DICCIONARIO MÉDICO
Peritonitis por hongos
La peritonitis fúngica es una infección poco frecuente del peritoneo causada por hongos, casi siempre levaduras del género Candida. Aparece sobre todo como complicación de la diálisis peritoneal y es mucho menos habitual que la peritonitis de origen bacteriano, aunque con una mortalidad considerablemente mayor. El adjetivo fúngico procede del latín fungus (hongo), voz que los etimólogos relacionan con el griego sphongos, esponja, por el aspecto poroso de muchos ejemplares. Aplicado al peritoneo, describe una infección en la que el microorganismo responsable no es una bacteria sino un hongo, casi siempre una levadura del género Candida, aunque en la literatura se han descrito también casos por otros géneros, más raros, como Fusarium. Candida albicans fue durante décadas la especie dominante en las series publicadas; en los últimos años, sin embargo, distintos registros hospitalarios describen un aumento relativo de Candida parapsilosis, que en algunas cohortes recientes supera ya a la especie clásica como agente más frecuente. La mayoría de los casos descritos ocurren en personas tratadas con diálisis peritoneal, en las que el catéter permanente ofrece una vía de entrada y de colonización prolongada. Su incidencia relativa entre todos los episodios de peritonitis en estos pacientes oscila, según las series, entre el 1 % y el 23 % en adultos, con cifras algo menores en la población infantil. Poca cosa más se necesita para explicar por qué preocupa tanto: una serie hospitalaria española que siguió a sus pacientes en diálisis peritoneal durante diez años encontró peritonitis fúngica en solo el 3,6 % de todos los episodios registrados, una proporción baja que sin embargo se acompañó de una mortalidad próxima al 40 %. Puede presentarse como una forma espontánea, muy poco frecuente, comparable en su origen a la peritonitis primaria de causa bacteriana, o como una complicación de una peritonitis secundaria previa, especialmente cuando esta se ha tratado con antibióticos de amplio espectro durante un tiempo prolongado. El mecanismo habitual es el sobrecrecimiento oportunista: al suprimir la flora bacteriana competidora, la antibioterapia deja espacio libre para que las levaduras, presentes de forma habitual en el tubo digestivo, colonicen la cavidad peritoneal o el propio catéter. Ningún rasgo clínico permite distinguir de entrada una peritonitis fúngica de una bacteriana; ambas comparten un cuadro general muy similar. Lo que sí las separa es el estudio microbiológico del líquido peritoneal, y de forma indirecta, el propio contexto: un episodio de peritonitis que no responde al abordaje habitual, en una persona con antibioterapia reciente o con episodios previos de infección bacteriana del peritoneo, obliga a considerar el origen fúngico. No. El término se reserva para la infección de la cavidad peritoneal en sentido estricto, no para otras micosis abdominales como las que afectan a la piel, a las vías urinarias o al aparato digestivo sin comprometer el peritoneo. Sí, en términos relativos. Las series publicadas describen tasas de mortalidad claramente superiores a las de la peritonitis bacteriana convencional en el mismo contexto de diálisis peritoneal. No exclusivamente, aunque es donde se describe con más frecuencia. También puede complicar el curso de una peritonitis secundaria grave, sobre todo tras cirugías digestivas con antibioterapia de amplio espectro mantenida varias semanas. Del latín fungus. Curiosamente, esa raíz convive en español con otra completamente distinta, el griego mykes, que dio origen a micología, micosis o micelio; ambas familias de palabras conviven en el vocabulario médico sin relación etimológica entre sí.Qué es la peritonitis fúngica
Por qué aparece sobre todo en diálisis peritoneal
Clasificación y mecanismo
Diferenciación con la peritonitis bacteriana
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que cualquier infección micótica del abdomen?
¿Es más grave que la bacteriana?
¿Aparece solo en personas en diálisis peritoneal?
¿De dónde viene la palabra hongo?
Referencias
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