DICCIONARIO MÉDICO
Quilotórax
El quilotórax es la acumulación de quilo, un líquido linfático de aspecto lechoso, en el espacio pleural. Se produce por la disrupción o la obstrucción del conducto torácico o de alguno de sus tributarios, y puede tener un origen traumático o no traumático. Etimológicamente, el término reúne quilo (del griego khylós, jugo, aplicado desde Galeno al líquido que resulta de la digestión de las grasas) y tórax, la cavidad que aloja los pulmones. Designa la presencia de ese líquido linfático fuera de su circuito habitual, dentro del espacio virtual que separa las dos hojas de la pleura. Procede de la absorción intestinal de las grasas de la dieta y contiene, entre otros componentes, quilomicrones, VLDL, linfocitos y vitaminas liposolubles. En condiciones normales, el quilo asciende por el conducto torácico hasta desembocar en la circulación venosa; en el quilotórax, ese trayecto se interrumpe y el líquido se desvía hacia la cavidad pleural. El conducto torácico cruza el mediastino posterior desde la región abdominal hasta el cuello, y en ese recorrido cambia de lado a la altura de las vértebras torácicas cuarta y quinta. Por debajo de ese punto discurre a la derecha; por encima, a la izquierda. La localización de la lesión explica por qué el quilotórax es unilateral derecho en torno a la mitad de los casos, izquierdo en un tercio y bilateral en el resto. Cuando el conducto sufre una lesión o un bloqueo, el quilo no puede seguir su curso y se desvía hacia el espacio pleural, donde se acumula. Nada en ese mecanismo distingue una causa de otra: lo que varía es el origen de la lesión. La bibliografía distingue dos grandes grupos. El traumático es hoy el más frecuente y en su mayoría tiene origen iatrogénico: cirugía torácica, esofágica o cardiovascular que lesiona el conducto por accidente. La incidencia es especialmente alta en la cirugía de resección esofágica, dada la proximidad y la variabilidad anatómica del conducto en esa región. Con menor frecuencia, el traumatismo no quirúrgico (golpes torácicos, esfuerzos que elevan bruscamente la presión abdominal) también puede romperlo. El no traumático agrupa causas más diversas. Dentro de él, los tumores son la causa más habitual, sobre todo los linfomas; también se incluyen malformaciones linfáticas congénitas (aisladas o asociadas a otras anomalías, como ciertas cromosomopatías) y los casos idiopáticos, en los que no se identifica ninguna causa concreta. Representa hasta un 3 % de todos los derrames pleurales, una proporción reducida que confirma su rareza. Dentro de ella, los casos de origen traumático superan a los no traumáticos, y la cirugía esofágica destaca como el procedimiento con mayor riesgo asociado. No todo derrame de apariencia blanquecina es un quilotórax. El seudoquilotórax produce un líquido con el mismo aspecto turbio, pero su origen es distinto: aparece en derrames pleurales crónicos de larga evolución y su contenido graso corresponde a cristales de colesterol, no a los triglicéridos propios del quilo. Distinguirlos exige analizar la composición lipídica del líquido, algo que corresponde al ámbito clínico y no a esta definición. La literatura médica atribuye la primera descripción del quilotórax a un autor citado como Bartolet, en 1633. La referencia se repite en numerosas revisiones sobre el tema, aunque los detalles biográficos de ese primer autor se han perdido con el tiempo. Durante tres siglos el hallazgo siguió siendo muy poco frecuente: hacia 1944 apenas se habían recogido en la bibliografía unos 105 casos documentados. Lechoso, blanquecino, similar al de la leche diluida. Ese color procede de la alta concentración de triglicéridos que transportan los quilomicrones del quilo. No necesariamente. Depende de en qué tramo del conducto torácico se produzca la lesión, ya que este vaso cambia de lado a la altura de las vértebras torácicas cuarta y quinta. El derrame pleural es un término genérico para cualquier acumulación de líquido en el espacio pleural, sea cual sea su naturaleza. El quilotórax es un tipo particular de derrame en el que ese líquido es quilo, procedente de una lesión del conducto torácico. Desde 1633, año al que la literatura médica atribuye su primera descripción, obra de un autor citado únicamente como Bartolet. Durante los siglos siguientes los casos publicados fueron muy escasos: apenas un centenar hacia mediados del siglo XX.Qué es el quilotórax
Cómo se produce
Clasificación
Frecuencia
Diferenciación con otros derrames de aspecto lechoso
Antecedentes históricos
Preguntas frecuentes
¿Qué aspecto tiene el líquido de un quilotórax?
¿El quilotórax afecta siempre al mismo lado?
¿Es lo mismo un quilotórax que un derrame pleural común?
¿Desde cuándo se conoce el quilotórax?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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