DICCIONARIO MÉDICO
Quiluria
La quiluria es la presencia de quilo en la orina, que adquiere entonces un tono blanquecino y turbio. Se debe a una comunicación anómala (una fístula) entre el sistema linfático y las vías urinarias, que permite el paso de quilo hacia la orina. El término combina quilo (del griego khylós, jugo) con el sufijo médico -uria, derivado a su vez del griego ouron, orina. Designa, de forma literal, la salida de quilo por la vía urinaria: un hallazgo que da a la orina un aspecto turbio, blanquecino, muy distinto del habitual. Mecánicamente, la explicación es sencilla. Cuando los conductos linfáticos que drenan la región abdominal se obstruyen, la presión dentro de ellos aumenta hasta superar la resistencia de sus válvulas. Se produce entonces un flujo retrógrado de linfa que dilata progresivamente los vasos linfáticos cercanos al riñón (una linfangiectasia) y que, en su punto más débil, puede llegar a romperlos. El punto de ruptura más habitual se sitúa en el fórnix calicial, la zona donde los cálices renales se comunican con la pelvis renal; con menor frecuencia, la comunicación se establece a nivel de la vejiga. Según su origen, la quiluria se divide en dos grandes grupos. La parasitaria, la forma más extendida en el mundo, está causada por la filariasis linfática, una infección por nematodos que obstruyen mecánicamente los colectores linfáticos. El nematodo responsable en la inmensa mayoría de estos casos es Wuchereria bancrofti. Bajo la etiqueta de no parasitaria se agrupan causas de naturaleza muy distinta: traumatismos, cirugías previas en la región retroperitoneal, tumores que comprimen los colectores linfáticos, y anomalías congénitas del propio sistema linfático. Fuera de las zonas donde la filariasis es endémica, este segundo grupo es, con diferencia, el más frecuente. La quiluria es rara en Europa y en América del Norte, donde predominan las causas no parasitarias. En cambio, en Asia (sobre todo en India, aunque también en China y Taiwán), donde la filariasis linfática es endémica, constituye la causa dominante. Esta distribución tan desigual explica por qué buena parte de la bibliografía médica sobre quiluria procede de países tropicales y subtropicales. No debe confundirse con la piuria, la presencia de pus en la orina: ambas dan a la orina un aspecto turbio, pero su composición y su origen son completamente distintos. Tampoco equivale a la lipiduria que aparece en algunos síndromes nefróticos, donde la grasa procede de la propia filtración glomerular alterada y no de una fístula con el sistema linfático. Confirmar cuál de estos hallazgos está presente exige un análisis de laboratorio que excede el propósito de esta definición. Porque contiene quilo, rico en quilomicrones y otras partículas grasas procedentes de la digestión intestinal. Esa carga lipídica es la que le da el color y la turbidez características. No. Es la causa dominante en las regiones donde esta infección parasitaria es endémica, pero fuera de ellas predominan las causas no parasitarias: traumatismos, cirugías, tumores o anomalías congénitas del sistema linfático. Con mayor frecuencia en el fórnix calicial, el punto donde los cálices renales se abren hacia la pelvis del riñón. La vejiga puede verse implicada, aunque con menor frecuencia. Comparten el mismo mecanismo de fondo: una obstrucción linfática que provoca la fuga de quilo fuera de su circuito habitual. Lo que cambia es el destino de esa fuga. En el quilotórax, el quilo termina en el espacio pleural, tras una lesión del conducto torácico; en la quiluria, termina en las vías urinarias, tras la rotura de linfáticos próximos al riñón.Qué es la quiluria
Clasificación
Distribución geográfica
Diferenciación con otros hallazgos urinarios
Preguntas frecuentes
¿Por qué la orina se vuelve lechosa en la quiluria?
¿Es siempre la filariasis la causa de la quiluria?
¿Dónde se localiza habitualmente la comunicación anómala?
¿Qué relación guarda la quiluria con el quilotórax?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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