DICCIONARIO MÉDICO

Nocardia

Nocardia es un género de bacterias filamentosas que viven de forma natural en el suelo, el agua estancada y la vegetación en descomposición de todo el planeta. Al microscopio se ramifican en finos hilos que durante décadas llevaron a confundirlas con hongos, aunque son bacterias de pleno derecho. La mayoría de sus más de un centenar de especies resultan inofensivas para el ser humano. Unas pocas, sin embargo, pueden aprovechar una herida o la inhalación de polvo contaminado para producir la nocardiosis, sobre todo cuando las defensas del organismo están debilitadas. El género debe su nombre a un veterinario francés que lo aisló por primera vez en 1888.

Nocardia

Actinomiceto aerobio del suelo

Tipo: bacteria

Morfología: bacilo grampositivo, filamentoso y ramificado, que se fragmenta en formas cocoides; parcialmente ácido-alcohol resistente; aerobio estricto; catalasa positivo

Transmisión: inhalación de polvo ambiental o inoculación cutánea a través de heridas (no se transmite entre personas)

Reservorio: ambiental (suelo, agua estancada, materia vegetal en descomposición)

Patogenicidad: primaria y oportunista

Enfermedades: nocardiosis, micetoma

Qué es Nocardia

El nombre del género honra a Edmond Isidore Étienne Nocard (1850-1903), veterinario y microbiólogo francés que en 1888 aisló la bacteria a partir de un caso de farcín bovino, una forma cutánea del muermo en el ganado. Nocard bautizó al microorganismo como Streptothrix farcinica, del griego streptós (torcido) y thrix (cabello), por su aspecto de pelo retorcido bajo el microscopio.

Un año después, en 1889, el botánico Vittore Trevisan revisó el hallazgo de Nocard y creó para él un género propio, al que llamó Nocardia en su honor. En 1890 el patólogo Hans Eppinger aisló, de un absceso cerebral mortal, un organismo parecido que llamó Cladothrix asteroides por sus colonias con forma de estrella; Raphaël Blanchard lo rebautizó como Nocardia asteroides en 1896. Con el tiempo, esta segunda especie desplazó a N. farcinica como especie tipo del género, cambio que las Listas Aprobadas de nombres bacterianos de 1980 terminaron por consolidar.

Según la clasificación vigente en el registro internacional de nomenclatura bacteriana (LPSN), el género se sitúa dentro del filo Actinomycetota, la clase Actinomycetes y el orden Mycobacteriales, en la familia Nocardiaceae. Comparte ese orden con géneros tan conocidos como Mycobacterium, el de la tuberculosis.

Morfología e identificación en el laboratorio

Bajo el microscopio, Nocardia forma hifas delgadas y ramificadas que se fragmentan con facilidad en elementos cocoides o bacilares, tanto en los tejidos como en el cultivo. Las colonias tardan varios días en aparecer y su aspecto es variable: lisas o granulosas, a veces plegadas, y coloreadas de naranja, rosa o amarillo por pigmentos carotenoides. Muchas desprenden, además, un olor terroso muy particular, el mismo que producen otras bacterias del suelo emparentadas y que se debe a un compuesto volátil llamado geosmina.

La tinción de Gram la clasifica como grampositiva, aunque el resultado puede ser irregular porque su pared celular recuerda a la de las micobacterias. Es catalasa positiva. El dato que de verdad la distingue en el laboratorio es la resistencia parcial al ácido-alcohol: con una tinción de Kinyoun o de Ziehl-Neelsen modificada, más suave que la clásica, Nocardia retiene parte del colorante rojo. Esa acidorresistencia débil es la pista que la separa de otras bacterias filamentosas de aspecto casi idéntico al microscopio.

Dónde vive y cómo se transmite

Nocardia no forma parte de la flora habitual del cuerpo humano. Su hábitat es puramente ambiental: vive en el suelo, en el agua estancada y sobre materia vegetal en descomposición, distribuida por todo el mundo. De ahí procede toda infección humana, nunca de otra persona ni de un animal.

