DICCIONARIO MÉDICO
Rhodococcus
Rhodococcus es un género de bacterias del suelo, el agua y los sedimentos, casi todas inofensivas para el ser humano. Pertenece a la misma familia de actinomicetos que Nocardia y comparte con las micobacterias una pared rica en ácidos micólicos. Su interés médico procede de muy pocas especies; su interés industrial, de una capacidad poco común para transformar compuestos químicos difíciles de degradar. Rhodococcus Rodococos (género) Tipo: bacteria Morfología: actinomicetos grampositivos con ciclo de coco a bacilo, aerobios, con ácidos micólicos en la pared Transmisión: ambiental (inhalación, ingestión o inoculación en heridas) Reservorio: ambiental (suelo, agua, sedimentos) Patogenicidad: oportunista, en muy pocas especies Enfermedades: rodococosis Es un género de bacterias grampositivas, aerobias e inmóviles, que no forman esporas. Se clasifica en la familia Nocardiaceae, dentro del orden de los actinomicetos que reúne también a las micobacterias y a los corinebacterios. El nombre significa coco rojo: une el griego rhódon, rosa, con kókkos, grano o semilla. El término lo acuñó Zopf en 1891, en un artículo publicado por la Sociedad Botánica Alemana sobre la secreción de pigmentos grasos, los lipocromos, por parte de ciertos Spaltpilze (hongos de fisión, como se llamaba entonces a las bacterias). Durante décadas el nombre cayó en desuso y sus especies anduvieron repartidas entre Nocardia, Mycobacterium y otros géneros. En 1977, Goodfellow y Alderson recuperaron Rhodococcus como hogar para lo que se conocía como el complejo rhodochrous, y Rhodococcus rhodochrous es desde entonces su especie tipo. La validez del nombre no ha estado libre de dudas. Existía un género de algas llamado igual desde 1884, y en 2024 se planteó formalmente a la Comisión Judicial del código de nomenclatura bacteriana si Rhodococcus era ilegítimo. El género se mantiene hoy como nombre conservado (Opinión 130). Lo más característico de estos microorganismos es su ciclo de crecimiento. Empiezan como cocos o bacilos cortos y, según la especie, pasan por fases más complejas: bacilos largos, filamentos e incluso un micelio muy ramificado. Esa plasticidad explica por qué se les incluye entre los llamados actinomicetos nocardioformes. La pared contiene ácidos micólicos, lo que les da cierta resistencia a la decoloración en algunas tinciones, y los acerca químicamente a Nocardia y a las micobacterias. El género es numeroso. LPSN, la base de datos de referencia de la nomenclatura bacteriana, registra más de medio centenar de especies con nombre válido. Se han aislado de suelos, aguas y sedimentos marinos, y hasta del intestino de algunos insectos. Casi todas las infecciones humanas atribuidas al género las produce Rhodococcus equi, conocido por la neumonía que causa en los potros y responsable de la rodococosis. Solo de forma aislada se han descrito casos por R. rhodochrous, R. fascians y R. erythropolis, siempre como infecciones oportunistas. Hay aquí una paradoja taxonómica. En 2022, los análisis genómicos llevaron a sacar a R. equi del género y a trasladarla, junto con otras cuatro especies (agglutinans, defluvii, soli y subtropica), a un género nuevo llamado Prescottella. En sentido estricto, el patógeno más conocido del género ya no pertenece a él, aunque la medicina siga llamándolo rodococo. Fuera de la medicina, los rodococos son famosos por su versatilidad metabólica. Hay cepas capaces de crecer sobre hidrocarburos de cadena corta o larga, o de transformar nitrilos, compuestos que pocas bacterias aprovechan. El ejemplo industrial más conocido es la cepa J1 de R. rhodochrous, cuya enzima nitrilo hidratasa se emplea para fabricar acrilamida a gran escala a partir de acrilonitrilo. Es el llamado biocatalizador de tercera generación, más estable al calor y más tolerante a su propio producto que las bacterias que lo precedieron. Coco rojo, o grano rosado. Procede del griego rhódon, rosa, y kókkos, grano, y alude al color de sus colonias. Lo propuso Zopf en 1891. No. La gran mayoría viven en el ambiente sin relación con la enfermedad humana. Solo R. equi tiene un papel patógeno reconocido en animales y personas, y las demás especies aparecen de forma muy ocasional en pacientes con las defensas debilitadas. En la pared celular. Los tres grupos contienen ácidos micólicos, unas grasas de cadena muy larga que les dan una resistencia variable a la decoloración con ácido y alcohol en las tinciones. Por esa química compartida, cuando el género se redefinió en 1977 absorbió especies que hasta entonces figuraban en Nocardia o en Mycobacterium. Para completar la información sobre Rhodococcus, puede consultar:Qué es Rhodococcus
Características del género
Especies de interés médico
Interés biotecnológico
Preguntas frecuentes
¿Qué significa Rhodococcus?
¿Todos los rodococos causan enfermedades?
¿En qué se parecen a Nocardia y a las micobacterias?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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