DICCIONARIO MÉDICO
Glenoide
La glenoide (o cavidad glenoidea) es una depresión ósea poco profunda, de contorno piriforme, situada en el ángulo lateral de la escápula. Constituye la superficie receptora de la articulación glenohumeral, donde encaja la cabeza del húmero. La voz procede del griego γληνοειδής (glēnoeidḗs), compuesta por γλήνη (glḗnē), «pupila» o «globo ocular», y el sufijo -ειδής (-eidḗs), «que tiene aspecto de». Galeno la utilizó en el siglo II d. C. para describir las cavidades articulares someras cuya forma recordaba, por su concavidad redondeada, la del ojo. El término fue reintroducido en la anatomía renacentista hacia 1541 (documentado en latín como glenoides y en francés como glénoïde en ese mismo periodo) y ha permanecido en la terminología anatómica hasta hoy, aunque su motivación visual resulte menos intuitiva para el lector moderno que para los anatomistas de la Antigüedad. Vista de frente, la glenoide tiene forma de pera invertida: más estrecha en su polo superior y más ancha en el inferior. Su diámetro vertical supera al transversal. La superficie está orientada hacia fuera, ligeramente hacia delante y con una inclinación craneal variable entre individuos, un parámetro (la llamada versión glenoidea) que influye en la estabilidad del hombro. Recubierta de cartílago hialino en el cadáver fresco, la concavidad de la glenoide es considerablemente menos pronunciada que la del acetábulo de la cadera. Para compensar esa escasa profundidad, un anillo fibrocartilaginoso, el labrum glenoideo, se inserta en su borde y la extiende. Estudios biomecánicos han calculado que el labrum incrementa la profundidad efectiva de la cavidad entre un 50 % y un 75 %, lo que mejora la coaptación de la cabeza humeral por un mecanismo similar al de una ventosa. Cuando ese anillo se desgarra (como ocurre en la lesión de Bankart), la capacidad de contención cae y la propensión a nuevas luxaciones aumenta. Por encima y por debajo de la glenoide sobresalen dos relieves óseos con importancia clínica: el tubérculo supraglenoideo, donde se inserta la cabeza larga del bíceps braquial, y el tubérculo infraglenoideo, punto de origen de la cabeza larga del tríceps. Conviene saber que la anatomía describe otra «cavidad glenoidea» en el hueso temporal, la fosa mandibular, donde se aloja el cóndilo de la mandíbula para formar la articulación temporomandibular. Cuando el contexto no deja claro a cuál de las dos se refiere el texto, es preferible especificar «cavidad glenoidea de la escápula» o «del temporal» para evitar confusiones. Glenoide es el sustantivo (la cavidad en sí); glenoideo es el adjetivo que describe lo relativo a ella. «Cavidad glenoidea» equivale a «la glenoide». En la práctica clínica ambos usos se intercambian con frecuencia sin pérdida de rigor. La glenoide es una de las dos superficies óseas que forman dicha articulación. La otra es la cabeza del húmero. El nombre glenohumeral une precisamente esas dos estructuras: la glena de la escápula y el húmero. Galeno asoció γλήνη con cualquier oquedad pequeña y redondeada. La pupila era el ejemplo cotidiano más conocido de una concavidad circular, de modo que la comparación servía para evocar la forma somera y curva de la cavidad articular. El salto semántico del ojo al hueso puede parecer caprichoso, pero responde a un procedimiento habitual en la terminología griega clásica: nombrar las estructuras del cuerpo por analogía visual.Origen del término glenoide
Anatomía de la cavidad glenoidea de la escápula
La glenoide fuera del hombro
Preguntas frecuentes
¿Glenoide y glenoideo significan lo mismo?
¿Qué relación tiene la glenoide con la articulación glenohumeral?
¿Por qué la pupila del ojo dio nombre a una cavidad del hombro?
Referencias
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