DICCIONARIO MÉDICO
Secreción interna
La secreción interna es el vertido de una sustancia, casi siempre una hormona, desde una glándula directamente al torrente sanguíneo o linfático, sin que medie ningún conducto excretor. Se contrapone, por definición, a la secreción externa: la primera vierte su producto a la sangre; la segunda lo descarga a través de un conducto hacia una superficie corporal o hacia la luz de un órgano hueco. El adjetivo «interna» alude precisamente a ese destino oculto, invisible a simple vista, frente al carácter manifiesto de una secreción como la saliva o el sudor. Hoy el término convive con «endocrina», que designa exactamente lo mismo, aunque la expresión clásica sigue apareciendo en textos de fisiología y en el propio nombre de la especialidad que estudia estas glándulas. El fisiólogo francés Claude Bernard acuñó la expresión en 1855, en sus Lecciones de fisiología experimental aplicada a la medicina, a partir de un hallazgo sobre el hígado. Bernard había observado que ese órgano cumple dos funciones secretoras de naturaleza opuesta. Una es la secreción externa: la bilis, que se vierte hacia el exterior a través de los conductos biliares. La otra ocurre sin conducto alguno, cuando el hígado libera azúcar directamente a la sangre de la circulación general; a esa segunda función la llamó secreción interna. El experimento resultó decisivo porque, por primera vez, se documentaba con precisión que un mismo órgano podía secretar hacia dos destinos completamente distintos según el producto de que se tratara. La idea tardó décadas en dar todos sus frutos. Bernard no llegó a imaginar que existieran mensajeros químicos capaces de viajar por la sangre y actuar sobre órganos distantes; ese paso, el que dio origen al concepto de hormona, no se completaría hasta 1905, con los trabajos de William Bayliss y Ernest Starling sobre la secretina. Algunas glándulas se dedican en exclusiva a este tipo de secreción: la tiroides, las paratiroides, las suprarrenales, la hipófisis y las gónadas no tienen conducto excretor alguno, y todo su producto va a parar directamente a la sangre. Otras combinan ambas funciones en el mismo órgano. El propio hígado de Bernard es un buen ejemplo, y también lo es el páncreas, que fabrica jugo digestivo para el duodeno y, al mismo tiempo, insulina y glucagón para la sangre desde los islotes de Langerhans. Estos órganos mixtos reciben el nombre técnico de glándulas anficrinas, un término posterior que se construyó precisamente sobre la distinción que Bernard había establecido. Conviene separar tres ideas que suelen mezclarse. La secreción externa es la contraria de la interna: el vertido a través de un conducto hacia el exterior o hacia una cavidad. Ambas describen, en realidad, el mismo eje de clasificación visto desde sus dos extremos. La secreción hormonal es harina de otro costal: no se pregunta hacia dónde va la sustancia, sino qué mecanismo regula su salida, con qué ritmo se repite y qué la dispara. Una neurona secretora puede protagonizar una secreción interna sin encajar en la definición clásica de glándula; el mecanismo que gobierna esa liberación es, en cambio, secreción hormonal en sentido estricto. Porque en 1855 Bernard pudo demostrar, con un mismo órgano y a la vista de todos, que existían dos tipos de vertido glandular radicalmente distintos: uno hacia un conducto y otro directamente hacia la sangre. Ningún otro órgano ofrecía entonces un contraste tan claro entre ambas funciones dentro de la misma estructura anatómica. A efectos prácticos, sí. «Secreción interna» es la expresión decimonónica; «endocrino» es la palabra que se acuñó después para nombrar exactamente el mismo fenómeno, y la que ha acabado imponiéndose en el uso corriente. No siempre. Las glándulas anficrinas, como el páncreas o el propio hígado, tienen conducto para su parte exocrina y ninguno para la endocrina; ambas funciones conviven en el mismo órgano, e incluso, en algunos casos, en el mismo tipo celular.Qué es la secreción interna
El origen del concepto: Claude Bernard y el hígado
Qué glándulas tienen secreción interna
Secreción interna, secreción externa y secreción hormonal
Preguntas frecuentes
¿Por qué el hígado sirvió de modelo para descubrir la secreción interna?
¿Es lo mismo secreción interna que función endocrina?
¿Todas las glándulas de secreción interna carecen de conducto?
Referencias
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