DICCIONARIO MÉDICO
Patrón moteado
Patrón moteado es una expresión que la medicina usa en dos contextos distintos y sin relación entre sí. En radiología ósea designa el grado II de la clasificación de Lodwick para lesiones líticas, también llamado apolillado. En inmunología designa uno de los patrones de tinción más frecuentes en la prueba de anticuerpos antinucleares. El significado concreto depende siempre del contexto en el que aparece. La palabra "moteado" describe una superficie salpicada de motas, de puntos o de pequeñas manchas sobre un fondo distinto. Ese aspecto visual es lo que comparten sus dos usos médicos, aunque uno se observe en una radiografía de hueso y el otro bajo un microscopio de fluorescencia: en ambos casos, lo que se ve no es una mancha uniforme, sino un conjunto de focos discretos repartidos de forma irregular. Dentro de la clasificación de Lodwick-Madewell para lesiones óseas líticas, el grado II corresponde a una destrucción ósea que ya no puede describirse como un único borde geográfico. En su lugar aparecen múltiples focos líticos pequeños, mayores de dos milímetros, que confluyen entre sí sin llegar a fundirse en una única cavidad. Algunos autores emplean como sinónimo el término apolillado, por el parecido con la ropa dañada por la polilla, mientras que otros reservan ese nombre para un patrón algo más avanzado dentro del mismo grado. El grado II ocupa una posición intermedia en la escala de agresividad. No tiene el margen bien definido del patrón geográfico, propio de lesiones de crecimiento lento, pero tampoco alcanza la destrucción difusa del patrón permeativo. En la práctica, cualquier lesión que combine zonas geográficas con focos moteados o permeativos se clasifica ya en este grado intermedio, que obliga a descartar malignidad con más cautela que el grado I. La prueba de anticuerpos antinucleares (ANA) busca, mediante inmunofluorescencia indirecta sobre células, autoanticuerpos dirigidos contra componentes del núcleo celular. Cuando el suero de un paciente contiene anticuerpos frente a varias fibronucleoproteínas del núcleo, la tinción no cubre el núcleo de manera uniforme, como ocurre en el patrón homogéneo, sino que aparece repartida en gránulos finos o gruesos: es el patrón moteado, uno de los que se informan con más frecuencia en esta prueba. Dentro del patrón moteado se distinguen, a su vez, un subtipo fino y otro grueso, según el tamaño de los gránulos observados al microscopio. Los estudios publicados sobre esta prueba lo señalan de forma consistente como uno de los dos patrones más frecuentes en pacientes con enfermedades del tejido conectivo, junto al homogéneo, y lo asocian sobre todo al lupus eritematoso sistémico, al síndrome de Sjögren, a la enfermedad mixta del tejido conectivo, a la esclerodermia y a la dermatomiositis. Un estudio realizado en Perú encontró el patrón moteado en un 42 % de las pruebas ANA positivas, la cifra más alta entre todos los patrones registrados, y con una asociación estadísticamente significativa con el síndrome de Sjögren. Un resultado ANA positivo con patrón moteado no basta, por sí solo, para cerrar un diagnóstico. El propio patrón se relaciona con anticuerpos frente a antígenos muy distintos entre sí, así que casi siempre exige pruebas complementarias que identifiquen la diana exacta. Fuera de una frase concreta, "patrón moteado" es ambiguo. Dentro de un informe de radiología ósea, remite siempre a la escala de Lodwick y a la agresividad de una lesión lítica. Dentro de un informe de anticuerpos antinucleares, remite a la distribución de la fluorescencia sobre el núcleo y a un grupo de enfermedades autoinmunes que nada tiene que ver con la patología ósea. Ambos sentidos comparten el nombre por el aspecto salpicado que describen, no por ningún vínculo clínico entre ellos. No. Comparten nombre por su aspecto visual, pero uno describe una lesión ósea en la radiografía y el otro, la tinción del núcleo celular en una prueba de sangre. En la mayoría de los textos, sí, se usan como sinónimos del grado II de Lodwick. Algunos autores, sin embargo, reservan "apolillado" para un grado de destrucción algo más avanzado dentro de ese mismo grupo. El síndrome de Sjögren, el lupus eritematoso sistémico, la enfermedad mixta del tejido conectivo, la esclerodermia y la dermatomiositis figuran entre las más citadas. No necesariamente. El grado II implica un riesgo intermedio, mayor que el del patrón geográfico, pero no equivale a un diagnóstico de malignidad por sí solo.Qué es el patrón moteado
El patrón moteado en las lesiones óseas
El patrón moteado en los anticuerpos antinucleares
Diferenciar los dos usos del término
Preguntas frecuentes
¿El patrón moteado óseo y el patrón moteado de los ANA son la misma cosa?
¿Es lo mismo patrón moteado que patrón apolillado en las lesiones óseas?
¿Qué enfermedades se asocian con más frecuencia al patrón moteado en los ANA?
¿Una lesión ósea con patrón moteado es siempre maligna?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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