella no hay un circuito de reentrada ni un foco ectópico que usurpe el mando del ritmo. El nodo sinusal simplemente responde a las señales que recibe, principalmente del sistema nervioso autónomo, acelerando su frecuencia de descarga. El nodo sinusal está regulado por un equilibrio constante entre el tono simpático, que acelera la frecuencia, y el tono vagal, que la frena. La taquicardia sinusal aparece cuando ese equilibrio se desplaza hacia el predominio simpático o hacia la retirada del freno vagal, un fenómeno que sucede de forma fisiológica con el ejercicio, la fiebre, el dolor, la ansiedad o el embarazo. También puede responder a sustancias estimulantes como la cafeína o la nicotina, o a fármacos con efecto cronotrópico positivo. Existe además una forma en la que el automatismo intrínseco del propio nodo sinusal está aumentado, con independencia del tono autonómico. Es una situación mucho menos habitual y se reconoce porque la frecuencia elevada persiste sin relación proporcional con el desencadenante, o incluso en reposo absoluto. La forma más común es la taquicardia sinusal apropiada o fisiológica, respuesta esperable a una demanda metabólica aumentada. Cuando la aceleración del ritmo sinusal aparece sin ese desencadenante proporcional, o de forma desproporcionada a un estímulo mínimo, se habla de taquicardia sinusal inapropiada, una entidad distinta, de mecanismo peor conocido y manejo diferenciado. Conviene no confundirla con la taquicardia auricular, en la que el impulso nace fuera del nodo sinusal y la onda P adopta, por tanto, una morfología distinta a la habitual. Tampoco debe equipararse a una fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida, un ritmo irregular latido a latido que en la taquicardia sinusal, por definición, no existe: el ritmo sinusal acelerado sigue siendo regular. No. Comparten raíz latina (sinus, "cavidad"), pero en cardiología el adjetivo remite al nodo sinusal de la aurícula derecha, no a la nariz ni a los senos craneales. La forma fisiológica no lo es: desaparece al retirar el desencadenante, sea el ejercicio, la fiebre o el estrés puntual. Distinto es el caso de una taquicardia sinusal mantenida sin causa aparente, que conviene estudiar. Por definición, por encima de 100 latidos por minuto, aunque en la práctica clínica suele situarse entre 100 y 160 lpm, rara vez más allá de 220 menos la edad del paciente, el límite fisiológico teórico de la frecuencia sinusal máxima.Qué es la taquicardia sinusal
Mecanismo
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿"Sinusal" tiene algo que ver con los senos paranasales?
¿Es peligrosa la taquicardia sinusal?
¿A qué frecuencia late el corazón en una taquicardia sinusal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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