DICCIONARIO MÉDICO
Pie varo
El pie varo es una desviación del pie hacia la línea media del cuerpo: el retropié gira en supinación y el apoyo se desplaza hacia el borde externo de la planta. Puede presentarse de forma aislada o integrado en deformidades más complejas del pie. Varo es un adjetivo de origen latino que en anatomía describe la inclinación de un hueso o una articulación de las extremidades, sobre todo las inferiores, hacia la línea media del cuerpo. Aplicado al pie, indica que el retropié se desvía en inversión: el talón gira hacia dentro y el peso corporal recae sobre el borde externo de la planta. El término se documenta en el uso médico en lengua inglesa desde 1800, aunque procede de una raíz latina bastante más antigua, reintroducida siglos después con un sentido técnico más restringido que el original, referido entonces de forma más general a la curvatura de las piernas. Su opuesto es el pie valgo. Ambos términos describen desviaciones del plano frontal, el que separa una mitad anterior y otra posterior del cuerpo. No conviene confundirlas con las desviaciones del plano transversal, como la aducción o la abducción del antepié, que responden a un eje de movimiento distinto. El movimiento que permite esta desviación ocurre principalmente en la articulación subastragalina, cuyo eje no es paralelo al eje longitudinal del pie sino oblicuo. Por eso la inversión del talón rara vez se produce sola: suele acompañarse de cierto grado de rotación del resto del pie. En la práctica clínica, pie supinado y pie varo se usan a veces como sinónimos. No lo son del todo. La supinación es un movimiento conjunto de inversión, aducción y flexión plantar; el varo nombra, en sentido estricto, solo el componente frontal de ese movimiento, la inversión del talón. Un dato orienta sobre su carácter flexible o estructural: si se pide a un niño con el retropié en valgo que se ponga de puntillas, el talón debe virar hacia el varo. Esa varización con la maniobra demuestra que la desviación de partida era flexible y no una alteración fija del esqueleto del pie. Por su extensión, el varo puede limitarse al retropié o afectar también al mediopié y al antepié. Por su origen, se distingue entre formas posturales, presentes ya al nacer y generalmente flexibles, y formas estructurales, ligadas a una alteración ósea, muscular o neurológica que no cede con la manipulación pasiva. El varo aislado del pie es, en la práctica, menos frecuente que su combinación con otras desviaciones. Cuando se suma al equinismo del tobillo y a la aducción del antepié da lugar al pie equino varo, conocido también como pie zambo, la deformidad congénita del pie más estudiada. No debe confundirse con el pie metatarso varo, en el que la desviación afecta solo a los metatarsianos mientras el retropié conserva una posición normal, ni con el pie aducto, que describe un giro del antepié hacia dentro en el plano transversal sin que el talón esté necesariamente invertido. El talón en varo es, de hecho, un hallazgo constante en el pie cavo. Ahí, sin embargo, la desviación primaria no es la del retropié: es la exageración del arco plantar la que arrastra en segundo término al talón hacia dentro. Del latín varus. El adjetivo aludía originalmente a la curvatura de las piernas en un sentido más amplio que el actual; su empleo médico moderno, restringido a la inversión de un hueso o una articulación, se documenta desde el siglo XIX. No. En el recién nacido son frecuentes las posiciones en varo de causa puramente postural, relacionadas con el acomodo del pie dentro del útero durante las últimas semanas de gestación. La mayoría se corrige de forma espontánea en los primeros meses de vida. Las formas rígidas, que no ceden a la manipulación pasiva, apuntan a un origen estructural distinto y se valoran de otra manera. Son términos emparentados, no sinónimos exactos. El varo describe la inversión del talón en el plano frontal; la supinación añade a esa inversión un componente de aducción y de flexión plantar. Todo pie varo participa de cierta supinación, pero no toda supinación se limita al varo. No. El pie zambo combina el varo con equinismo de tobillo y aducción del antepié, y es una entidad congénita compleja. El pie varo aislado, sin esos otros componentes, es una desviación mucho más limitada. En el pie zambo, la afectación es bilateral en torno a la mitad de los casos.Qué es el pie varo
Contexto biomecánico
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra varo?
¿El pie varo del recién nacido es siempre patológico?
¿Es lo mismo pie varo que pie supinado?
¿Es lo mismo el pie varo que el pie zambo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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