La vía de entrada más frecuente es la inhalación de polvo que arrastra la bacteria hasta los pulmones. La segunda es la inoculación directa en la piel, cuando tierra o agua contaminadas alcanzan una herida, un rasguño o una espina clavada. No se ha documentado la transmisión de una persona a otra.

Especies principales

Dentro del género, el registro internacional de nomenclatura bacteriana valida más de 130 especies, aunque solo una parte reducida se ha relacionado con enfermedad humana. Tres concentran la mayoría de los casos descritos en la literatura médica.

Nocardia asteroides, la especie tipo del género, es la que con más frecuencia se aísla en infecciones pulmonares y diseminadas. Nocardia brasiliensis prefiere la piel, en particular en climas tropicales y subtropicales, donde produce infecciones tras un traumatismo con tierra contaminada. Nocardia farcinica, la especie original de Nocard, se identifica hoy con menos frecuencia que las anteriores, pero destaca por su resistencia a varias familias de antibióticos. La lista sigue creciendo con cada revisión taxonómica del género.

Qué enfermedades produce

La infección por Nocardia recibe el nombre de nocardiosis, un cuadro que suele originarse en el pulmón y que puede extenderse a otros órganos, principalmente el cerebro y la piel. Cuando la vía de entrada es cutánea, sobre todo con especies como N. brasiliensis, la infección puede evolucionar hacia un micetoma, una lesión localizada que afecta a la piel, los tejidos blandos y, en ocasiones, el hueso subyacente.

Nocardia frente a otros actinomicetos

La confusión histórica de Nocardia con los hongos tiene una explicación morfológica: comparte con ellos, y con otras bacterias filamentosas, el crecimiento en hifas ramificadas. Dentro del grupo de los actinomicetos, su pariente de confusión más habitual es Actinomyces, el género responsable de la actinomicosis. La distinción es de manual. Actinomyces crece en ausencia de oxígeno y no resiste la tinción ácida. Nocardia no puede prescindir del oxígeno, y esa tinción sí la resiste, aunque solo en parte. Actinomyces, además, forma parte de la flora bucal y digestiva normal; Nocardia llega siempre desde fuera.

Frente a Mycobacterium, el otro gran género de bacterias ácido-alcohol resistentes, la diferencia está en el grado. Las micobacterias retienen con fuerza la fucsina fenicada incluso tras un lavado ácido intenso; Nocardia la pierde con facilidad y solo se tiñe con decolorantes más suaves. Crece, también, más rápido en los medios de cultivo habituales que la mayoría de las micobacterias, que pueden tardar semanas en dar señales de vida.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre Nocardia?

Del apellido de Edmond Nocard, el veterinario francés que aisló la bacteria en 1888 a partir de un caso de farcín bovino. Un año después, Vittore Trevisan formalizó el género con ese nombre en su honor.

¿Es un hongo?

No. Es una bacteria. Su crecimiento en filamentos ramificados recuerda al de un hongo, pero su pared celular, su tamaño y su maquinaria genética son bacterianos.

¿En qué se diferencia de Actinomyces?

En la necesidad de oxígeno y en la resistencia a la tinción ácida. Nocardia es aerobia y parcialmente ácido-alcohol resistente; Actinomyces crece sin oxígeno y no resiste esa tinción. Uno vive en el suelo; el otro, en la boca y el tubo digestivo del propio ser humano.

¿Cuántas especies de Nocardia existen?

Más de 130 especies cuentan con nombre válido en el registro internacional de nomenclatura bacteriana, aunque solo una docena aproximada se ha vinculado de forma habitual con enfermedad en humanos.

Referencias

  1. LPSN (Leibniz Institute DSMZ). Genus Nocardia.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Infección por nocardia. MedlinePlus.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Nocardiosis.
  4. Opperman CJ. Etymologia: Nocardia. Emerging Infectious Diseases, 2020.

Entradas relacionadas

  • Nocardiosis: infección producida por especies del género Nocardia.
  • Micetoma: infección localizada de la piel y el hueso que pueden causar algunas especies de Nocardia.
  • Actinomicetos: grupo de bacterias filamentosas del suelo al que pertenece Nocardia.
  • Actinomicosis: infección de causa bacteriana que se confunde con frecuencia con la nocardiosis.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026