DICCIONARIO MÉDICO
Polimorfismo
El polimorfismo es la presencia de dos o más variantes de una secuencia de ADN en una población, siempre que la variante menos frecuente aparezca en al menos el 1 % de los individuos analizados. Fuera de la genética, la misma palabra describe cualquier fenómeno, sustancia u organismo capaz de presentarse bajo formas distintas. Del griego polys, mucho, y morphē, forma, el término reúne dos raíces que juntas significan literalmente "de muchas formas". La Real Academia Española recoge ese sentido amplio: una especie es polimorfa cuando sus individuos adoptan aspectos distintos, ya sea porque se organizan en castas (como las termitas) o porque atraviesan fases sucesivas de un mismo ciclo vital (como la oruga y la mariposa). En genética, el significado se afina. Un polimorfismo es la coexistencia de dos o más variantes alélicas de una misma posición del ADN dentro de una población, sin que ello implique enfermedad. La variante menos común, para merecer el nombre, debe encontrarse en más del 1 % de los individuos estudiados; por debajo de ese umbral, la literatura suele reservar el término mutación. Es una frontera convencional, fijada por consenso, no una ley biológica. No todos los polimorfismos se comportan igual con el paso de las generaciones. Un polimorfismo transitorio ve cambiar sus frecuencias alélicas con el tiempo, casi siempre porque una de las variantes ofrece alguna ventaja selectiva sobre la otra en un momento y un entorno concretos. Un polimorfismo estable, en cambio, mantiene sus proporciones durante generaciones sucesivas, en equilibrio dentro de la población. Ese equilibrio rara vez es fruto del azar. Con frecuencia responde a que ninguna de las variantes en juego resulta claramente mejor que las demás en todas las circunstancias, de modo que la selección natural no favorece a ninguna de forma definitiva. El resultado es una reserva de variación genética que persiste en la especie. El tipo más frecuente, con diferencia, es el polimorfismo de nucleótido único o SNP: una diferencia en una sola base del ADN. Aparece, en promedio, una vez cada mil nucleótidos, lo que sitúa el total en varios millones de posiciones variables a lo largo del genoma de una persona. La mayoría se localiza entre genes, sin efecto conocido sobre ninguna proteína. Existe un segundo gran grupo, el de las repeticiones en tándem de número variable (VNTR). Se subdivide en minisatélites, con unidades de repetición de varias decenas de nucleótidos, y microsatélites o STR, con unidades más cortas. Ambos comparten un rasgo distintivo: cada posición puede tener muchos alelos distintos, uno por cada número posible de repeticiones, lo que los hace especialmente útiles como marcadores de identificación. Inserciones, deleciones, duplicaciones e inversiones de segmentos más largos completan el catálogo. Cuando una de estas variantes estructurales altera un sitio de corte reconocido por una enzima de restricción, el resultado es detectable como polimorfismo de longitud de fragmentos de restricción, una de las primeras técnicas empleadas para cartografiar la variabilidad del genoma humano. Conviene no confundir tres palabras de la misma familia. Polimorfismo es el fenómeno genético o biológico que se acaba de describir. Polimorfo es el adjetivo que puede aplicarse a una especie, una sustancia química o incluso una enfermedad de manifestaciones variables. Y polimorfonuclear designa, en hematología, el núcleo lobulado de ciertos glóbulos blancos; no tiene relación directa con la variabilidad del ADN, más allá de compartir la misma raíz griega. Con la mutación la frontera es de frecuencia, no de naturaleza química: ambas son cambios en la secuencia del ADN, y solo la proporción de individuos que la portan decide con qué nombre se la designa. Del griego polys ("mucho") y morphē ("forma"). La voz llegó a la zoología en el siglo XIX para describir insectos que cambian de aspecto durante su desarrollo, y de ahí pasó a la genética con el sentido más restringido que tiene hoy. No exactamente. Ambos son cambios en el ADN, pero el polimorfismo exige una frecuencia mínima del 1 % en la población, mientras que el término mutación se ha reservado tradicionalmente para variantes más raras y, con frecuencia, con consecuencias funcionales. La genómica clínica actual tiende a sustituir esta dicotomía por el término más neutro de variante. No. Los SNP son los más numerosos, pero junto a ellos existen repeticiones en tándem de longitud variable y reordenamientos estructurales más amplios, cada uno con su propia dinámica de herencia y su propia utilidad como marcador. Algunos sí, aunque la inmensa mayoría son neutros desde el punto de vista funcional. Los estudios de asociación genética comparan la frecuencia de determinados polimorfismos entre personas con y sin una condición concreta, y en ciertos casos han identificado variantes que modifican de forma modesta la probabilidad de desarrollarla. Guardan la misma raíz, pero no son intercambiables. Polimorfismo nombra el fenómeno; polimorfo es el adjetivo que califica aquello que lo presenta, ya sea un gen, una especie o una sustancia cristalina.Qué es el polimorfismo
Estabilidad y comportamiento poblacional
Clasificación de los polimorfismos
Diferenciación con conceptos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "polimorfismo"?
¿Es lo mismo un polimorfismo que una mutación?
¿Todos los polimorfismos son SNP?
¿Puede un polimorfismo influir en el riesgo de una enfermedad?
¿"Polimorfismo" y "polimorfo" significan lo mismo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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