DICCIONARIO MÉDICO
Pinzamiento
Pinzamiento es un término que la medicina emplea en varios sentidos, todos emparentados entre sí: la idea común es que una estructura queda comprimida entre otras dos que se cierran sobre ella, como los dos brazos de una pinza. En radiología, describe el estrechamiento del espacio entre dos huesos de una articulación por pérdida de cartílago. En traumatología, nombra el conflicto mecánico entre dos superficies óseas durante el movimiento, como ocurre en el hombro o en la cadera. En neurología se aplica a la compresión de un nervio entre estructuras vecinas, y en cirugía vascular designa el gesto deliberado de ocluir un vaso con un instrumento o con los dedos del cirujano. El hilo conductor, en los cuatro casos, es el mismo: dos elementos que aprietan un tercero desde lados opuestos. La palabra pinza llegó al español desde el francés pince, que significa tenaza, según recoge el Diccionario de la lengua española. De ahí deriva el verbo pinzar (sujetar con pinza) y, con el sufijo -miento, propio de los sustantivos que nombran una acción y su resultado, se forma pinzamiento: el hecho de quedar apretado por dos elementos que se aproximan desde direcciones opuestas. Ninguna de las acepciones médicas del término aparece recogida como tal en los diccionarios generales de la lengua. Se trata de un uso técnico, construido por extensión metafórica: así como una pinza sujeta un objeto entre sus dos extremos, en el cuerpo humano una estructura (un nervio, un cartílago, un tendón, un vaso sanguíneo) puede quedar retenida entre dos superficies anatómicas que se comportan, funcionalmente, como los brazos de esa pinza. El pinzamiento puede ser estático o dinámico. Es estático cuando el estrechamiento existe de forma permanente, con independencia del movimiento: así ocurre cuando el cartílago articular se ha desgastado y dos superficies óseas han quedado más próximas de lo normal. El dinámico, en cambio, solo se manifiesta en determinadas posiciones, cuando una estructura queda atrapada momentáneamente al ejecutar cierto movimiento y el espacio vuelve a liberarse en cuanto se abandona esa postura. Esta distinción no es meramente académica. El pinzamiento subacromial del hombro solo aparece, típicamente, entre los 70 y los 120 grados de elevación del brazo; fuera de ese arco de movimiento, el espacio subacromial es suficiente y no hay conflicto. El pinzamiento articular visible en una radiografía de rodilla, en cambio, está siempre presente, se mueva o no se mueva la articulación. El uso más frecuente en la práctica radiológica diaria es el pinzamiento del espacio articular: la reducción, visible en una radiografía simple, de la distancia entre dos superficies óseas que deberían estar separadas por un grosor normal de cartílago. Es uno de los signos clásicos de la artrosis, junto a los osteofitos, la esclerosis subcondral y los quistes subcondrales, y aparece ya en el grado I de la escala de Kellgren y Lawrence, la más utilizada para graduar la severidad radiológica de la enfermedad articular degenerativa. Se observa con frecuencia en la rodilla, la cadera, las manos, donde recibe el nombre de nódulos de Bouchard cuando afecta a las articulaciones interfalángicas proximales, y la muñeca. Un segundo grupo de usos corresponde a los llamados síndromes de conflicto óseo, en los que el pinzamiento no es un hallazgo estático sino un mecanismo dinámico de lesión. El más conocido afecta al hombro: el pinzamiento subacromial, descrito en 1972 por el cirujano estadounidense Charles Neer, que observó cómo el borde anterior del acromion y el ligamento coracoacromial rozaban repetidamente contra el tendón del supraespinoso, la bolsa subacromial y, en ocasiones, el tendón de la porción larga del bíceps. Puede explorarse mediante maniobras clínicas como la de Neer o la de Hawkins-Kennedy. En la cadera ocurre algo parecido, aunque el protagonista es otro par de estructuras: la cabeza y el cuello del fémur por un lado, y el reborde del acetábulo por otro. El pinzamiento femoroacetabular no se formuló como entidad propia hasta 2003, cuando el cirujano suizo Reinhold Ganz y su equipo lo relacionaron con el desarrollo temprano de coxartrosis en personas jóvenes, tras revisar más de 600 luxaciones quirúrgicas de cadera. Distinguieron dos patrones: el tipo CAM, por una protuberancia ósea en la unión cabeza-cuello del fémur, y el tipo PINCER, por un exceso de cobertura del acetábulo sobre la cabeza femoral. Buena parte de los casos combina ambos. Fuera del aparato locomotor, pinzamiento también designa la compresión de un nervio periférico entre dos estructuras vecinas: dos vientres musculares, un ligamento tenso contra un borde