DICCIONARIO MÉDICO
Queratitis filamentosa
La queratitis filamentosa se caracteriza por la aparición de filamentos formados por células epiteliales degeneradas y moco, adheridos por uno de sus extremos a la superficie de la córnea y móviles con cada parpadeo. Es una manifestación frecuente de los trastornos crónicos de la película lagrimal. Los filamentos se forman en zonas donde el epitelio corneal ha perdido continuidad. La mucina de la lágrima, en ausencia de una capa acuosa suficiente que la diluya, se adhiere a esas áreas desepitelizadas y da lugar a un hilo de sustancia mucoide. El proceso normal de renovación del epitelio termina por rodear ese hilo de células, fijándolo con más firmeza a la córnea; de ahí que la extracción manual de los filamentos de mayor calibre pueda dejar tras de sí una erosión de tamaño apreciable. La causa más frecuente, con diferencia, es la queratoconjuntivitis seca, en particular la asociada al síndrome de Sjögren, en la que la deficiencia acuosa del film lagrimal facilita la adherencia de la mucina al epitelio dañado. Le siguen en frecuencia la cirugía corneal (procedimientos refractivos, cirugía de cataratas), el uso prolongado o inadecuado de lentes de contacto, la oclusión palpebral mantenida (como ocurre en la parálisis de Bell) y la queratoconjuntivitis límbica superior. También puede aparecer, aunque con menor frecuencia, sobre una queratitis neuroparalítica, cuando la falta de sensibilidad corneal retrasa la cicatrización del epitelio. Ambos cuadros comparten un mismo terreno de fondo, la alteración de la superficie ocular, pero se distinguen con claridad en la lesión que producen. La queratitis punteada consiste en pequeños puntos dispersos de pérdida epitelial, sin relieve añadido. La filamentosa, en cambio, añade una estructura tridimensional visible, el propio filamento, que se desplaza con el parpadeo y que puede coexistir con un fondo de punteado corneal más difuso, especialmente cuando ambas comparten el mismo origen en la sequedad ocular. Retirar los filamentos no resuelve la causa que los genera, de modo que su reaparición es habitual mientras persista la alteración de fondo. Este comportamiento cíclico (formación, desprendimiento, nueva formación) es uno de los rasgos que mejor define a la queratitis filamentosa frente a otras alteraciones epiteliales de resolución más simple. No en su mayor parte. Están formados por células epiteliales ya degeneradas y por moco, no por epitelio funcional, aunque el epitelio circundante que los rodea al crecer sí puede ser tejido sano en proceso de reparación. Por su anclaje a la córnea, una de las estructuras con mayor densidad de terminaciones nerviosas del cuerpo. Cada parpadeo tracciona del filamento adherido, lo que explica la desproporción entre el tamaño de la lesión y la intensidad de la molestia. No siempre, aunque es la causa más común. También puede aparecer tras cirugía corneal, por oclusión palpebral prolongada o sobre una córnea con la sensibilidad alterada, sin que exista necesariamente una sequedad ocular de base.Qué es la queratitis filamentosa
Causas
Diferenciación con la queratitis punteada
Un cuadro recurrente por naturaleza
Preguntas frecuentes
¿Los filamentos contienen tejido corneal sano?
¿Por qué duelen tanto pese a su tamaño reducido?
¿Siempre hay ojo seco detrás de una queratitis filamentosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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