DICCIONARIO MÉDICO
Somatización
La somatización es la expresión de un malestar psicológico en forma de síntomas físicos, sin que la persona los finja ni los provoque de forma consciente. Un disgusto que se convierte en dolor de cabeza, una ansiedad sostenida que acaba en molestias digestivas: el cuerpo traduce algo que empezó en la mente, y lo hace de verdad, no en la imaginación de quien lo sufre. El término combina soma (del griego "cuerpo") con el sufijo -ización, que en español marca el proceso de convertir algo en otra cosa. Somatización es, literalmente, la conversión de un fenómeno mental en un fenómeno corporal. No es una palabra clásica: nadie la usó en griego ni en latín. Es una acuñación del siglo XX, pensada desde el principio para nombrar justo este mecanismo. Lo introdujo el psicoanalista austriaco Wilhelm Stekel en 1924, para describir cómo una neurosis "profundamente asentada" podía producir trastornos corporales. En sus primeras décadas de vida el concepto estuvo muy pegado al de conversión, la idea freudiana de un conflicto psíquico que se descarga a través de un síntoma físico. Hasta los años ochenta del siglo pasado no se despega del todo de ese origen psicoanalítico. Hoy se define de forma más neutra, sin comprometerse con ningún mecanismo psíquico concreto: la tendencia a experimentar y comunicar malestar psicosocial mediante quejas corporales, buscando ayuda médica para ellas antes que atención psicológica. Somatizar no es, por sí solo, tener una enfermedad mental. Casi cualquiera ha somatizado alguna vez: el nudo en el estómago antes de un examen, el dolor de espalda en una temporada de mucho trabajo. El fenómeno se convierte en motivo de consulta psiquiátrica cuando es intenso, persistente o incapacitante, y ahí entran categorías diagnósticas distintas, con sus propios criterios y su propio nombre. Esas categorías han cambiado varias veces de forma en los últimos cuarenta años. El antiguo trastorno de somatización del DSM-III dio paso a los trastornos somatomorfos del DSM-IV, y estos, en el DSM-5, se agruparon bajo el trastorno de síntomas somáticos. El fenómeno que describió Stekel sigue siendo el mismo; lo que ha cambiado es cómo y cuándo se etiqueta como trastorno. Conviene no mezclar tres ideas que suenan parecidas. La somatización es el fenómeno general de expresar malestar psíquico en el cuerpo. La conversión es un mecanismo más concreto, ligado clásicamente a síntomas de apariencia neurológica (una parálisis, una pérdida de sensibilidad) sin lesión que la explique. Y la simulación es otra cosa por completo: la producción deliberada de síntomas para obtener un beneficio, algo que ni la somatización ni la conversión suponen, porque en ambas la persona vive sus síntomas como reales. No. La acuñó Wilhelm Stekel en 1924, así que tiene poco más de cien años, algo joven para un término que hoy suena tan cotidiano. No, y es la confusión más frecuente sobre el tema. El dolor o el síntoma se siente de verdad; lo que no tiene es una causa orgánica que lo explique del todo. La persona no lo finge ni lo controla. La somatización es el fenómeno; el trastorno de somatización fue el nombre que recibió, entre el DSM-III y el DSM-IV, una categoría diagnóstica concreta dentro de ese fenómeno, hoy sustituida por el trastorno de síntomas somáticos. Con la ansiedad y con los cuadros depresivos, aunque puede aparecer sin ninguno de los dos. Es también más frecuente en mujeres que en hombres, según recogen distintos estudios epidemiológicos.Qué es la somatización
De dónde viene el término
Un fenómeno, no un diagnóstico
Somatización, conversión y simulación
Preguntas frecuentes
¿Existe la palabra "somatización" desde siempre?
¿Somatizar significa que el dolor es imaginario?
¿Cuál es la diferencia entre somatización y trastorno de somatización?
¿Con qué se asocia más la somatización?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026