DICCIONARIO MÉDICO
Rodete articular
El rodete articular es un reborde de tejido fibroso que se fija al borde óseo de una cavidad articular poco profunda y la amplía, de modo que una cabeza convexa, femoral o humeral, encaja en ella con mayor firmeza. En el esqueleto humano aparece en exactamente dos articulaciones, la cadera y el hombro, cada una con nombre y desarrollo propios en este diccionario. La palabra rodete procede del sustantivo rueda, al que el sufijo diminutivo y afectivo «-ete» añade la idea de un aro pequeño; la Real Academia Española recoge el mismo vocablo para el rollo de tela que se coloca sobre la cabeza para transportar peso. En anatomía nombra un aro comparable, pero de tejido conjuntivo. El término internacional, labrum, es sencillamente la palabra latina para «labio» o «borde», elegida porque la estructura recorre el perímetro de la cavidad como un reborde continuo. En la cadera se llama rodete acetabular, o rodete cotiloideo en textos clásicos, y circunda el acetábulo. En el hombro recibe el nombre de rodete o labrum glenoideo y rodea la cavidad glenoidea. Cada uno tiene su etimología, sus medidas y sus particularidades propias en las entradas acetábulo, cadera y glenoide; lo que sigue aquí es lo que ambas estructuras comparten como categoría anatómica. Histológicamente es sobre todo tejido fibroso denso, de textura parecida a la de un tendón; solo cerca de la inserción ósea gana el aspecto compacto del fibrocartílago propiamente dicho. Un trabajo de bioimpresión publicado en 2026 confirmó que la arquitectura no es uniforme, como durante décadas enseñaron los atlas clásicos: las capas se disponen de forma escalonada y heterogénea, sin límites nítidos entre unas y otras. Los haces de fibras se organizan sobre todo en círculos concéntricos alrededor del borde óseo, aunque algunos discurren de forma oblicua o radial y refuerzan la cohesión del conjunto. La periferia recibe un riego generoso a través de un plexo arteriovenoso circular; el borde libre, más alejado de ese plexo, depende en mayor medida del líquido sinovial para nutrirse. No debe confundirse con el menisco, el fibrocartílago en forma de semiluna que amortigua la rodilla: el menisco se interpone entre dos superficies óseas relativamente planas, mientras que el rodete se fija al borde de una única cavidad y la profundiza. Son respuestas distintas a problemas mecánicos distintos. Puede ampliar la comparación en la entrada menisco. Tampoco equivale a la cápsula articular, la envoltura de tejido conectivo que rodea toda la articulación por fuera. El rodete es una pieza discreta anclada al hueso; la cápsula, una bolsa continua que engloba el conjunto de la estructura sinovial. Porque son las dos únicas articulaciones esferoideas del esqueleto humano: una cabeza ósea redondeada que gira dentro de una cavidad relativamente somera. El resto de las articulaciones sinoviales, como las de bisagra, en silla de montar o las condíleas, no tienen ese problema de profundidad y no han desarrollado una estructura equivalente. No. Comparten el tejido, fibrocartílago, pero no la forma ni la función, como se explica más arriba. Sí, aunque ese es un asunto de la traumatología y no de esta descripción anatómica. Quien busque información sobre lesiones del rodete acetabular o glenoideo la encontrará mejor tratada en las entradas dedicadas a cada articulación. Varía según la articulación: en la cadera aumenta la superficie articular casi un 10 %. En el hombro, la cifra exacta y su efecto sobre la profundidad de la cavidad se detallan en la entrada glenoide.Qué es el rodete articular
Estructura y composición
Diferenciación con estructuras próximas
Preguntas frecuentes
¿Por qué el rodete articular solo existe en la cadera y en el hombro?
¿Es lo mismo que un menisco?
¿Puede desgarrarse?
¿Cuánta superficie articular añade?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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