DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo aquíleo
El reflejo aquíleo es la contracción involuntaria del tríceps sural que se produce al percutir el tendón de Aquiles, y constituye el reflejo osteotendinoso que explora de forma más directa la raíz nerviosa S1. Es un reflejo miotático, de estiramiento muscular. El golpe sobre el tendón estira bruscamente el gastrocnemio y el sóleo, lo que activa los husos musculares y dispara, a través de fibras aferentes Ia, un impulso que llega a la médula por la raíz S1 y, en parte, S2. Allí sinapta de forma directa con la motoneurona alfa que inerva el mismo músculo, sin interneuronas intermedias, y el impulso eferente regresa por el nervio tibial. La misma vía inhibe de forma simultánea al músculo antagonista, el tibial anterior, para que la contracción del tríceps sural no encuentre resistencia. Del cerebro llega, además, un tono descendente por la vía corticoespinal que modula la amplitud de la respuesta, aunque el arco en sí no necesita al cerebro para completarse. El valor clínico de los reflejos tendinosos se estableció en 1875, cuando Wilhelm Heinrich Erb y Carl Friedrich Otto Westphal publicaron, cada uno por su cuenta y en el mismo número del Archiv für Psychiatrie und Nervenkrankheiten, sendos artículos sobre el reflejo patelar y otros reflejos tendinosos afines, entre ellos el aquíleo. Erb describía la respuesta como "inmediata como un relámpago, inequívoca, visible, palpable" y añadía que resultaba extraordinariamente difícil suprimirla mediante un esfuerzo voluntario. Diez años más tarde, en 1885, el médico húngaro Ernő Jendrassik describió el procedimiento que lleva su nombre para provocar un reflejo que no aparece a la primera: pedir al paciente que enganche los dedos de ambas manos y tire de ellos hacia fuera con fuerza mientras se percute el tendón. Un estudio de 1984 publicado en The Lancet, realizado sobre pacientes ancianos con reflejo aquíleo aparentemente ausente, encontró que la maniobra lo hacía reaparecer en siete de cada diez casos. La escala miotática del NINDS, propuesta por Mark Hallett en 1993, gradúa la respuesta de 0 (ausente) a 4 (exaltada, con clono), pasando por el grado 1, que incluye la respuesta que solo aparece con la maniobra de Jendrassik. Su ausencia o disminución tiene valor localizador, igual que su exaltación, pero el significado concreto de cada patrón corresponde a las entradas dedicadas a la hiporreflexia, la hiperreflexia y la arreflexia, no a esta. Wilhelm Heinrich Erb y Carl Friedrich Otto Westphal, en 1875, en dos artículos independientes publicados en la misma revista y el mismo número. Fundamentalmente la S1, con una contribución menor de la S2, y su vía periférica es el nervio tibial. Ocurre con cierta frecuencia en personas mayores, y no siempre indica enfermedad. La maniobra de Jendrassik, descrita en 1885, suele resolver el problema al distraer al paciente y facilitar la respuesta. No deberían confundirse. Ambos se exploran en la región del tobillo, pero corresponden a tendones, músculos y raíces nerviosas distintos.Mecanismo
Historia de su exploración clínica
Cómo se interpreta la respuesta
Preguntas frecuentes
¿Quién describió por primera vez este reflejo?
¿Qué raíz nerviosa explora exactamente?
¿Por qué a veces no se consigue provocar en una persona sana?
¿Es lo mismo que el reflejo peroneo?
Referencias
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