DICCIONARIO MÉDICO
Patrón permeativo
El patrón permeativo es el tipo III de la clasificación de Lodwick para lesiones óseas líticas en la radiografía simple. Describe una destrucción ósea difusa, sin margen identificable entre el hueso afectado y el sano, y es el más agresivo de los tres patrones descritos por esta escala. Cuando una lesión crece con rapidez, el hueso no dispone de tiempo para reaccionar ni para delimitarla. El resultado radiográfico es una zona de transición muy ancha entre tejido patológico y tejido sano, tan ancha que en muchos tramos resulta imposible señalar dónde termina uno y empieza el otro. Ese es, precisamente, el rasgo que define al patrón permeativo: no hay borde que trazar, solo una infiltración progresiva del hueso que se diluye hacia los márgenes. La palabra "permeativo" alude justamente a esa capacidad de la lesión para infiltrarse a través de la estructura ósea, en lugar de limitarse a ocuparla. En la práctica, el radiólogo busca varios rasgos asociados: pérdida de la trama trabecular normal del hueso esponjoso, pequeños túneles de destrucción dentro del espesor de la cortical y, con frecuencia, rotura de esa cortical con extensión de la lesión hacia las partes blandas. La reacción perióstica que puede acompañarlo también suele ser agresiva, en forma de espículas perpendiculares al hueso o del llamado triángulo de Codman, un reborde óseo elevado en el límite de la lesión. Todos esos signos apuntan en la misma dirección: un crecimiento demasiado rápido para que el organismo pueda contenerlo con una respuesta ósea ordenada. El patrón permeativo se relaciona con fuerza con la patología ósea maligna. Aparece de forma característica en el osteosarcoma de estirpe agresiva, en el mieloma múltiple y en las metástasis óseas líticas, sobre todo las procedentes de cáncer de mama, pulmón o próstata. También puede observarse en procesos no tumorales de crecimiento igualmente rápido, en particular la osteomielitis aguda, cuya infección puede destruir hueso a una velocidad comparable a la de un tumor de alto grado. Un estudio sobre tumores óseos de rodilla encontró un patrón permeativo en menos del 4 % de los casos analizados, muy por debajo del porcentaje del patrón geográfico, y confirmó su vínculo estadístico con la histología maligna. El patrón permeativo y el patrón moteado (grado II) comparten un mismo origen: ambos describen lesiones sin el margen bien definido del patrón geográfico. La diferencia está en el grado de destrucción. El moteado conserva todavía focos líticos individualizables, aunque confluyentes; el permeativo ya no permite distinguir focos aislados, solo una infiltración continua. Algunos autores consideran que, en la práctica, distinguir con precisión entre los grados II y III importa menos que reconocer que ambos obligan a descartar malignidad con prioridad. No siempre. La osteomielitis aguda puede producir un patrón radiográfico prácticamente indistinguible, por lo que el contexto clínico y, en ocasiones, la biopsia resultan necesarios. El apolillado, sinónimo habitual del patrón moteado, conserva pequeños focos líticos diferenciables. El permeativo ya no los tiene: la destrucción es continua y sin bordes reconocibles. Un reborde de hueso neoformado que aparece en el límite de algunas lesiones agresivas, cuando el periostio elevado por el tumor intenta formar hueso nuevo y ese intento queda interrumpido bruscamente. No es exclusivo del patrón permeativo, pero aparece con frecuencia asociado a él.Qué es el patrón permeativo
Cómo se distingue en la imagen
Entidades asociadas
Diferenciación con el patrón moteado
Preguntas frecuentes
¿Un patrón permeativo siempre significa cáncer?
¿Qué diferencia hay entre el patrón permeativo y el apolillado?
¿Qué es el triángulo de Codman?
Referencias
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