DICCIONARIO MÉDICO
Poliposis
La poliposis es la aparición simultánea de numerosos pólipos en una misma región del organismo, casi siempre sobre una membrana mucosa. No es una enfermedad concreta, sino un patrón que puede surgir al azar o como manifestación de un síndrome hereditario, y que afecta con distinta frecuencia al colon, el estómago, la nariz, el útero o la laringe. La palabra procede del griego polýpous, "de muchos pies", el mismo término que dio nombre al pólipo marino por el parecido de sus raíces múltiples con los tentáculos de aquel animal. A esa raíz se añade el sufijo -osis, que en griego designaba de forma genérica un proceso y que la medicina reservó más tarde para nombrar estados patológicos, como ocurre en cirrosis o en trombosis. Poliposis significa, en sentido estricto, el estado de tener muchos pólipos, no uno solo. No existe un número que separe de forma universal el pólipo aislado de la poliposis. En el colon, algunos protocolos sitúan el umbral clínico en torno a tres o cuatro pólipos; el diagnóstico clásico de poliposis adenomatosa familiar, en cambio, exige la presencia de más de cien. La cifra, por tanto, depende del contexto y del órgano. El origen varía según la localización y el tipo de pólipo implicado. En el colon, la poliposis esporádica suele derivar de alteraciones focales en la renovación del epitelio glandular, sin que exista una mutación heredada de por medio. Quien porta un síndrome hereditario, por el contrario, nace ya con una alteración en un gen que regula la proliferación celular en toda la mucosa, lo que explica que los pólipos surjan a la vez en múltiples puntos y no en uno solo. La diferencia no es solo de número. Entre los genes implicados figuran APC y MUTYH en las poliposis colónicas adenomatosas, STK11 en el síndrome de Peutz-Jeghers, y SMAD4 o BMPR1A en la poliposis juvenil. Cada uno actúa sobre una vía distinta del control del crecimiento celular (la reparación del ADN, en el caso de MUTYH, o la señalización intracelular, en el de APC), razón por la que los pólipos resultantes difieren en su histología aunque compartan el mismo rasgo visible: la multiplicidad. La forma más práctica de ordenar la poliposis atiende, en primer lugar, al órgano afectado: colon y recto, la localización mejor estudiada; estómago e intestino delgado; fosas nasales y senos paranasales, donde recibe el nombre de poliposis nasal; endometrio y cuello uterino; y, con menor frecuencia, laringe o vejiga. Dentro del tubo digestivo, un segundo criterio distingue los pólipos según el tejido del que proceden: adenomatoso, hiperplásico, hamartomatoso o inflamatorio, cada uno con un potencial de malignización propio. Cuando la poliposis colónica tiene además un origen hereditario, se agrupa en síndromes con nombre propio, entre ellos la poliposis crónica familiar, el síndrome de Peutz-Jeghers, la poliposis juvenil y el síndrome de poliposis hiperplásica. Conviene no confundir la poliposis con el pólipo, su unidad mínima: un pólipo es una sola lesión, mientras que la poliposis describe el patrón que resulta de que aparezcan muchos a la vez. Tampoco equivale a cáncer. La inmensa mayoría de los pólipos son benignos, aunque algunos tipos, en particular los adenomatosos del colon, acumulan con los años un riesgo de transformación maligna que justifica su seguimiento. Los pólipos colorrectales, tomados en conjunto, aparecen en torno a una quinta parte de la población adulta occidental, casi siempre de forma esporádica y aislada. Los síndromes de poliposis hereditaria son mucho más raros: la poliposis adenomatosa familiar afecta a menos de una persona de cada ocho mil. Del griego polýpous, "de muchos pies", el mismo origen que da nombre al pólipo marino y, por extensión, al tumor mucoso que recuerda su forma ramificada. El sufijo -osis añade la idea de proceso patológico, como en cirrosis o dermatosis. La palabra no describe, pues, un órgano ni una causa concreta, sino un patrón: la multiplicidad. No. La mayoría de los casos, sobre todo en el colon, son esporádicos y no se transmiten a la descendencia. No hay un número universal. En el colon, algunos protocolos sitúan el umbral clínico en tres o cuatro pólipos; el diagnóstico clásico de poliposis adenomatosa familiar exige más de cien. Comparten el nombre y el mecanismo general, la formación de múltiples pólipos sobre una mucosa, pero son enfermedades distintas, con causas y consecuencias propias en cada localización. La poliposis nasal, de hecho, ni siquiera comparte con las digestivas el mismo perfil de riesgo de malignización. No en la misma medida. El riesgo depende del tejido de origen del pólipo y del síndrome subyacente: es alto en la poliposis adenomatosa familiar clásica si no se trata, y prácticamente nulo en los pólipos hiperplásicos aislados.Qué es la poliposis
Mecanismo y contexto
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra poliposis?
¿Toda poliposis es hereditaria?
¿Cuántos pólipos hacen falta para hablar de poliposis?
¿Es lo mismo la poliposis nasal que la del colon?
¿Pueden convertirse en cáncer todos los tipos de poliposis?
Referencias
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