DICCIONARIO MÉDICO
Schistosoma haematobium
Schistosoma haematobium es el gusano trematodo responsable de la forma urinaria de la esquistosomiasis. Es la única de las grandes especies del género que se instala en las venas de la vejiga, y no en el intestino. Sus huevos, provistos de un espolón terminal, atraviesan la pared vesical y salen del organismo con la orina. Vive en África y en el Próximo Oriente, y su presencia mantenida en la vejiga se ha vinculado con el cáncer de este órgano. Debe su nombre científico al color de la sangre que aparece en la orina de quien lo alberga. Schistosoma haematobium Duela de la sangre urinaria Tipo: helminto Clase: trematodo (duela sanguínea de sexos separados) Transmisión: hídrica; la cercaria penetra la piel en agua dulce. Hospedador intermediario: caracol del género Bulinus Reservorio: humano (sin reservorio animal relevante) Patogenicidad: primario Enfermedad: esquistosomiasis (forma urinaria) Es un parásito del grupo de los trematodos, la familia de las duelas, y pertenece al género Schistosoma, el de los llamados esquistosomas o duelas de la sangre. A diferencia de la mayoría de sus parientes trematodos, que son hermafroditas, los esquistosomas tienen sexos separados: el macho y la hembra viven abrazados de por vida. El cuerpo aplanado del macho se pliega sobre sí mismo y forma un surco longitudinal, el canal ginecóforo, en el que aloja a la hembra, más larga y fina. De ese surco procede el nombre del género. Schistosoma combina el griego schistós, hendido o partido, con sôma, cuerpo: cuerpo hendido, por la ranura del macho. El zoólogo David Weinland lo propuso en 1858. El epíteto de la especie, haematobium, une haîma, sangre, y bíos, vida, y describe con precisión su hábitat: un gusano que vive dentro de la sangre. Quien lo descubrió fue el médico alemán Theodor Bilharz. En 1851, mientras trabajaba en el hospital Kasr El Aini de El Cairo, encontró durante varias autopsias unos gusanos blancos y delgados alojados en las venas de pacientes egipcios, y los relacionó con la hematuria que era endémica a orillas del Nilo. Los bautizó primero como Distomum haematobium. En su honor, el género recibió durante un tiempo el nombre de Bilharzia, y de ahí procede la palabra bilharziasis, todavía usada como sinónimo de esta parasitosis. La enfermedad, sin embargo, es mucho más antigua que su descripción: se han recuperado huevos de espolón terminal en momias egipcias fechadas hacia el 1250 antes de Cristo, y la orina con sangre ya figuraba en los papiros médicos del antiguo Egipto. El adulto macho mide entre diez y dieciocho milímetros y tiene dos ventosas cerca del extremo anterior con las que se fija a la pared de los vasos. La hembra, filiforme, permanece recogida en su canal ginecóforo. Lo que de verdad identifica a la especie, sin embargo, no es el gusano sino su huevo. El huevo de S. haematobium es ovalado, mide alrededor de 144 por 58 micras y termina en una punta característica, el espolón terminal, situado en uno de sus extremos. Ese detalle basta para separarlo de las demás especies. Otro rasgo lo delata todavía antes de mirarlo al microscopio: es el único de los grandes esquistosomas cuyos huevos se eliminan por la orina y no por las heces. Encontrar un huevo de punta terminal en una muestra de orina apunta directamente a esta especie. El ciclo necesita agua dulce y un caracol. Los huevos que llegan al agua liberan una larva ciliada, el miracidio, que busca e infecta a un caracol del género Bulinus. Dentro del molusco, el parásito se multiplica y libera semanas después una segunda larva de cola bifurcada, la cercaria, que nada libre. Cuando una persona entra en contacto con esa agua, la cercaria atraviesa la piel. Basta con vadear, lavar ropa o bañarse. Una vez dentro, los gusanos jóvenes viajan por la sangre y maduran hasta instalarse en el plexo venoso que rodea la vejiga. Allí la hembra pone sus huevos. Muchos atraviesan la pared vesical para salir con la orina y continuar el ciclo; otros quedan atrapados en los tejidos y provocan la reacción del organismo. El reservorio es casi exclusivamente humano, sin un animal que mantenga el ciclo de forma significativa. Geográficamente domina en el África subsahariana y el valle del Nilo, con focos en el Próximo Oriente y puntos menores en Turquía e India. En 2013 un brote en el río Cavu, en Córcega, demostró que el parásito puede reaparecer incluso en el sur de Europa. Provoca la forma urinaria de la esquistosomiasis, también llamada esquistosomiasis urogenital. El daño no lo causa el gusano adulto, sino los huevos que quedan retenidos en la pared de la vejiga y de las vías urinarias, alrededor de los cuales el organismo forma pequeños nódulos inflamatorios. La hematuria, es decir la sangre en la orina, es la huella clásica de esa reacción y la que dio nombre a la especie. La infección mantenida durante años deja cicatrices y depósitos de calcio en la vejiga. Sobre ese terreno crónico se asienta su rasgo más temido: la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó en 2009 a S. haematobium como carcinógeno del grupo 1, el nivel de evidencia más alto, por su relación con el carcinoma escamoso de vejiga. En las regiones donde el parásito es endémico, una parte importante de los tumores vesicales se atribuye a esta causa. El desarrollo detallado de esa enfermedad corresponde a la ficha clínica correspondiente. Cuerpo hendido que vive en la sangre. Schistosoma viene del griego schistós, hendido, y sôma, cuerpo, por el surco del macho; haematobium une sangre y vida. El nombre del género lo propuso Weinland en 1858. Porque los gusanos adultos se establecen en las venas que rodean la vejiga, y no en las del intestino como el resto de las grandes especies. Desde ahí, sus huevos atraviesan la pared vesical y se eliminan con la orina. Ese destino urinario es lo que la distingue de Schistosoma mansoni y de Schistosoma japonicum, cuyos huevos salen por las heces. Sí. En 2009, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo situó entre los agentes del grupo 1, es decir, con evidencia probada de ser cancerígeno para el ser humano. La relación se produce con el carcinoma escamoso de vejiga y aparece tras años de infección crónica no tratada. Es otro nombre de la esquistosomiasis. Procede del apellido de Theodor Bilharz, el médico que describió el parásito en El Cairo en 1851. Durante décadas el género se llamó Bilharzia en su memoria, y el término bilharziasis ha sobrevivido en el lenguaje médico junto al de esquistosomiasis. Para situar Schistosoma haematobium dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Schistosoma haematobium
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Schistosoma haematobium?
¿Por qué es la única especie que aparece en la orina?
¿De verdad se relaciona con el cáncer de vejiga?
¿Qué es la bilharziasis?
Referencias
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