DICCIONARIO MÉDICO
Signo de Tinel
El signo de Tinel es la respuesta de hormigueo o descarga eléctrica que aparece al percutir suavemente sobre el trayecto de un nervio periférico lesionado, comprimido o en fase de regeneración. La sensación no se percibe en el punto golpeado, sino a distancia, en el territorio de piel que ese nervio inerva. Debe su nombre a Jules Tinel (1879-1952), neurólogo francés que en 1915, durante la Primera Guerra Mundial, atendió a numerosos soldados con heridas de nervio periférico. En sus notas observó algo que iba más allá de una curiosidad exploratoria: el hormigueo solía aparecer entre cuatro y seis semanas después de la lesión, nunca antes, y de ahí dedujo que el fenómeno señalaba la presencia de axones en crecimiento, no una simple irritación mecánica del nervio dañado. El fisiólogo alemán Paul Hoffmann describió el mismo hallazgo ese mismo año, de forma independiente, por lo que en la bibliografía actual conviene encontrar también la denominación signo de Hoffmann-Tinel. El signo se considera positivo cuando la percusión provoca parestesias que se irradian en dirección distal, hacia la zona de piel inervada. Nunca hacia el tronco. La irradiación sigue el sentido del crecimiento axonal, de proximal a distal. La explicación fisiológica se apoya en la mecanosensibilidad de los axones en regeneración. Un nervio que crece de nuevo termina en un cono de crecimiento cargado de canales de sodio recién insertados en la membrana, mucho más numerosos que en un axón maduro y mielinizado. Golpear esa zona despolariza la membrana con facilidad y genera una descarga que el cerebro interpreta como procedente del territorio sensitivo original del nervio, aunque el estímulo se haya producido varios centímetros más arriba. Esta propiedad permite usar el signo como una especie de cronómetro biológico en las lesiones reparadas quirúrgicamente: el punto más distal donde se obtiene la respuesta avanza con el tiempo, a un ritmo aproximado de un milímetro al día, y ese avance se sigue explorando en revisiones sucesivas para comprobar que la regeneración progresa. Cuando dos exploraciones consecutivas encuentran el punto sensible en el mismo sitio, sin avance, el hallazgo orienta hacia un obstáculo mecánico, como un neuroma. Su rendimiento en el síndrome del túnel carpiano varía mucho según la técnica de percusión. Una revisión sistemática con metaanálisis de 2026 encontró una sensibilidad del 62 % y una especificidad del 79 % cuando se percute con martillo de reflejos, frente a una sensibilidad de apenas el 40 % (con una especificidad algo mayor, del 86 %) cuando se percute con la punta del dedo. La falta de un protocolo único explica buena parte de la disparidad que se encuentra en la bibliografía. La maniobra de Phalen explora el mismo nervio mediano por un camino distinto, la flexión mantenida de la muñeca en lugar de la percusión, y ambas suelen combinarse porque tensionan la estructura de forma diferente. Ninguna, por separado, es concluyente. Conviene no confundir el signo de Tinel con el signo de Hoffmann, un reflejo de la mano que se obtiene pellizcando la uña del dedo medio y que indica lesión de la vía corticoespinal, no del nervio periférico. La coincidencia de apellido entre Paul Hoffmann, coautor del signo de Tinel, y Johann Hoffmann, el neurólogo alemán que describió el reflejo homónimo, es pura casualidad histórica y una fuente frecuente de confusión en los libros de texto. Ambos publicaron en 1915, sin conocer el trabajo del otro, separados por un frente de guerra. Pero el relato de Tinel era más detallado: distinguió con precisión el hormigueo del dolor, describió su valor pronóstico para anticipar la recuperación del nervio y vinculó la sensación con la formación de neuromas. El trabajo de Hoffmann, publicado en una revista de menor difusión y afectado por la censura de la época, quedó relegado durante buena parte del siglo XX. Hoy la denominación más precisa en la literatura especializada es signo de Hoffmann-Tinel. No. La maniobra es el gesto de percutir; el signo es la respuesta que se obtiene. Los detalles del gesto exploratorio se recogen en la entrada de la maniobra de Tinel. Es habitual en el nervio cubital a su paso por el codo o la muñeca, y también en el nervio radial superficial del antebrazo. En general, puede buscarse sobre cualquier nervio periférico accesible a la percusión que se sospeche lesionado. Sí. Cuando el crecimiento axonal desordenado forma una masa palpable, la percusión sobre ella reproduce el hormigueo con especial intensidad, lo que ayuda a diferenciar una tumoración de origen nervioso de otras masas de partes blandas.Qué es el signo de Tinel
Valor diagnóstico y mecanismo
Diferenciación con otras pruebas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama signo de Tinel y no signo de Hoffmann, si ambos lo describieron el mismo año?
¿Es lo mismo el signo de Tinel que la maniobra de Tinel?
¿En qué nervios, además del mediano, se explora este signo?
¿Puede el signo de Tinel ayudar a localizar un neuroma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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