DICCIONARIO MÉDICO
Sopor
El sopor es un grado de alteración de la consciencia en el que la persona permanece dormida de forma persistente y solo responde, con dificultad y de manera pasajera, a un estímulo intenso y mantenido. Ocupa un tramo avanzado de la escala clínica que va de la vigilia normal al coma, justo por delante de este. La palabra apenas se ha movido de su origen latino: sopor ya nombraba, hace dos mil años, un sueño del que costaba despertar. Procede del latín sopor, sopōris, "sueño profundo" o "letargo", emparentado con somnus y, más atrás en la familia indoeuropea, con el griego hýpnos. El diccionario clásico de Lewis y Short recoge un matiz curioso: los poetas latinos usaban sopor también para el sueño de la muerte, y llegaron a personificarlo como una divinidad próxima a Somnus. Ese peso simbólico no ha desaparecido del todo. En español, sopor no describe cualquier sueño profundo, sino uno que roza, al menos en la manera de nombrarlo, la frontera de la inconsciencia. En la clínica, el término señala un sueño patológico del que la persona solo puede ser sacada mediante un estímulo vigoroso, repetido o doloroso, y al que vuelve en cuanto ese estímulo cesa. No hay aquí ritmo circadiano ni intención de descansar. El sopor traduce el mal funcionamiento del sistema que mantiene despierto al cerebro, el sistema reticular activador ascendente, situado en el tronco encefálico. La semiología neurológica clásica ordena los grados de alerta como una progresión continua: letargia, obnubilación, sopor y coma. Esa línea, sin embargo, no se traza siempre en el mismo punto. Bastantes glosarios clínicos tratan el sopor como sinónimo casi exacto de estupor, ya que ambos exigen un estímulo intenso para lograr respuesta; otras fuentes lo colocan un peldaño más profundo, apenas por encima del coma. No es un descuido del lenguaje médico. Refleja, más bien, que el paso de un grado de alerta al siguiente es gradual, sin fronteras nítidas. Frente a la obnubilación, la diferencia es clara: quien está obnubilado sigue despierto, aunque lento y con la atención rota; quien está en sopor duerme salvo que algo externo lo obligue a salir de ese estado, y el efecto apenas dura. Frente al coma, la clave está en lo que sobrevive: en el sopor persisten reflejos defensivos y una reacción, torpe pero real, ante el dolor. En el coma esa reacción se apaga. La escala de coma de Glasgow, ideada en 1974 por los neurocirujanos Graham Teasdale y Bryan Jennett en la Universidad de Glasgow, sustituyó buena parte de esta terminología descriptiva por una puntuación de 3 a 15. Un cuadro de sopor suele corresponder a valores bajos de esa escala, aunque no existe una tabla de conversión exacta entre ambos lenguajes. Del latín sopor, sopōris, "sueño profundo". Comparte raíz con somnus y, más lejos todavía, con el griego hýpnos. Los romanos lo empleaban también, en sentido figurado, para el sueño de la muerte. Depende de la fuente que se consulte. Numerosos glosarios clínicos los usan como sinónimos; otros reservan sopor para un grado algo más leve, más cercano a la obnubilación. No hay un acuerdo cerrado sobre dónde termina uno y empieza el otro, y esa variabilidad terminológica es en sí misma un rasgo del término. No necesariamente. Depende por completo de qué lo esté causando. Ninguna formal, aunque describen lo mismo desde ángulos distintos. La escala de Glasgow, publicada en 1974 en la revista The Lancet, nació precisamente para sustituir etiquetas como sopor, letargia o estupor por una puntuación objetiva y reproducible entre observadores distintos.Qué es el sopor
El sopor en la escala de alteración de la consciencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "sopor"?
¿Es lo mismo sopor que estupor?
¿El sopor siempre revierte?
¿Qué relación tiene con la escala de Glasgow?
Referencias
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