DICCIONARIO MÉDICO
Petequia
La petequia es una mancha puntiforme, de color rojo o violáceo, que aparece en la piel o en las mucosas por la rotura de un capilar sanguíneo diminuto. No es una enfermedad en sí misma, sino un hallazgo cutáneo que forma parte del espectro de las llamadas lesiones purpúricas. La Real Academia Española define la petequia como una mancha pequeña en la piel debida a una efusión interna de sangre. Su etimología data del italiano petecchia, documentado desde 1550, que a su vez se hace derivar del griego pittákia, plural de pittákion, emplasto. Esta filiación griega, sin embargo, no es unánime. El Diccionario médico-biológico de la Universidad de Salamanca la considera dudosa y propone, en su lugar, un origen latino a partir del verbo petere, atacar o dirigirse hacia, con primera documentación en castellano ya en el siglo XVI, en paralelo a las formas italiana y francesa de la misma época. Se trata, en cualquier caso, de una voz antigua, incorporada al vocabulario médico mucho antes de que existiera una comprensión moderna de la hemostasia. La petequia se origina cuando un capilar dérmico o submucoso se rompe y deja escapar una cantidad mínima de sangre hacia el tejido circundante. El volumen extravasado es tan reducido que no eleva la piel ni forma una colección palpable, a diferencia de lo que ocurre en el hematoma. El resultado es una mancha plana, de coloración inicialmente rojiza o violácea. Con el paso de los días vira hacia tonos pardos y, finalmente, amarillo verdosos, a medida que la hemoglobina extravasada se degrada localmente, en un proceso químico común a cualquier acúmulo de sangre fuera del vaso. La petequia forma parte, junto con la púrpura, la equimosis y el hematoma, de un mismo espectro de lesiones: manifestaciones cutáneas o mucosas que comparten origen (la salida de sangre fuera de los vasos) y que se distinguen sobre todo por el tamaño. El Manual MSD sitúa el límite de la petequia por debajo de los 2 milímetros; a partir de ahí, y hasta el centímetro, habla de púrpura, y por encima, de equimosis. Otras fuentes de referencia, como MedlinePlus, trazan el corte en los 4 milímetros. La discrepancia entre unas y otras convenciones refleja más un criterio editorial que una frontera biológica nítida, algo frecuente en semiología dermatológica. Existe además una variante lineal, la vibex o víbex (plural víbices), del latín vibex, marca de un golpe. Aparece cuando la extravasación sigue el trazado de un roce o una presión sostenida, en lugar de concentrarse en un único punto, y es especialmente visible en las piernas y en la parte superior del tronco. Distinguir la petequia de otras lesiones cutáneas es, en gran medida, un ejercicio de exploración física elemental. El eritema es una vasodilatación y por tanto palidece al presionar la piel con un cristal o con el dedo, maniobra conocida como vitropresión. La petequia no cambia de color con esa presión, porque la sangre ya no circula dentro del vaso, sino que se encuentra fuera de él. Frente a la equimosis, la diferencia es sobre todo de tamaño y, con frecuencia, también de origen: la equimosis suele responder a un golpe identificable, mientras que la petequia aparece, en muchos casos, sin ningún traumatismo previo reconocible. Considerada de forma aislada, la petequia no constituye una entidad clínica propia. Es solo un hallazgo semiológico, una pista en el examen de la piel, cuyo valor depende por completo del contexto en el que se presenta. En medicina legal, la presencia de petequias en las conjuntivas, los párpados o la piel del rostro tiene valor como hallazgo asociado a determinados mecanismos de muerte, un campo que desarrolla con más detalle la entrada dedicada a la mancha de Tardieu. En la exploración clínica ordinaria, una petequia aislada rara vez preocupa por sí misma. Lo que importa es el conjunto. El número de lesiones, su distribución en el cuerpo y los hallazgos que las acompañan son los datos que orientan cada caso concreto. Pequeña mancha, según la definición literal que recoge la Real Academia Española. Es, además, uno de los pocos términos del vocabulario hemorrágico cuyo origen etimológico sigue discutido entre los especialistas en historia de la lengua médica. Menos de 2 milímetros, según el criterio más extendido en la literatura médica de referencia. No. El moretón, o equimosis, es una lesión de mayor tamaño, casi siempre asociada a un golpe reconocible. La petequia es más pequeña y, con frecuencia, no guarda relación con ningún traumatismo evidente. Porque la sangre ya se encuentra fuera del vaso sanguíneo. La vitropresión sirve precisamente para diferenciar este tipo de lesiones de un simple enrojecimiento vascular, que sí pierde el color de forma transitoria al presionarlo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la petequia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la petequia
Mecanismo
Clasificación dentro del espectro purpúrico
Diferenciación con lesiones afines
Relevancia forense
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra petequia?
¿Cuánto mide una petequia?
¿Es lo mismo que un moretón?
¿Por qué no desaparece al presionar la piel?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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