DICCIONARIO MÉDICO
Otitis externa maligna
La otitis externa maligna es una infección grave del conducto auditivo que, a diferencia de la otitis externa común, no se queda en la piel: avanza hacia el hueso temporal y la base del cráneo. Pese al nombre, no tiene relación con el cáncer. Esta entrada explica de dónde viene esa denominación, cómo progresa la infección y qué la hace distinta de una otitis externa habitual. El calificativo "maligna" no alude a un proceso tumoral, sino a la gravedad y a la elevada mortalidad que esta infección tenía cuando se describió por primera vez, antes de que existieran antibióticos eficaces contra su principal causante. El otorrinolaringólogo Joseph Chandler acuñó el término "otitis externa maligna" en 1968 precisamente por esa letalidad. Con el tiempo, y a medida que el pronóstico mejoraba, la propia comunidad médica fue sustituyendo esa etiqueta por otra más descriptiva y menos equívoca: otitis externa necrotizante, nombre que refleja su rasgo distintivo, la destrucción progresiva del hueso, sin sugerir malignidad tumoral. El primer caso documentado de la enfermedad, sin embargo, es anterior: se atribuye a Toulmouche, en 1838. La infección arranca como una otitis externa convencional, casi siempre por Pseudomonas aeruginosa, pero en determinados pacientes no queda contenida en la piel del conducto. Avanza a través de la unión osteocartilaginosa y de las fisuras de Santorini, pequeños conductos naturales en el suelo del canal auditivo, hasta alcanzar el hueso temporal. Desde ahí puede progresar en tres direcciones: hacia delante, afectando a los músculos de la masticación y la articulación temporomandibular; hacia dentro, comprometiendo la base del cráneo y estructuras intracraneales; y hacia atrás, en dirección a la apófisis mastoides. La afectación de pares craneales es una de las complicaciones que puede aparecer cuando la enfermedad progresa sin control. Entre los factores de riesgo, la diabetes mellitus es, con diferencia, el más determinante: la microangiopatía y la alteración de la respuesta inmunitaria que provoca facilitan que una infección banal del conducto se convierta en una invasión ósea. También se asocia a la infección por VIH, a enfermedades oncológicas y a los tratamientos que deprimen el sistema inmunitario. El perfil típico es el de una persona mayor de sesenta años, con predominio en varones. La incidencia estimada se sitúa entre 0,221 y 1,19 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra baja que explica por qué, aun siendo grave, se trata de una entidad poco frecuente. Conviene no confundir esta entidad con una otitis externa que simplemente cursa de forma intensa. Lo que separa a ambas no es la cantidad de molestia que genera la infección, sino si ha traspasado o no el límite entre la piel del conducto y el hueso que lo rodea. Esa frontera anatómica es también la frontera nosológica entre las dos entidades, y solo la segunda compromete estructuras óseas y, potencialmente, craneales. Por la gravedad y la mortalidad que tenía cuando Chandler describió la entidad en 1968, antes de que existieran antibióticos eficaces. El nombre alude al pronóstico, no a un origen tumoral, y por eso hoy se prefiere el término otitis externa necrotizante. Toulmouche, en 1838, aunque la denominación que se ha mantenido en el uso clínico surgió más de un siglo después, con la publicación de Chandler. No. Su incidencia estimada es de entre 0,221 y 1,19 casos por cada 100.000 habitantes, lo que la sitúa entre las entidades otológicas poco comunes, aunque su gravedad potencial justifica que se identifique cuanto antes. Ni mucho menos: la diabetes mellitus mal controlada es, de largo, el factor que más la predispone, por delante de la infección por VIH o de los tratamientos oncológicos que debilitan la respuesta inmunitaria. El perfil habitual es el de una persona mayor de sesenta años. Consulte también la información clínica completa sobre esta infección Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de las infecciones del oído externo, puede consultar la página de otitis externa aguda elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la otitis externa maligna
Mecanismo y progresión
A quién afecta
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "maligna" si no es un cáncer?
¿Quién describió el primer caso?
¿Es una enfermedad frecuente?
¿Afecta por igual a cualquier persona?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026