DICCIONARIO MÉDICO
Sistema tuberoinfundibular dopaminérgico
El sistema tuberoinfundibular dopaminérgico es el circuito de neuronas hipotalámicas que libera dopamina en la circulación portal de la hipófisis y, con ello, frena de forma continua la secreción de prolactina por la glándula pituitaria. El nombre es compuesto y describe su trayecto. Tuber remite a la región tuberal del hipotálamo, ligada al tuber cinereum; infundibular alude al tallo en forma de embudo que desciende hacia la hipófisis, descrito con detalle en la entrada infundíbulo del hipotálamo. Unidas, las dos raíces nombran el recorrido completo de las neuronas que forman este sistema: nacen en la región tuberal y terminan en el infundíbulo. No es, sin embargo, una simple vía nerviosa. Es también, y sobre todo, una vía neuroendocrina: el punto en el que el sistema nervioso deja de comunicarse consigo mismo y empieza a hablar con el sistema hormonal. Los cuerpos neuronales de este sistema se agrupan sobre todo en el núcleo arcuato del hipotálamo mediobasal. Desde ahí, sus axones descienden un trayecto corto hasta la eminencia media, la porción más baja del hipotálamo, donde liberan dopamina directamente sobre los vasos del sistema porta hipofisario. Esta red capilar especializada conduce la dopamina, sin diluirla en la circulación general, hasta las células lactotropas de la adenohipófisis. Ese trayecto corto es la clave funcional del sistema. Al verterse en un circuito portal cerrado entre el hipotálamo y la hipófisis, la dopamina alcanza concentraciones locales muy superiores a las que tendría si se liberase en la sangre general, y actúa donde tiene que actuar sin dispersarse antes. Sobre las células lactotropas, la dopamina se une a receptores D2 e inhibe de forma tónica la síntesis y la liberación de prolactina. A diferencia de otras hormonas hipofisarias, que dependen de un factor hipotalámico que estimula su secreción, la prolactina se regula principalmente por la vía contraria: su freno constante es lo habitual, y su liberación ocurre cuando ese freno se retira. Por eso a la dopamina se la conoce en este contexto, desde los años setenta, como el principal factor inhibidor de la prolactina. El circuito se completa con un mecanismo de retroalimentación corta. Cuando la prolactina circulante aumenta, actúa de vuelta sobre las propias neuronas del núcleo arcuato y estimula en ellas la sintesis de tirosina hidroxilasa, la enzima que limita la fabricación de dopamina; el resultado es más dopamina y, con ella, más freno. Es un sistema que se corrige a sí mismo con una rapidez notable. Cuatro vías dopaminérgicas mayores recorren el sistema nervioso central, descritas con detalle en la entrada dopaminérgico: la nigroestriada, la mesolímbica, la mesocortical y esta, la tuberoinfundibular. Las tres primeras comparten una misma lógica: son circuitos sinápticos, internos al cerebro, donde la dopamina actúa entre una neurona y otra para modular el movimiento, la motivación o las funciones cognitivas. La tuberoinfundibular rompe ese patrón. Su diana no es otra neurona, sino una célula glandular situada fuera de la barrera hematoencefálica. La dopamina, en este único caso entre las cuatro vías, se comporta como una hormona propiamente dicha, liberada a un torrente vascular y no a una hendidura sináptica. Es un adjetivo compuesto que describe el origen y el destino de las neuronas de este sistema: tuber, por la región tuberal del hipotálamo, e infundibular, por el infundíbulo hacia el que se proyectan. A través del sistema porta hipofisario, una red de capilares que conecta directamente la eminencia media con la adenohipófisis, sin pasar antes por la circulación general del cuerpo. Las neuronas del núcleo arcuato liberan dopamina en el extremo superior de este circuito portal; la sangre venosa que la transporta desciende por el tallo hipofisario y se capilariza de nuevo al llegar a la glándula, donde entrega la dopamina directamente a las células lactotropas. Es el mismo principio de circulación portal que existe, con otra función, en el hígado. Gracias a este atajo vascular, una cantidad relativamente pequeña de dopamina basta para ejercer un control eficaz sobre toda la población de células productoras de prolactina. La demostración experimental se sitúa en 1974, en los trabajos del endocrinólogo Robert MacLeod sobre el mecanismo por el que la dopamina inhibe la secreción de prolactina. En los años siguientes se purificaron extractos hipotalámicos con la misma actividad inhibidora, lo que consolidó a la dopamina como el principal candidato al factor que la fisiología clásica había bautizado, antes de conocer su identidad química, como factor inhibidor de la prolactina. No. En las otras tres vías dopaminérgicas, la dopamina se libera en una sinapsis y actúa sobre otra neurona, en cuestión de milisegundos. Aquí se vierte en un vaso sanguíneo y actúa como una hormona, con una cinética más lenta y sostenida en el tiempo.Qué es el sistema tuberoinfundibular dopaminérgico
Anatomía y trayecto
Mecanismo: la dopamina como neurohormona
Su lugar entre las vías dopaminérgicas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente "tuberoinfundibular"?
¿Cómo llega la dopamina desde el hipotálamo hasta la hipófisis?
¿Cuándo se demostró que la dopamina cumple esta función?
¿Actúa igual que la dopamina de las otras vías cerebrales?
Referencias
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