DICCIONARIO MÉDICO
Pulgar
El pulgar es el primer dedo de la mano, formado por solo dos falanges frente a las tres del resto, y articulado con el trapecio del carpo mediante una superficie en silla de montar que le confiere un rango de movimiento que ningún otro dedo posee. Esa singularidad estructural es la que hace posible la oposición, el gesto que enfrenta la yema del pulgar con la de los demás dedos y que sostiene buena parte de la destreza manual humana. Pulgar procede del latín pollicaris, «de una pulgada», derivado a su vez de pollex, -icis, el nombre latino del dedo. Pollex no tiene relación etimológica con pulex, «pulga», pese al evidente parecido: se emparenta con el verbo pollere, «ser poderoso», por tratarse del dedo más fuerte y hábil de la mano. Esa falta de parentesco no impidió que el habla popular acabara torciendo la palabra. El resultado esperado en castellano habría sido polgar, con o, tal como conservan el portugués polegar y el catalán pòlzer. Corominas documenta la irregularidad y la atribuye a una etimología popular: en varias hablas de Mallorca, del sur de Francia y del norte de Italia, el dedo recibe todavía el sobrenombre de mata piojos, por su empleo tradicional para aplastar insectos. Esa asociación funcional habría bastado para arrastrar la vocal de pulga hacia pulgar. Anatómicamente, el pulgar es el primer dedo de la mano, numerado desde el lado radial. Carece de falange media, un rasgo que solo comparte con el primer dedo del pie, y consta únicamente de falange proximal y distal, unidas por una sola articulación interfalángica. El esqueleto del pulgar se apoya en el primer metacarpiano, más corto y ancho que los otros cuatro huesos metacarpianos. En su base se sitúa la articulación que define todo el comportamiento del dedo: la trapeciometacarpiana o carpometacarpiana del pulgar, entre el metacarpiano y el hueso trapecio. Sus dos superficies articulares son cóncavas y convexas a la vez, en forma de silla de montar, lo que permite flexión, extensión, abducción, aducción, circunducción y, combinando varias de ellas, oposición. Más distalmente, la articulación metacarpofalángica del pulgar se comporta de un modo distinto a las de los demás dedos: permite sobre todo flexión y extensión, con muy poco margen para el resto de movimientos. La articulación interfalángica, la única del dedo, funciona de forma equivalente a las interfalángicas proximales de los otros cuatro dedos. La base del pulgar está rodeada por la eminencia tenar, el relieve muscular visible y palpable en la cara palmar de la mano. La forman cuatro músculos intrínsecos: el abductor corto, el flexor corto, el aductor y el oponente del pulgar. Este último nace en el trapecio y en el ligamento transverso del carpo, y se inserta a lo largo del borde radial del primer metacarpiano; su contracción rota el hueso hacia la palma y es, junto con la forma articular ya descrita, el motor principal de la oposición. Combina abducción, flexión y una rotación medial del metacarpiano, que ocurren de forma simultánea en la articulación trapeciometacarpiana: así se produce la oposición, lejos de ser un gesto simple. El resultado final orienta la yema del pulgar hacia las yemas de los otros dedos, lo que permite las dos formas básicas de prensión de la mano humana: la pinza fina, entre pulgar e índice, y el agarre cilíndrico, contra el resto de dedos flexionados. A esta musculatura intrínseca se suman tendones extrínsecos que llegan desde el antebrazo: el flexor largo del pulgar, el extensor largo, el extensor corto y el abductor largo. Estos tres últimos delimitan en la muñeca la llamada tabaquera anatómica, una depresión triangular visible cuando el pulgar se extiende por completo. Ningún otro dedo comparte esta combinación de rasgos. Los dedos segundo a quinto tienen tres falanges, se articulan con el carpo mediante articulaciones carpometacarpianas planas, de movimiento muy limitado, y se mueven esencialmente en un solo plano, el de flexoextensión. El eje del pulgar, en cambio, está girado unos noventa grados respecto al de los demás, de modo que su plano de flexión coincide aproximadamente con el plano de abducción de los otros cuatro. Esta disposición es también un rasgo evolutivo. La capacidad de oposición completa del pulgar, ausente o muy limitada en la mayoría de los primates no humanos, se considera uno de los elementos anatómicos que hicieron posible el uso de herramientas de precisión. Su pérdida funcional, ya sea por lesión neurológica o por malformación congénita, tiene consecuencias tan marcadas que da lugar a cuadros clínicos identificables, como la mano de simio. Por una etimología popular. El desarrollo regular habría dado polgar, y así ha ocurrido en portugués (polegar) y catalán (pòlzer). En castellano, la costumbre de usar este dedo para aplastar pulgas y piojos parece haber contagiado su vocal a la palabra, según recoge Corominas en su diccionario etimológico. Sí, aunque es un uso raro y culto. Pólice es un duplicado directo del latín pollex que ha sobrevivido de forma marginal en castellano, frente a pulgar, que es la forma popular y la única de uso corriente en la actualidad. La forma en silla de montar de la trapeciometacarpiana, que permite movimiento en dos ejes perpendiculares combinados, frente a las articulaciones carpometacarpianas planas de los demás dedos, prácticamente inmóviles. Muchos primates tienen pulgares que se separan del resto de la mano, pero muy pocos alcanzan la oposición completa y precisa del ser humano. Los grandes simios, por ejemplo, tienen pulgares relativamente cortos que limitan la pinza fina, aunque disponen de una oposición funcional suficiente para muchas de sus actividades. La descripción anatómica detallada del movimiento se consolida en los tratados de anatomía de finales del siglo XIX y principios del XX, aunque el reconocimiento de la importancia funcional del pulgar oponible en la mano humana es muy anterior y aparece ya en textos de anatomía comparada del siglo XVIII.Qué es el pulgar
Anatomía ósea y articular
Musculatura y movimiento de oposición
Diferenciación con los demás dedos de la mano
Preguntas frecuentes
¿Por qué pulgar se escribe con u y no con o, como cabría esperar del latín pollex?
¿Es correcto decir «dedo pólice»?
¿Qué diferencia a la articulación del pulgar de las del resto de dedos?
¿Tienen los demás primates un pulgar oponible?
¿Desde cuándo se usa el término oposición para describir este movimiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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