DICCIONARIO MÉDICO
Síncope deglutorio
El síncope deglutorio es un desmayo reflejo, poco frecuente, que aparece al tragar sólidos o líquidos y que en más de la mitad de los casos se asocia a una alteración del esófago. Forma parte del grupo de síncopes situacionales, los que se desencadenan por un acto fisiológico concreto y no por la postura o una emoción. Es una de las variantes menos comunes dentro del síncope situacional. Suele presentarse en la edad media de la vida o en personas mayores, con una edad media descrita en torno a los 57 años y un rango que va de la adolescencia a la novena década, y es algo más frecuente en varones que en mujeres. El estímulo inicial es la distensión del esófago durante el paso del bolo alimenticio, que activa mecanorreceptores situados en su pared. La señal aferente viaja por el nervio vago y desencadena una respuesta predominantemente cardioinhibidora, aunque se han descrito también casos con una respuesta vasopresora pura, sin apenas cambio en la frecuencia cardíaca. El desencadenante más habitual es la ingesta de alimentos sólidos, aunque algunos pacientes solo lo presentan con bebidas carbónicas, muy frías o muy calientes. La distensión, no la composición del alimento, es lo que pone en marcha el reflejo. En torno al 56 % de los casos descritos presenta algún tipo de patología esofágica asociada, como un espasmo, una hernia de hiato o una alteración de la motilidad. En un 18 % adicional existe una alteración del sistema de conducción cardíaco, como una disfunción del nodo sinusal o un bloqueo auriculoventricular, que puede favorecer la aparición del episodio o agravar su expresión clínica. No todos los casos tienen, sin embargo, una lesión estructural identificable. En una proporción no menor de pacientes, el estudio digestivo y cardiológico resulta normal. Comparte el mismo tramo final del reflejo que el síncope miccional y el síncope defecatorio, pero se distingue de ambos en el órgano de origen, el esófago, y en su asociación mucho más estrecha con patología estructural subyacente, tanto digestiva como cardíaca. Porque la distensión del esófago activa un reflejo vagal que, en lugar de acelerar el corazón como cabría esperar ante cualquier esfuerzo, lo frena de forma paradójica junto con una caída de la presión arterial. No siempre, aunque es lo más frecuente. Algo más de la mitad de los casos descritos presenta patología esofágica identificable; el resto no muestra ninguna lesión en las pruebas. La edad media descrita es de 57 años, con casos documentados desde la adolescencia hasta pasados los 80, aunque predomina claramente en la edad media de la vida y en la vejez.Qué es el síncope deglutorio
Mecanismo
Perfil clínico
Diferenciación con otras variantes situacionales
Preguntas frecuentes
¿Por qué se desmaya alguien al tragar?
¿Siempre hay una enfermedad del esófago detrás?
¿A qué edad es más habitual?
Referencias
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