DICCIONARIO MÉDICO
Otitis seromucosa
La otitis seromucosa es la acumulación de líquido espeso en el oído medio sin que existan signos de infección activa, a diferencia de lo que ocurre en un episodio agudo con pus. Es, de largo, la forma de otitis media crónica más frecuente en la infancia. Esta entrada explica su mecanismo, la edad a la que aparece con más frecuencia y qué la distingue de formas próximas. También llamada otitis media con efusión, otitis media secretora u otitis media con derrame, esta entidad se define por la presencia de líquido mucoide (espeso, similar al moco) en la caja timpánica, retenido detrás de un tímpano que suele conservarse íntegro. No hay otalgia intensa ni fiebre, porque no existe infección activa: el problema es de drenaje, no de invasión bacteriana. El origen está en la trompa de Eustaquio, que deja de ventilar la caja timpánica con normalidad. Esa disfunción puede ser funcional, cuando el mecanismo de apertura de la trompa no responde de forma adecuada al tragar o bostezar, o mecánica, cuando una hipertrofia adenoidea, un proceso alérgico o la inflamación de la nasofaringe bloquean físicamente su luz. Sin ventilación, la presión dentro del oído medio se vuelve negativa y la mucosa, irritada, segrega un líquido que ya no puede evacuarse con normalidad. Predomina de forma clara en la infancia, con dos picos de incidencia: entre los seis y los treinta y seis meses, y de nuevo entre los cuatro y los siete años. Se calcula que en torno al setenta por ciento de los niños presenta al menos un episodio antes de cumplir los tres años, casi siempre en los meses de invierno. Entre los factores que aumentan el riesgo figuran el sexo masculino, los antecedentes familiares de otitis y la exposición al humo del tabaco en el entorno del menor. En el adulto es mucho menos frecuente, y cuando aparece de forma unilateral obliga a descartar una causa obstructiva en la nasofaringe. Frente a la otitis serosa, cuyo líquido es más fino y acuoso, la seromucosa se caracteriza por una secreción densa, casi gelatinosa, que en la literatura anglosajona ha dado lugar a la expresión coloquial "glue ear" (oído pegajoso). Esa mayor viscosidad tiende a persistir más tiempo y a repercutir más en la audición. Frente a la otitis media aguda, la ausencia de infección activa es el rasgo que marca la frontera entre ambas. Porque el líquido retenido en el oído medio combina un componente seroso con otro mucoso, más espeso, resultado de la irritación mantenida de la mucosa que reviste la caja timpánica. No siempre. Con frecuencia sucede a una infección respiratoria o a un episodio de otitis media aguda, pero también puede originarse directamente por una disfunción de la trompa de Eustaquio sin infección previa identificable. Anatómicamente sí, pero epidemiológicamente no: en la infancia es habitual y suele resolverse con el desarrollo de la trompa de Eustaquio, mientras que en el adulto es rara y, sobre todo si es unilateral, exige descartar una causa obstructiva concreta en la nasofaringe. Consulte también la información clínica completa sobre la otitis Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la acumulación de líquido en el oído medio, puede consultar la página de otitis elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la otitis seromucosa
Mecanismo
A quién afecta
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama seromucosa?
¿Hace falta que haya habido una infección previa?
¿Es lo mismo en niños que en adultos?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026