DICCIONARIO MÉDICO
Queratitis punteada
La queratitis punteada superficial es la inflamación corneal caracterizada por pequeños puntos dispersos de pérdida o lesión del epitelio, visibles con lámpara de hendidura. No es una enfermedad concreta, sino un hallazgo inespecífico que puede acompañar a causas muy diversas, desde la sequedad ocular hasta la exposición a radiación ultravioleta. El término describe un patrón de afectación, no un diagnóstico en sí mismo. Las lesiones consisten en diminutas erosiones o alteraciones del epitelio corneal, del tamaño aproximado de la cabeza de un alfiler, distribuidas de forma difusa por la superficie de la córnea. Precisamente por esa falta de especificidad, la queratitis punteada obliga a buscar la causa que la produce en cada caso, algo distinto de lo que ocurre con entidades de nombre propio como la queratitis puntiforme superficial de Thygeson. Entre las causas no infecciosas más frecuentes figuran la sequedad ocular crónica, la exposición a radiación ultravioleta (soldadura sin protección, lámparas solares, reflejo de la nieve en altitud), la toxicidad por fármacos tópicos y el uso prolongado o inadecuado de lentes de contacto. Entre las infecciosas, prácticamente cualquier queratitis vírica, bacteriana o fúngica puede cursar, en sus fases iniciales, con un patrón punteado antes de evolucionar hacia lesiones más definidas. También aparece como manifestación temprana de la queratitis lagoftálmica y de la queratitis neuroparalítica, en ambos casos como estadio inicial de un daño más profundo. La distribución de las lesiones dentro de la córnea aporta información sobre su origen. Un patrón superior sugiere problemas relacionados con lentes de contacto, toxicidad química o conjuntivitis papilar gigante. Un patrón inferior es más propio de blefaritis, toxicidad por colirios (los antibióticos aminoglucósidos, en particular) o queratitis por exposición. El patrón interpalpebral, la franja horizontal correspondiente a la zona que queda descubierta entre los párpados, es característico de la sequedad ocular y de la queratopatía neurotrófica. La queratitis numular se distingue por formar depósitos discretos, más grandes y de contorno bien definido, situados en el estroma anterior y no en el epitelio. La queratitis filamentosa, por su parte, añade a la lesión epitelial la presencia de filamentos de moco adheridos a la córnea, un rasgo ausente en la queratitis punteada simple. Y la tinción dendrítica de una lesión herpética, aunque puede confundirse en sus fases iniciales con un punteado grueso confluente, evoluciona hacia un patrón ramificado que la queratitis punteada no llega a adoptar. Por sí sola, casi nunca. Su relevancia depende de la causa subyacente: en algunos casos anuncia un problema leve y autolimitado; en otros, como la queratopatía neurotrófica, puede ser el primer signo de un proceso que exige atención. No. La punteada es un patrón inespecífico que puede tener múltiples orígenes. La de Thygeson es una enfermedad concreta, de causa desconocida, con lesiones elevadas y características propias que la distinguen del punteado difuso común. Bastante, en realidad. Según se sitúen en la mitad superior, la inferior o la franja interpalpebral de la córnea, orientan hacia causas mecánicas, tóxicas o relacionadas con la sequedad ocular, respectivamente.Qué es la queratitis punteada
Causas
Un patrón que orienta según su localización
Diferenciación con entidades afines
Preguntas frecuentes
¿La queratitis punteada es grave?
¿Es lo mismo que la queratitis puntiforme superficial de Thygeson?
¿Qué información aporta el patrón de distribución de las lesiones?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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