DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo de Gordon
El reflejo de Gordon es una respuesta plantar extensora, equivalente a la del signo de Babinski, que se obtiene comprimiendo con firmeza los músculos de la pantorrilla. Se explora cuando existe sospecha de lesión de la vía piramidal y el signo de Babinski clásico no resulta concluyente, y pertenece al mismo grupo que los signos de Oppenheim y de Chaddock. Lleva el nombre de Alfred Gordon (París, 1874-1953), neurólogo formado en la Universidad de París, donde se tituló en 1895. Trabajó después en Berna y Múnich antes de emigrar a Estados Unidos en 1899; se instaló en Filadelfia y ejerció como instructor de neuropatología en el Jefferson Medical College. Presentó el reflejo en 1904 ante la Sociedad Neurológica de Filadelfia bajo un nombre hoy en desuso: reflejo flexor paradójico. El adjetivo aludía a la aparente contradicción del hallazgo, ya que comprimir un grupo muscular flexor, los gemelos y el sóleo, que forman el tendón de Aquiles, provoca una respuesta de extensión en los dedos del pie, no de flexión. Con el paciente en decúbito supino y la pierna relajada, el explorador sujeta el tobillo con una mano y comprime firmemente la masa gemelar con la otra. La respuesta patológica es la misma que en el signo de Babinski: extensión del primer dedo, con o sin apertura en abanico del resto. El circuito subyacente tampoco difiere del de Babinski. La lesión de la vía corticoespinal libera un patrón flexor primitivo, presente de forma fisiológica en el recién nacido, que en el adulto sano permanece inhibido. Lo que cambia entre uno y otro signo es solo el estímulo aferente: roce cutáneo en la planta del pie en el caso de Babinski, presión profunda sobre el vientre muscular en el de Gordon. Esa diferencia explica también su principal utilidad clínica. Resulta útil cuando la planta del pie es demasiado sensible o el paciente no colabora, dos circunstancias que dificultan explorar el signo de Babinski con garantías. El reflejo de Gordon forma parte de un grupo de maniobras alternativas al signo de Babinski, cuyo desarrollo histórico completo se recoge en la entrada dedicada a ese signo. El signo de Chaddock, publicado por Chaddock en 1911, estimula la piel bajo el maléolo externo. El signo de Oppenheim comprime con firmeza el borde interno de la tibia. Los tres reproducen la misma respuesta extensora que Babinski, aunque de forma más inconstante: ninguno alcanza su fiabilidad. No. Es menos constante, y por eso se usa como maniobra complementaria, nunca como sustituto. Porque el nombre describía el estímulo, la compresión de un músculo flexor, y no la respuesta observada, que es una extensión. Esa ambigüedad terminó por resultar poco práctica, y en la literatura posterior se impuso el epónimo, más simple y menos confuso. Sí, aunque su interpretación cambia. Al igual que ocurre con el signo de Babinski, es normal encontrar una respuesta extensora en el recién nacido mientras el sistema nervioso central madura, un patrón que se considera fisiológico hasta aproximadamente los seis meses de vida. Nacido en París, trabajó también en Berna y Múnich antes de asentarse en Filadelfia. Su obra más conocida, "On the Study of Reflexes", da idea de hasta qué punto centró su carrera en este campo de la exploración neurológica.Qué es el reflejo de Gordon
Técnica y mecanismo
Diferenciación con otros signos piramidales
Preguntas frecuentes
¿El reflejo de Gordon es más fiable que el signo de Babinski?
¿Por qué se llamó originalmente "reflejo flexor paradójico"?
¿Se explora igual en niños pequeños?
¿A qué se dedicó Alfred Gordon además de este reflejo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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