DICCIONARIO MÉDICO

Otitis

La otitis es la inflamación del oído, un término que agrupa procesos muy distintos según la zona anatómica afectada. En el uso clínico se distingue entre la otitis externa, la otitis media y la otitis interna, cada una con mecanismo y evolución propios. Esta entrada reúne el concepto general, su origen etimológico y la clasificación que enmarca los términos más específicos que se desarrollan en entradas independientes del diccionario.

Qué es la otitis

Formalmente, la palabra otitis designa cualquier proceso inflamatorio que afecta al oído, sea cual sea su causa y la zona del órgano implicada. La Real Academia Española la define como inflamación del oído y distingue formalmente entre otitis externa, cuando la inflamación no rebasa la membrana timpánica, y una segunda entrada que la propia Academia describe como afectación de la caja del tímpano y la trompa de Eustaquio (lo que en la práctica otológica corresponde a lo que se llama otitis media). Conviene tener presente ese matiz, porque el uso clínico habitual reserva el término otitis interna para la inflamación del laberinto, es decir, para la laberintitis, y no para la caja timpánica.

Procede del latín científico otitis, tomado a su vez del griego. Se forma sobre οὖς, ὠτός (oûs, ōtós), "oído", al que se añade el sufijo -itis, que en griego médico expresaba inflamación. Ese mismo sufijo aparece en decenas de términos de la nomenclatura clínica actual, de la hepatitis a la gastritis, siempre con idéntico valor semántico. La raíz ot- se conserva además en otología, otoscopia u otorrinolaringología, disciplina que estudia precisamente el órgano al que la otitis afecta.

Anatomía del oído y mecanismo de la inflamación

El oído se organiza en tres compartimentos con función y vulnerabilidad distintas. El oído externo comprende el pabellón auricular y el conducto auditivo externo, un tubo revestido de piel que termina en la membrana timpánica. El oído medio es una cavidad llena de aire, la caja timpánica, que aloja la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo) y se comunica con la nasofaringe a través de la trompa de Eustaquio. El oído interno, por último, alberga la cóclea y el sistema vestibular, estructuras dedicadas a la audición y al equilibrio respectivamente.

Cada compartimento se inflama por vías diferentes. El conducto auditivo externo, al estar en contacto directo con el exterior, se inflama sobre todo por colonización bacteriana o fúngica de su piel. La caja timpánica, en cambio, depende de la ventilación que le proporciona la trompa de Eustaquio: cuando esta se obstruye o deja de abrirse con normalidad, la presión interna se altera y el moco o el líquido dejan de drenar hacia la nasofaringe. Ahí empieza casi toda la patología del oído medio. El laberinto, protegido dentro del hueso temporal, solo se inflama cuando una infección o un proceso inmunitario logra alcanzarlo, algo mucho menos frecuente.

Clasificación

La otitis se clasifica primero por localización anatómica: externa, media e interna. Dentro de la otitis media, el criterio temporal añade una segunda capa de clasificación. La otitis aguda se instaura de forma súbita y tiene una duración breve, mientras que la otitis media crónica persiste o reaparece de forma repetida y puede dejar secuelas estructurales en el tímpano y la cadena osicular. Un tercer eje, el del contenido de la caja timpánica, distingue entre formas supurativas, con presencia de pus, y formas con derrame no purulento, en las que se acumula líquido seroso o mucoso sin signos de infección activa.

Sobre esa base general se despliega una familia de entidades específicas: la otitis provocada por cambios bruscos de presión ambiental, las formas crónicas con derrame persistente, las secuelas fibrosas y adhesivas del oído medio, o la infección grave del conducto auditivo externo que se extiende al hueso temporal. Cada una conserva mecanismo, evolución y criterios diagnósticos propios, por lo que el diccionario las trata como entradas independientes.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra otitis?

Del griego οὖς, ὠτός ("oído") y el sufijo -itis ("inflamación"), transmitido al español a través del latín científico. El mismo patrón de formación explica cientos de términos médicos que designan procesos inflamatorios en otros órganos.

¿Es lo mismo otitis que dolor de oído?

No. El dolor de oído, u otalgia, es un síntoma que puede tener origen en la propia otitis, pero también en un traumatismo por presión, en un problema dental o articular de la mandíbula, o en una neuralgia que se percibe como si procediera del oído. Otitis es el nombre de un proceso inflamatorio concreto, no de un síntoma aislado.

¿Qué diferencia hay entre otitis aguda y otitis crónica?

La duración y la evolución. La forma aguda se resuelve en días o pocas semanas, mientras que la crónica se mantiene o reaparece durante meses y puede alterar de forma permanente la estructura del tímpano, la cadena de huesecillos o la mucosa que reviste la caja timpánica.

¿La otitis interna es lo mismo que la laberintitis?

En la práctica clínica, sí: ambos términos designan la inflamación del oído interno, es decir, del laberinto que contiene la cóclea y el sistema vestibular. Se trata de la forma menos frecuente de las tres, y anatómicamente es independiente de la caja timpánica, aunque la Real Academia Española conserve para "otitis interna" una definición más próxima, en su redacción literal, a lo que hoy se entiende por otitis media.

Referencias

  1. Otitis. MedlinePlus enciclopedia médica, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Otitis. Diccionario de la lengua española, Real Academia Española.
  3. Otitis internas o laberintitis. Servicio de Salud de las Illes Balears.
  4. Otitis media serosa. Manual MSD versión para profesionales.

Consulte también la información clínica completa sobre la otitis

Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la inflamación del oído, puede consultar la página de otitis elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.

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