DICCIONARIO MÉDICO

Rinencéfalo

El rinencéfalo es la región del telencéfalo formada por el bulbo olfatorio, el tracto olfatorio y la corteza olfatoria primaria, las estructuras nerviosas más directamente ligadas al procesamiento del olfato. El nombre agrupó en su día un territorio mucho más amplio, hoy repartido entre esta definición estricta y el sistema límbico.

Qué es el rinencéfalo

El nombre desglosa dos raíces griegas: rhís, rhinós ("nariz") y enképhalos ("cerebro"). En inglés, la palabra rhinencephalon se documenta desde 1846, ya como término de neuroanatomía comparada aplicado a la porción del cerebro relacionada con el olfato. Al español pasó por calco directo, con idéntico reparto de morfemas.

La definición ha cambiado de tamaño con el paso de las décadas. En su acepción más restringida, la que emplea hoy la neuroanatomía, el rinencéfalo comprende el bulbo olfatorio, el tracto olfatorio, el núcleo olfatorio anterior, la corteza piriforme, el tubérculo olfatorio, una pequeña porción de la amígdala y el segmento anterior de la corteza entorrinal. La lista varía algo según el autor consultado, porque estas estructuras no siempre están bien delimitadas desde el punto de vista histológico. Buena parte de lo que se sabe sobre esta región en el ser humano procede, de hecho, de estudios de anatomía comparada en otros mamíferos y de series histológicas en primates: la neuroimagen funcional aporta poco, dada su resolución espacial limitada frente al tamaño de estas estructuras.

Del rinencéfalo al sistema límbico

No siempre fue así. Durante buena parte del siglo XX, el término abarcaba una región mucho mayor, prácticamente la misma que hoy se conoce como sistema límbico. El cirujano francés Paul Broca había descrito ya en 1878 una franja cortical curva que rodea el cuerpo calloso y la llamó grand lobe limbique, tomando limbus del latín ("borde"); Broca la consideraba un quinto lóbulo cerebral, distinto de los cuatro clásicos.

Durante décadas, ese lóbulo límbico y el rinencéfalo se trataron como sinónimos casi completos, puesto que ambos incluían el hipocampo, la amígdala y las circunvoluciones vecinas. Fue el neurocientífico estadounidense Paul D. MacLean quien rompió esa equivalencia en 1952: bautizó como sistema límbico al conjunto de estructuras que, según sus propios experimentos, generaban respuestas autonómicas (cambios en la respiración, la presión arterial, la frecuencia cardiaca) al ser estimuladas, y que él mismo había llamado antes cerebro visceral. La separación reflejaba un hallazgo incómodo: el hipocampo y la amígdala no son, ante todo, órganos del olfato; su papel principal está en la memoria y en la regulación emocional.

El nombre rinencéfalo sobrevivió, pero encogido. Hoy designa solo el circuito genuinamente olfativo, mientras que sistema límbico se reserva para la red implicada en emoción y memoria, aunque ambos comparten frontera anatómica en estructuras como la amígdala.

Interés en la práctica clínica

La anatomía del rinencéfalo interesa sobre todo a la neurología por su papel en enfermedades neurodegenerativas, en la epilepsia del lóbulo temporal y en los traumatismos craneoencefálicos que afectan la base del cráneo, una zona donde estas estructuras quedan especialmente expuestas.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra rinencéfalo?

Del griego rhís, rhinós ("nariz") y enképhalos ("cerebro"). El término aparece documentado en inglés desde 1846, dentro del vocabulario de la anatomía comparada de la época, y llegó al español por calco directo.

¿Es lo mismo el rinencéfalo que el sistema límbico?

No. Aunque compartieron significado durante buena parte del siglo XX, hoy se distinguen: el rinencéfalo se limita al circuito genuinamente olfativo, y el sistema límbico designa la red implicada en la emoción y la memoria que describió MacLean en 1952.

¿Qué estructuras forman el rinencéfalo en el ser humano?

En su definición actual, el bulbo olfatorio, el tracto olfatorio, el núcleo olfatorio anterior, la corteza piriforme, el tubérculo olfatorio, una pequeña porción de la amígdala y el segmento anterior de la corteza entorrinal.

¿Por qué hay tan pocos estudios sobre el rinencéfalo humano?

Por una combinación de motivos técnicos. Las estructuras que lo componen son pequeñas y se sitúan en la base del cerebro, una zona de acceso quirúrgico complicado y difícil de explorar con las técnicas de neuroimagen funcional habituales, cuya resolución espacial no basta para distinguir núcleos tan próximos entre sí. La mayor parte de lo que se conoce procede, en consecuencia, de disecciones y estudios histológicos en primates no humanos y de comparaciones con otros mamíferos donde el olfato ocupa un papel central en la conducta. El resultado es que el ser humano es, dentro de su propio campo, una de las especies peor estudiadas.

Referencias

  1. Merriam-Webster. Rhinencephalon.
  2. Encyclopaedia Britannica. Limbic system.
  3. Silveira-Moriyama L, Glass P, Rajan S, et al. The Hitchhiker's guide to the rhinencephalon. Arquivos de Neuro-Psiquiatria, 2016.
  4. Roxo MR, et al. The Limbic System Conception and Its Historical Evolution. The Scientific World Journal, 2011.

Entradas relacionadas

  • Arrinencefalia. Ausencia congénita del rinencéfalo por un defecto de la inducción ventral del cerebro.
  • Olfato. Sentido cuya vía neural se inicia en la mucosa nasal y llega al rinencéfalo a través del bulbo olfatorio.
  • Nervio olfatorio. Primer par craneal, encargado de transmitir la información odorífera desde la mucosa nasal hasta el bulbo olfatorio.
  • Hipocampo. Estructura hoy encuadrada en el sistema límbico que durante décadas se consideró parte del rinencéfalo.
  • Amígdala. Núcleo cerebral situado en el lóbulo temporal, incluido en parte en la definición actual del rinencéfalo.

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