DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Peutz-Jehgers
El síndrome de Peutz-Jeghers es una enfermedad genética hereditaria caracterizada por la aparición de pólipos hamartomatosos en el tubo digestivo junto con manchas pigmentadas características en los labios y la mucosa oral. Pertenece al grupo de los síndromes de poliposis hamartomatosa y se transmite con carácter autosómico dominante. El médico holandés Jan Peutz fue el primero en describir el cuadro, en 1921, al observar en una misma familia la combinación de poliposis intestinal y pigmentación cutánea anómala. La entidad pasó casi desapercibida durante casi tres décadas, hasta que en 1949 el internista estadounidense Harold Jeghers publicó, junto con Victor McKusick y Kermit Katz, una serie de diez pacientes que estableció con claridad la asociación entre ambos hallazgos como un síndrome de significado diagnóstico. El nombre conjunto de los dos autores no se consolidó de inmediato: fue el patólogo Marius Bruwer, de la Clínica Mayo, quien en 1954 propuso por primera vez el epónimo Peutz-Jeghers tal como se conoce hoy. Los pólipos característicos son hamartomas, es decir, proliferaciones desorganizadas de los propios tejidos normales de la pared intestinal y no verdaderas neoplasias. Están formados por una ramificación de músculo liso, procedente de la capa muscular de la mucosa, revestida de epitelio glandular, lo que les confiere al microscopio un aspecto arborescente muy característico. Pueden aparecer en cualquier tramo del tubo digestivo, aunque predominan con claridad en el intestino delgado. La mayoría de los casos se debe a mutaciones en la línea germinal del gen STK11, también conocido como LKB1, situado en el cromosoma 19p13.3. Este gen actúa como supresor tumoral: codifica una enzima de la familia de las serina-treonina cinasas que regula, entre otras vías, la señalización de la proteína mTOR, implicada en el control del crecimiento y la división celular. Entre un 64 y un 80 por ciento de las mutaciones identificadas surgen de novo, sin antecedente familiar previo, lo que no impide que, una vez presentes, se transmitan después a la descendencia con un patrón autosómico dominante y una probabilidad del 50 por ciento en cada embarazo. Las manchas pigmentadas, de color marrón oscuro a azulado y de un tamaño de pocos milímetros, suelen ser la manifestación más temprana del síndrome, con frecuencia visibles ya en la lactancia o la primera infancia. Se localizan de forma característica alrededor de la boca, en la mucosa de las mejillas y en los dedos de manos y pies, y, al contrario que las pecas comunes, no se oscurecen con la exposición solar. En términos histológicos y clínicos reciben el nombre de lentiginosis, la presencia de múltiples lentigos en un contexto sindrómico, un patrón que comparten otras entidades genéticas como el síndrome LEOPARD o el complejo de Carney. El síndrome de Peutz-Jeghers se distingue de otros síndromes de poliposis hamartomatosa por la combinación única de sus dos rasgos definitorios. El síndrome de poliposis juvenil, ligado a mutaciones en los genes BMPR1A o SMAD4, produce pólipos de estructura microscópica distinta y carece de la pigmentación mucocutánea. El síndrome de tumor hamartomatoso asociado al gen PTEN comparte el sustrato hamartomatoso pero se acompaña de macrocefalia y alteraciones cutáneas de otro tipo. El complejo de Carney añade a la lentiginosis mixomas cardíacos y una actividad hormonal aumentada, ausentes en el síndrome de Peutz-Jeghers. Es una enfermedad rara. Las estimaciones de prevalencia varían mucho según la serie consultada, entre un caso por cada 25.000 nacimientos y uno por cada 300.000, sin diferencias claras entre sexos ni entre razas. Los pólipos suelen debutar en la infancia o en la edad adulta temprana, a menudo antes de los diez años de vida, aunque la expresión del síndrome varía enormemente incluso dentro de una misma familia portadora de idéntica mutación. Hamartoma procede del griego hamartía, que significa error o desviación, y del sufijo -oma, empleado en medicina para designar una masa o tumoración. El término describe con precisión lo que ocurre en estos pólipos: no es un tejido nuevo ni ajeno al intestino, sino los propios componentes normales de la pared digestiva creciendo de forma desordenada y en proporciones erróneas. En la infancia, sí, sobre todo cuando las manchas son escasas. La localización perioral y en los dedos, su persistencia a lo largo de los años y la ausencia de relación con el sol son los rasgos que permiten sospechar el síndrome frente a una pigmentación banal. Los pólipos hamartomatosos en sí lo son. Sin embargo, el síndrome se asocia a un riesgo aumentado de determinados cánceres digestivos y extradigestivos a lo largo de la vida, un dato que forma parte de su definición clínica desde que se reconoció el papel de STK11 como gen supresor de tumores. Sí. La penetrancia es variable e incompleta, de modo que algunos portadores de la mutación desarrollan muy pocos pólipos y una pigmentación discreta, mientras que otros miembros de la misma familia presentan un cuadro florido desde la infancia.Qué es el síndrome de Peutz-Jeghers
Origen genético
Pigmentación mucocutánea
Diferenciación con otras poliposis hereditarias
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama hamartoma y no simplemente pólipo?
¿Puede confundirse con las pecas normales?
¿Los pólipos son siempre benignos?
¿Existen formas leves del síndrome?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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