óseo, o las paredes de un túnel anatómico estrecho. El nervio mediano puede sufrirlo a la altura del codo, entre las dos cabezas del músculo pronador redondo; el nervio radial, en el surco por el que discurre junto al húmero. Este uso se solapa en gran medida con el término atrapamiento, que en este diccionario recibe su propia entrada y con el que conviene comparar directamente el concepto. En cirugía vascular, pinzamiento cambia de naturaleza: deja de ser un hallazgo patológico para convertirse en un gesto terapéutico deliberado. Ocluir temporalmente un vaso sanguíneo con una pinza quirúrgica, o con los propios dedos del cirujano, permite controlar una hemorragia o trabajar sobre un campo exangüe durante una intervención. La maniobra de Pringle, que clampa el pedículo hepático para reducir el sangrado durante la cirugía del hígado, es el ejemplo más citado de esta modalidad. Los tres términos, compresión, atrapamiento y pinzamiento, se usan a veces como sinónimos en el lenguaje clínico cotidiano, pero no son intercambiables con precisión. La compresión es el concepto más general: cualquier fuerza que reduzca el volumen de un tejido u órgano, venga de una masa, un edema, un vendaje demasiado apretado o cualquier otro origen, entra dentro de esa categoría amplia. El atrapamiento añade un matiz distinto: una estructura queda retenida y pierde la capacidad de volver a su posición o su trayecto habitual, casi siempre dentro de un espacio anatómico estrecho, como un túnel, un orificio o una hernia. No exige necesariamente que haya dos elementos cerrándose sobre ella desde lados opuestos. Frente a los otros dos, el pinzamiento sí lleva implícita esa geometría de pinza: dos superficies, dos bordes o dos estructuras que convergen desde direcciones contrarias y aprietan lo que queda entre medias. Es, de los tres, el término más específico, y el que mejor conserva el sentido original de la palabra de la que procede. De pinza, y esta del francés pince (tenaza), según recoge el Diccionario de la lengua española. El sufijo -miento convierte el verbo pinzar en un sustantivo que designa tanto la acción de apretar entre dos superficies como su resultado. No exactamente. La compresión es el concepto más amplio: cualquier fuerza que reduce el volumen de un tejido u órgano, venga de donde venga. El pinzamiento añade un matiz concreto, el de la pinza: una estructura queda atrapada entre otras dos que se cierran sobre ella desde lados opuestos, como ocurre entre el acromion y la cabeza del húmero, o entre dos superficies articulares que han perdido su cartílago de separación. Es un signo radiológico, no un diagnóstico en sí mismo. Indica que el cartílago que separa dos huesos de una articulación se ha adelgazado o ha desaparecido en parte, de modo que el espacio entre ambas superficies óseas se ve más estrecho de lo normal en la imagen. Es uno de los signos clásicos de la artrosis, junto a los osteofitos y la esclerosis subcondral, y forma parte de la escala de Kellgren y Lawrence, empleada para graduar su severidad. Son descripciones independientes, separadas por tres décadas. El cirujano estadounidense Charles Neer publicó en 1972 el primer estudio sobre el pinzamiento subacromial, tras observar que el borde anterior del acromion desgastaba el tendón del supraespinoso en los movimientos repetidos de elevación del brazo. El pinzamiento femoroacetabular tardó bastante más en formularse como entidad propia: no llegó hasta 2003, cuando el cirujano suizo Reinhold Ganz y su equipo lo describieron a partir del análisis de más de 600 luxaciones quirúrgicas de cadera, distinguiendo dos patrones, el tipo CAM y el tipo PINCER, según la estructura ósea responsable del conflicto. En la práctica, los dos términos conviven y a menudo se usan como sinónimos. Si se quiere ser preciso, el atrapamiento describe mejor la situación general de un nervio que queda retenido y pierde movilidad dentro de un túnel o canal estrecho, mientras que el pinzamiento subraya el mecanismo concreto: la compresión del nervio entre dos estructuras que se cierran sobre él, como dos vientres musculares o un ligamento y un hueso.Qué es el pinzamiento
Mecanismo
Pinzamiento óseo y articular
Pinzamiento nervioso y vascular
Diferencias con la compresión y el atrapamiento
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra pinzamiento?
¿Es lo mismo un pinzamiento que una compresión?
¿Qué es el pinzamiento del espacio articular que aparece en una radiografía?
¿Quién describió el pinzamiento subacromial y el femoroacetabular?
¿Un pinzamiento nervioso es lo mismo que un atrapamiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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