DICCIONARIO MÉDICO
Pie plano espástico
El pie plano espástico, también llamado pie plano peroneo espástico, es una forma rígida y dolorosa de pie plano que suele manifestarse en la adolescencia y que en la inmensa mayoría de los casos obedece a una fusión anómala entre huesos del tarso. A diferencia del pie plano flexible, aquí el arco longitudinal no reaparece al levantar el talón del suelo, porque la articulación subastragalina está mecánicamente bloqueada. El cirujano británico Robert Jones hizo en 1897 la primera descripción clínica de esta entidad, a la que llamó pie plano peroneo espástico por la tensión que suele palparse en los tendones peroneos, en la cara externa de la pierna. El nombre ha sobrevivido más de un siglo, aunque hoy se sabe que el componente muscular que le da nombre no siempre está presente. La causa más frecuente es la coalición tarsiana: una unión anómala, ósea, cartilaginosa o fibrosa, entre dos huesos del tarso que debieron permanecer separados. Cuando la unión es completa y de naturaleza ósea recibe el nombre técnico de sinostosis. La barra restringe la movilidad de la articulación subastragalina y, con ella, la capacidad del retropié para adaptarse al terreno. Durante décadas se atribuyó el dolor y la rigidez a un espasmo protector de los músculos peroneos, como si el organismo contrajera esos tendones a propósito para inmovilizar una articulación dañada. Los estudios electromiográficos posteriores matizaron esa idea: en muchos pacientes los peroneos se comportan con normalidad, sin actividad eléctrica anómala. Lo que parece espasmo sería, en realidad, un acortamiento adaptativo del tendón, desarrollado con el tiempo para mantener la articulación subastragalina en la posición que menos dolor provoca. La distinción no es solo académica, porque cambia la forma de interpretar la exploración física. Las dos localizaciones más habituales son la coalición calcáneo-escafoidea y la astrágalo-calcánea, que entre ambas suponen alrededor del 90 % de los casos descritos. La primera suele dar síntomas antes, entre los 8 y los 12 años; la segunda, más tarde, entre los 12 y los 16, coincidiendo con la osificación progresiva del puente cartilaginoso. Entre el 50 % y el 60 % de las coaliciones son bilaterales, aunque el segundo pie puede permanecer asintomático durante años o no llegar a manifestarse nunca. El reconocimiento de esta entidad avanzó a saltos, ligado casi siempre a la evolución de la radiología. Tras la descripción clínica de Jones en 1897, hubo que esperar hasta 1921 para que el investigador Slomann demostrara la relación directa entre la barra calcáneo-escafoidea y el cuadro espástico, apoyándose en la proyección oblicua del pie que hoy sigue llevando su nombre. Poco después, Badgley extendió la observación a la coalición astrágalo-calcánea. La tomografía computarizada y, más tarde, la resonancia magnética terminaron de perfilar un diagnóstico que durante más de un siglo dependió casi por completo del ojo clínico. En la literatura francesa del siglo XIX, un nombre distinto describía ya un cuadro muy parecido de dolor y rigidez en la adolescencia: el pie plano valgo doloroso, acuñado antes de que existiera ninguna técnica de imagen capaz de identificar la coalición como causa concreta. Puede considerarse el antecedente histórico de lo que hoy, con el diagnóstico radiológico disponible, se denomina con más precisión pie plano espástico. Conviene no confundirlo tampoco con el pie en balancín, otra forma de pie plano rígido pero de origen y cronología distintos: se presenta ya en el recién nacido, por una luxación del escafoides sobre un astrágalo en posición vertical, mientras que el pie plano espástico aparece años después, cuando la coalición tarsiana, presente desde el nacimiento pero silenciosa, empieza a osificarse. Hace referencia a los músculos peroneos, situados en la cara externa de la pierna, y a la tensión o espasmo que clásicamente se les atribuía como causa de la rigidez del pie. El nombre se acuñó en 1897, cuando aún no se conocía la coalición tarsiana como origen del cuadro. No necesariamente. Los estudios electromiográficos muestran que buena parte de los casos no presentan actividad muscular anómala, sino un acortamiento adaptativo del tendón peroneo desarrollado con el tiempo. No. La mayoría de las coaliciones tarsianas pasan desapercibidas durante toda la vida y se descubren, si acaso, de forma incidental en una prueba de imagen solicitada por otro motivo. Solo una parte de ellas llega a producir el cuadro doloroso y rígido que da nombre a esta entidad. La calcáneo-escafoidea y la astrágalo-calcánea concentran alrededor del 90 % de los casos. Existen, con mucha menor frecuencia, otras combinaciones entre huesos del tarso, incluidas coaliciones que afectan a más de dos huesos a la vez. Si desea profundizar en conceptos asociados al pie plano espástico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el pie plano espástico
Mecanismo: la coalición tarsiana y el debate sobre el espasmo
Localización y frecuencia de las coaliciones
Cronología de un diagnóstico
Diferenciación con otras formas de pie plano
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente «peroneo espástico»?
¿Existe siempre un espasmo muscular real?
¿Toda coalición tarsiana produce pie plano espástico?
¿Cuál es la localización más frecuente de la coalición?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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