DICCIONARIO MÉDICO
Psicosomático
Psicosomático es el adjetivo con el que la medicina describe la relación entre procesos psíquicos y síntomas o alteraciones físicas. No designa una enfermedad concreta, sino una perspectiva: la de considerar que un síntoma corporal puede tener su origen, total o parcial, en factores emocionales o mentales, una vez descartada otra causa orgánica. La palabra combina las raíces griegas ψυχή (psyché, alma) y σῶμα (sôma, cuerpo). Se aplica a los cuadros en los que la exploración clínica y las pruebas complementarias no bastan para explicar unos síntomas físicos que, sin embargo, parecen guardar relación con el estado psíquico de la persona. Esa relación entre lo psíquico y lo físico no siempre se explica de la misma manera. En ocasiones responde a un mecanismo fisiológico bien conocido, como las palpitaciones que produce la ansiedad. En otras, la conexión es mucho más difícil de demostrar, como ocurre en los fenómenos de conversión asociados históricamente a la histeria. El Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina distingue, de hecho, lo psicosomático de lo psicorgánico (los trastornos psíquicos causados por una lesión orgánica del encéfalo), dos nociones que a veces se confunden pese a describir procesos de dirección opuesta. Se atribuye la acuñación de «psicosomático» al médico alemán Johann Christian Heinroth, que lo introdujo en 1818 en el contexto de su cátedra de Medicina Mental en Leipzig. Heinroth explicaba los padecimientos anímicos con un marco moral hoy difícil de sostener, pero la palabra que propuso sobrevivió mucho más que su teoría original. La medicina psicosomática moderna se desarrolló durante la primera mitad del siglo XX. Entre 1930 y 1960 predominó una lectura psicogenética, ligada sobre todo al psicoanálisis: Franz Alexander y la llamada escuela de Chicago propusieron en 1950 un grupo de siete enfermedades consideradas psicosomáticas por excelencia (asma bronquial, hipertensión arterial, artritis reumatoide, hipertiroidismo, rectocolitis hemorrágica, úlcera gastroduodenal y neurodermatosis), para cada una de las cuales buscaron un perfil psicológico específico. Esa búsqueda de perfiles de personalidad asociados a enfermedades concretas no ha recibido, con el tiempo, respaldo empírico consistente. A partir de los años sesenta, las aportaciones de George Engel, Zbigniew Lipowski y David Kissen desplazaron el concepto hacia un terreno menos causal. Engel propuso en 1977 el modelo biopsicosocial, según el cual la enfermedad resulta siempre de la interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales, sin que existan enfermedades «psicosomáticas» y otras que no lo sean. Lipowski, en 1986, formalizó esta crítica a la vieja noción de psicogénesis y sentó las bases de la disciplina tal como se entiende hoy. La Medicina Psicosomática está reconocida como subespecialidad por el American Board of Medical Specialities, próxima a la psiquiatría de enlace pero no equivalente a ella: mientras la psiquiatría de enlace se ocupa del diagnóstico y tratamiento de la comorbilidad psiquiátrica en pacientes con enfermedades médicas, la Medicina Psicosomática tiene un alcance interdisciplinar más amplio, que no se limita a la psiquiatría. Tampoco debe confundirse con la medicina conductual ni con la psicología de la salud, campos afines que se desarrollaron después y con objetivos parcialmente distintos. Como categoría diagnóstica formal, sin embargo, «psicosomático» ha perdido terreno. Las clasificaciones psiquiátricas actuales no lo recogen como entidad propia: los cuadros que antes se agrupaban bajo esa etiqueta se reparten hoy entre el trastorno de síntomas somáticos y otras categorías próximas, mejor delimitadas y menos dependientes de una hipótesis causal concreta. Psicosomático, somatización y conversión se emplean a veces como sinónimos, y no lo son. Somatización describe la expresión de un malestar emocional a través de molestias corporales, sin que exista necesariamente una lesión que lo justifique. Conversión designa un mecanismo más concreto, en el que un conflicto psíquico se traduce en un síntoma neurológico funcional (una parálisis, una pérdida de sensibilidad) sin base orgánica demostrable. Psicosomático es el término más amplio de los tres: engloba tanto los casos en los que el mecanismo fisiológico es conocido como aquellos en los que la relación entre psique y cuerpo resulta, todavía, difícil de explicar. El médico alemán Johann Christian Heinroth, en 1818, en el marco de su trabajo sobre lo que entonces se llamaba Medicina Mental en la Universidad de Leipzig. No. El síntoma físico es real y se experimenta como tal. Lo psicosomático no implica que la persona lo invente o lo exagere, sino que su origen o su intensidad están relacionados con factores psíquicos, algo bien distinto de la simulación. Cada vez menos como categoría formal. Las clasificaciones psiquiátricas actuales prefieren denominaciones más específicas, como el trastorno de síntomas somáticos. El adjetivo psicosomático se mantiene, sobre todo, como perspectiva clínica y como término de uso corriente entre pacientes y profesionales. No, y de hecho son casi opuestos. Psicorgánico describe un trastorno psíquico causado por una lesión orgánica del encéfalo: la dirección va del cuerpo hacia la mente. Psicosomático describe la dirección contraria, de lo psíquico hacia lo físico.Qué significa lo psicosomático
Origen del término y evolución del concepto
Situación actual del concepto
Diferenciación con conceptos próximos
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término psicosomático?
¿Un síntoma psicosomático es un síntoma imaginario?
¿Sigue usándose «psicosomático» como diagnóstico médico?
¿Es lo mismo psicosomático que psicorgánico?
Referencias
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