DICCIONARIO MÉDICO
Simbléfaron
El simbléfaron es la adherencia cicatricial que une, de forma parcial o total, la conjuntiva del párpado con la conjuntiva que recubre el globo ocular. Impide que ambas superficies se deslicen libremente entre sí, algo que en condiciones normales garantiza la película lagrimal. La palabra procede del griego σύν (syn, "con") y βλέφαρον (blépharon, "párpado"): la unión del párpado con el ojo, dicho de forma casi literal. En una superficie ocular sana, la conjuntiva palpebral y la conjuntiva bulbar quedan separadas por una fina película de lágrima que permite el parpadeo sin fricción. El simbléfaron aparece cuando esa separación se pierde y ambas mucosas cicatrizan unidas, formando una banda fibrosa que las mantiene pegadas. Es un trastorno poco frecuente en la consulta oftalmológica general, aunque figura como secuela reconocida de varias enfermedades de la superficie ocular. La inmensa mayoría de los casos se adquiere a lo largo de la vida. El simbléfaron congénito existe, pero apenas se ve en la práctica clínica, y suele acompañar al criptoftalmos, una malformación en la que el párpado no llega a separarse del globo ocular durante el desarrollo embrionario. El proceso arranca con una lesión que denuda el epitelio de las dos conjuntivas a la vez, la palpebral y la bulbar, dejándolas en carne viva y en contacto directo. Durante la cicatrización, en lugar de regenerarse cada superficie por separado, el tejido fibroso las suelda entre sí. Nace así una banda que ancla el párpado al ojo. No se comporta como una cicatriz cutánea corriente: tiende a retraerse con el tiempo y a tirar de los tejidos vecinos. En 1919, el oftalmólogo Wilder propuso una clasificación que sigue vigente y distingue tres grados. El simbléfaron anterior afecta solo al borde del párpado, o a una parte de él, adherido a la superficie ocular. El posterior compromete el fondo de saco conjuntival, la zona donde la conjuntiva palpebral se pliega para continuarse con la bulbar. El total suelda toda la cara interna del párpado al globo y hace desaparecer el fondo de saco por completo. La distinción no es un capricho de nomenclatura. Un simbléfaron anterior puede pasar casi inadvertido en una exploración rápida; uno total borra el fondo de saco y compromete de forma seria el movimiento ocular. Cualquier proceso capaz de dañar las dos conjuntivas a la vez puede desencadenarlo: quemaduras químicas o térmicas, traumatismos oculares directos, infecciones como el tracoma y enfermedades autoinmunes que afectan a las mucosas, entre ellas el penfigoide ocular cicatricial y el síndrome de Stevens-Johnson. También puede surgir como complicación tras una cirugía sobre el segmento anterior del ojo, sobre todo cuando ha habido manipulación amplia de la conjuntiva. Se confunde a menudo con el anquilobléfaron, y conviene separarlos porque describen estructuras distintas. En el anquilobléfaron la soldadura ocurre entre los propios bordes del párpado superior y el inferior, uno contra otro. En el simbléfaron, en cambio, lo que se adhiere es la cara interna del párpado a la superficie del ojo. Ambos cuadros pueden coexistir en un mismo paciente, sobre todo tras quemaduras extensas, pero exigen una exploración diferenciada. Del griego syn ("con") y blépharon ("párpado"). El nombre describe con bastante literalidad lo que ocurre: el párpado queda unido con el ojo. No. El pterigion es un crecimiento de tejido fibrovascular que avanza desde la conjuntiva hacia la córnea, casi siempre por exposición solar prolongada. El oftalmólogo Ernst Fuchs empleó el término en 1892, en un tratado clásico de la especialidad, y lo definió como la adherencia cicatricial entre el párpado y la conjuntiva del globo ocular. Más de un siglo después, la definición apenas ha cambiado. Sí, si la causa es local: un traumatismo o una quemadura circunscrita a un ojo dejan, lógicamente, secuelas solo en ese ojo. Es, además, algo más frecuente en el párpado inferior que en el superior. Cuando el origen es una enfermedad autoinmune sistémica, como el penfigoide ocular cicatricial, lo habitual es que termine afectando a ambos ojos, aunque no siempre de forma simétrica ni al mismo tiempo. La diferencia entre un cuadro unilateral y uno bilateral suele orientar bastante bien hacia la causa de fondo. Es rara. Casi siempre acompaña al criptoftalmos, una anomalía del desarrollo palpebral. Los casos adquiridos son, con diferencia, los más frecuentes.Qué es el simbléfaron
Cómo se forma
Clasificación según su extensión
Causas
Diferenciación con el anquilobléfaron
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre simbléfaron?
¿Es lo mismo que un pterigion?
¿Cuándo se describió por primera vez?
¿Puede afectar a un solo ojo?
¿Existe alguna forma congénita?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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