DICCIONARIO MÉDICO

Pterigión

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El pterigión es un crecimiento triangular y benigno de tejido conjuntival que avanza desde el ángulo interno del ojo hacia la córnea. El nombre viene del griego y significa literalmente "en forma de ala", una imagen que ya usaban los médicos de la Roma clásica para describir la misma lesión. Aparece con más frecuencia en personas expuestas de forma prolongada al sol y es raro en la infancia.

Qué es el pterigión

Del griego pterýgion, diminutivo de ptéryx ("ala"), la palabra pasó al latín médico como pterygium ya en el siglo I. El médico romano Celso fue de los primeros en emplearla para describir una membrana que crecía sobre el ojo, y poco después Plinio el Viejo recogió el mismo término. Hacia el siglo II, Galeno definió la enfermedad con precisión: una membrana que se forma sobre el ojo desde la comisura interna, próxima a la nariz. Casi veinte siglos después, la descripción apenas ha cambiado.

En términos anatómicos es una proliferación fibrovascular de la conjuntiva bulbar (la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo) que cruza el limbo esclerocorneal y avanza sobre la córnea con forma de cuña, con el vértice orientado hacia la pupila. Suele originarse en el lado nasal, el más próximo a la nariz, aunque en ocasiones lo hace en el lado temporal. Puede afectar a uno o a los dos ojos.

Cómo se forma

La radiación ultravioleta actúa sobre las células madre del limbo esclerocorneal, la zona de transición entre la conjuntiva y la córnea, y altera su capacidad para renovar el epitelio de forma ordenada. El viento, el polvo y la sequedad ambiental suman un componente de irritación crónica. El resultado es un tejido con degeneración del colágeno del estroma conjuntival, vasos dilatados y, en el borde de avance sobre la córnea, alteración de la membrana de Bowman. La causa exacta se desconoce. No está claro por qué, ante una exposición similar, unas personas desarrollan pterigión y otras no.

Clasificación morfológica

Según la transparencia del tejido se distinguen tres formas. El pterigión atrófico deja ver con claridad los vasos epiesclerales por debajo, señal de un tejido delgado. El carnoso, en el extremo opuesto, es grueso y opaco, y oculta por completo esos vasos. Entre ambos existe una forma intermedia, con translucidez parcial. Esta clasificación interesa porque la variante carnosa suele crecer con mayor rapidez que la atrófica.

Epidemiología

La prevalencia mundial se sitúa en torno al 10 %, aunque varía mucho según la latitud. En la franja que rodea el ecuador, entre 0° y 30°, supera el 10 % de la población; entre 30° y 35° baja a un 5-10 %; entre 35° y 40° se sitúa en un 2-5 %, y por encima de los 40°, en zonas de clima templado o frío, apenas alcanza el 2 %. Esta distribución ha dado nombre a un llamado "cinturón del pterigión" que envuelve el planeta a ambos lados del ecuador. Los campesinos, los pescadores y quienes trabajan al aire libre concentran la mayoría de los casos. Es poco frecuente en niños.

Diferenciación con la pingüécula

Existe una lesión con la que el pterigión se confunde con frecuencia: la pingüécula, otra proliferación benigna y amarillenta de la conjuntiva situada también cerca del limbo. La diferencia clave es que la pingüécula no cruza ese límite ni invade la córnea, mientras que el pterigión sí. Ambas comparten factores ambientales parecidos (sol, viento, sequedad) y durante un tiempo se consideraron fases de una misma entidad, pero hoy se consideran entidades separadas.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "pterigión"?

Del griego ptéryx, "ala", en su forma diminutiva pterýgion. El médico griego Galeno ya usó el término en el siglo II para describir la misma membrana ocular que hoy lleva ese nombre. El vocablo llegó al latín médico como pterygium y de ahí pasó a la mayoría de las lenguas europeas.

¿Es lo mismo que la pingüécula?

No. La pingüécula se queda en la conjuntiva; el pterigión avanza sobre la córnea.

¿Por qué es tan frecuente cerca del ecuador?

La radiación ultravioleta es el factor de riesgo mejor establecido, y su intensidad crece cuanto más cerca se está del ecuador. En esa franja, entre los paralelos 0° y 30°, la prevalencia supera el 10 % de la población, frente a menos del 2 % en latitudes superiores a 40°. Por eso se habla de un cinturón del pterigión que recorre el planeta a ambos lados de la línea ecuatorial. Dentro de esa franja, además, los oficios al aire libre (la pesca, la agricultura, la construcción) concentran buena parte de los casos, porque suman horas de exposición solar directa a lo largo de los años. El viento y el polvo, presentes en muchas de esas mismas zonas, agravan la irritación crónica de la superficie ocular. La edad también influye: es raro en la infancia y su frecuencia aumenta de forma progresiva con la edad adulta.

¿Por qué también se le llama "carnosidad" o "uña" en el ojo?

Son los nombres populares más habituales en español, y aluden al aspecto del tejido: una carnosidad rosada o blanquecina que, en fases avanzadas, recuerda a una uña que creciera sobre el ojo. La Real Academia Española, de hecho, señala que la acentuación más fiel a su origen griego sería la llana ("pterigion"), aunque el uso ha impuesto la forma aguda "pterigión", con plural "pterigiones".

Referencias

  1. MedlinePlus enciclopedia médica. Terigión.
  2. Real Academia Española (@RAEinforma). Respuesta a consulta sobre la acentuación de "pterigión". X (antes Twitter).
  3. Etimologías de Chile. Pterigión.
  4. Cuaderno de Enfermería. Revista Científica. Pterigión en trabajadores al aire libre: genes p53, TLR3 y estrategias de fotoprotección.

Entradas relacionadas

  • Pingüécula. Proliferación benigna similar que no cruza el limbo hacia la córnea.
  • Conjuntiva. Membrana en la que se origina el tejido que forma el pterigión.
  • Córnea. Superficie transparente del ojo que el pterigión puede llegar a invadir.
  • Esclerótica. Capa blanca del ojo sobre la que se asienta la conjuntiva bulbar.
  • Pterigoideo. Adjetivo con la misma raíz griega ("ala"), aplicado a estructuras del cráneo sin relación con esta lesión ocular.

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