DICCIONARIO MÉDICO
Secreción externa
La secreción externa es la que una célula o una glándula vierte fuera del cuerpo o hacia una cavidad comunicada con el exterior, casi siempre a través de un conducto. La saliva, el sudor o el jugo pancreático son secreciones externas; su opuesto es la secreción interna, que pasa directamente a la sangre. La pareja de términos interna/externa nació de una observación muy concreta del fisiólogo francés Claude Bernard. En 1855, estudiando el hígado, describió que el mismo órgano realizaba dos tipos de secreción a la vez: una externa, la bilis, que sale hacia el intestino; y otra interna, el azúcar que el hígado libera directamente en la sangre. Fue el propio Bernard quien empleó por primera vez la expresión "secreción interna", y con ella, por contraste, quedó fijada también la externa. No es una cuestión de mecanismo celular (de eso se ocupan la clasificación merocrina, apocrina y holocrina), sino de destino: da igual cómo salga la sustancia de la célula, lo que importa aquí es adónde va a parar. Prácticamente todos los aparatos del cuerpo producen secreciones externas. El digestivo aporta los más conocidos: saliva, jugo gástrico, bilis y jugo pancreático. La piel añade el sudor y el sebo. Las vías respiratorias, el moco que atrapa partículas antes de que lleguen al pulmón. El ojo, las lágrimas. Todas comparten un rasgo: alcanzan una superficie, sea la piel, la luz intestinal o la conjuntiva, y no la sangre. Un mismo órgano puede hacer las dos cosas sin que se estorben entre sí, y el páncreas es el ejemplo de manual: sus células acinares vierten enzimas digestivas al duodeno por secreción externa, mientras que los islotes de Langerhans, un tejido distinto dentro del mismo órgano, liberan insulina y glucagón a la sangre por secreción interna. Conviene no confundir "secreción externa" con "glándula exocrina": la primera describe el destino de la sustancia, la segunda es el nombre que recibe la estructura que la produce. De Claude Bernard, en 1855, a raíz de sus estudios sobre la función glucogénica del hígado. Antes de él, ambos procesos se consideraban un fenómeno único. Sí. El páncreas es el caso más citado, pero no el único: también hay tejido glandular mixto en los testículos y en algunas glándulas de la piel. Por definición, sí. Si el producto necesita un conducto para llegar a su destino, ese destino es una superficie o una cavidad comunicada con el exterior, nunca la sangre. Casi, pero no exactamente. Exocrina describe la glándula; externa describe el tipo de secreción que produce esa glándula. La diferencia es sutil y rara vez importa en la práctica.Qué es la secreción externa
Ejemplos y alcance
Relación con la secreción interna
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la distinción entre secreción interna y externa?
¿Puede un mismo órgano hacer ambas cosas?
¿Toda secreción que sale por un conducto es externa?
Entonces, ¿es lo mismo que una glándula exocrina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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