DICCIONARIO MÉDICO

Peritonitis secundaria

La peritonitis secundaria es la forma más frecuente de infección peritoneal y la de mayor trascendencia quirúrgica. Se produce cuando bacterias, contenido digestivo o líquidos irritantes alcanzan la cavidad peritoneal a través de un foco abdominal identificable, casi siempre una perforación o una fuga desde otro órgano.

Qué es la peritonitis secundaria

A diferencia de la peritonitis primaria, en la que no existe una causa mecánica reconocible, aquí siempre hay un punto de origen: una víscera perforada, una sutura que ha cedido, un absceso que se ha abierto a la cavidad libre. Ese foco es, a la vez, lo que la define y lo que orienta cualquier valoración posterior, porque su localización determina el tipo de microorganismos implicados y la extensión previsible de la contaminación.

Casi nunca es un solo germen. El contenido del tubo digestivo alberga una flora mixta de bacterias aerobias y anaerobias que, una vez fuera de su lugar, actúan de forma conjunta; por eso la peritonitis secundaria es, salvo excepciones, una infección polimicrobiana, con un perfil bacteriológico muy distinto al de la peritonitis primaria.

De dónde procede el foco

Los orígenes posibles se agrupan, en términos generales, en varias categorías según la región anatómica implicada. Existe un origen digestivo alto, ligado a la pared gástrica o duodenal; un origen digestivo bajo, más frecuente y asociado al colon y al apéndice; un origen biliopancreático, cuando la bilis o las enzimas del páncreas escapan de su circuito habitual; un origen postoperatorio, por la separación de una sutura intestinal; y un origen traumático, tras una herida penetrante o un golpe cerrado sobre el abdomen.

La proporción relativa de cada categoría varía según la edad, el entorno asistencial y la población estudiada, un dato que las publicaciones quirúrgicas recogen de forma sistemática al describir sus series de pacientes.

Cómo se clasifica según el momento de aparición

Una peritonitis secundaria puede originarse en la comunidad, sin relación con ningún procedimiento sanitario previo, o desarrollarse tras una intervención quirúrgica, en cuyo caso los microorganismos implicados suelen ser distintos y más resistentes. Esta distinción, junto con la que separa las tres categorías de origen (primaria, secundaria y terciaria), quedó fijada en una clasificación de referencia publicada en 1987 en el marco de un congreso de la Sociedad Alemana de Cirugía, celebrado en Hamburgo, que sigue empleándose hoy con pocas modificaciones.

Cuando la infección persiste, o reaparece, más de 48 horas después de haber abordado de forma aparentemente correcta el foco original, algunos autores reservan un tercer nombre para ese cuadro: peritonitis terciaria. No es una entidad independiente de las dos anteriores, sino su continuación en el tiempo, y suele implicar microorganismos hospitalarios distintos de los que causaron el episodio inicial.

En qué se diferencia de la peritonitis primaria

La existencia de un foco abdominal identificable es, en la práctica, la línea que separa ambas categorías. De ella se derivan el resto de rasgos distintivos: la naturaleza polimicrobiana frente a la monomicrobiana, y la necesidad casi constante de una intervención dirigida a controlar el origen de la contaminación, algo que la peritonitis primaria rara vez exige.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que una peritonitis aguda?

No son sinónimos, aunque suelen coincidir. Aguda y crónica describen el tiempo de evolución del cuadro; primaria, secundaria y terciaria describen su origen. Ambas clasificaciones son independientes entre sí y pueden combinarse: la inmensa mayoría de las peritonitis agudas son, además, secundarias, pero los dos términos responden a preguntas distintas.

¿Siempre hay una perforación?

Estrictamente, no. La fuga de bilis desde una vesícula inflamada, sin que llegue a romperse del todo, o la filtración de enzimas pancreáticas hacia el peritoneo pueden producir el mismo cuadro sin que exista un orificio propiamente dicho en la pared de una víscera hueca.

¿Desde cuándo existe esta clasificación en tres categorías?

La división en peritonitis primaria, secundaria y terciaria se consolidó en 1987, aunque el reconocimiento de que existían formas de origen muy distinto es anterior. Antes de esa fecha, las series quirúrgicas mezclaban con frecuencia cuadros de fisiopatología muy diferente bajo la misma etiqueta.

¿La peritonitis terciaria tiene entrada propia en este diccionario?

Todavía no. Se trata de un concepto derivado de la peritonitis secundaria más que de una entidad autónoma, y su desarrollo como término independiente queda pendiente de una revisión posterior.

Referencias

  1. MedlinePlus. Peritonitis secundaria. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Disponible en: medlineplus.gov
  2. EM Consulte. Peritonitis secundarias del adulto. Disponible en: em-consulte.com
  3. Cirugía Española. Peritonitis terciaria: tan difícil de definir como de tratar. Disponible en: elsevier.es
  4. Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria. Clasificación de las peritonitis. Formación SEFH. Disponible en: formacion.sefh.es

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